Patrick Beverley: defender a Durant es petición expresa del base de los Clippers

“Quiero a ‘KD’; no me pidáis que no le defienda”, imploró a los técnicos de su equipo

Uno mide algo así como 2,11 metros (descalzo) y gasta una envergadura inabarcable; el otro, no pasa de un generoso 1,85. Pero durante la eliminatoria que enfrenta a y , están siendo pareja de baile en la mayoría de lances de juego.

Y todo forma parte de una meditada (¿y suicida?) estratagema.

Parece un vacile pero no lo es: está defendiendo a en bastantes jugadas, en la mayoría de hecho. Pese a que la diferencia de tallaje sea un disparate, no digamos la de calidad, el base de los Clippers ha pedido expresamente a sus técnicos defender a KD en todas las ocasiones que pueda.

Lo cuenta el periodista Sam Amick en un artículo para el portal The Athletic. “Tras la derrota en el primer encuentro de la serie, Patrick Beverley se sentó con el entrenador asistente Rex Kalamian, solo unos minutos después del término del Game 1. Quería dejar una cosa clara: quiero a KD. No me pidáis que no le defienda”.

Tras la abultada derrota en el primer encuentro de la ronda, quizá Beverley pensó que Doc Rivers y su equipo le privarían de pisar los talones del dos veces MVP de las Finales; pero no fue así. El base rogó y continuó siendo el defensor de Kevin Durant.

Defensor más frecuente

Ya conocíamos que Patrick es un bisonte, talla minimalista, y que no le asusta absolutamente nada que pueda encontrarse en la NBA. Ni siquiera alguien considerado el mejor atacante del planeta y que le saca 25 centímetros (quién sabe cuánto en envergadura). Beverley dejó claro antes de la eliminatoria que quería ser protagonista, a su manera.

No solo lo está consiguiendo. De hecho, su defensa sobre KD no ha resultado algo puntual; el base de los Clippers es quien más ha defendido a Durant en los dos primeros encuentros de la serie (42 posesiones de promedio). Resultando eso una muestra fiable, por abundante, para analizar el rendimiento de Durant cuando es tapado por Beverley, el offensive rating del ’35’ de los Warriors es 8 puntos inferior al promedio (por 100 posesiones) del resto de la temporada. O sea, que Beverley baja el rendimiento de Durant más de 8 puntos cuando lo defiende y además lidia con él en la mayoría de ocasiones de juego.

Si nos lo dicen hace un par de semanas, nos damos a la bebida, vaya. Dicho eso, lo lógico es que el talento de Durant encuentre un conducto de salida más pronto que tarde. Y entonces será más letal todavía.

Factor psicológico

En su particular guerra con la torre de Golden State, Beverley aprieta en la batalla psicológica. Sacar de quicio a Kevin (y a quien haga falta) potencia la desconcentración de KD y ese es el único lugar donde Patrick puede salir victorioso. En el momento en el que el talento sea tangible, al peso, tiene todas las de perder. Le salió bien en el Game 2 de la serie, con Durant intentando solo 8 tiros (5 aciertos) y un triple (errado). Había conseguido descentrarle, que es exactamente lo que pretende, y así mermar su rendimiento.

Eso en el segundo partido, en el primero se había cobrado la expulsión del jugador de la Bahía. Pleno, dos de dos en la mente de Kevin Durant.


Desde la universidad

“He jugado contra Pat. Beverley desde que él estaba en Arkansas (NCAA), así que un poco sé lo que aporta”, dijo Durant, tras el primer encuentro de la serie.

“Es un chico de Chicago, creció y jugó allí, y esos tíos juegan con un tipo diferente de barro. Entiendo que él aporta eso, solo subiendo el tono físico del partido con un poco de su tono psicológico también”, completó Durant. Como relata el alero de Golden State, él y Beverley llevan enfrentándose desde la universidad, pues ambos coincidieron en la temporada 2006-07 jugando para Arkansas y Texas respectivamente.

Viejos rivales que se conocen de sobra pero no por ello dominan todas las armas de su oponente. Es más, quizá en este momento de sus vidas (ambos 30 años) sea cuando menos afecto se tienen el uno al otro.

Sin llegar a tomar parte total por ninguno, desde fuera resulta imposible no adorar el trabajo que hace el bueno de Beverley, por mucho que ralentice el talento.

La serie

Ahora ya sí siendo serios, los Clippers, pese a su gloriosa victoria en Oakland, tienen todas las papeletas del mundo para ser aplastados por los Warriors. Lo lógico sería eso, pero, como comentamos en las previas de los playoffs en la Conferencia Oeste, solo una victoria angelina redondeaba una temporada formidable para ellos. Ya la tienen y para llegar ahí mucho han colaborado las artes inhibidoras de Beverley contra Kevin Durant.

Una historia que no hubiéramos creído hace algunas semanas. Ni por asomo.

(Fotografía de portada: Ezra Shaw/Getty Images)


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