Philadelphia no olvida: objetivo, cazar a Boston

Hasta en cuatro ocasiones (1980, 1981, 1982 y 1985), Boston y Philadelphia mandaron, por decreto de talento, en la Conferencia Este. En tales fechas ambos equipos animaron las Eastern Conference Finals con resultado de tablas a dos series ganadas cada uno. El libro de historia se estira hasta nueve años seguidos si hablamos de que uno de ellos, o Boston (8) o Philly (5), llegase a disputar las finales de conferencia. Podemos estar, pues, hablando de que ambas entidades —dos históricas en la liga— escribieron capítulos imborrables para la competición. Fueron los años y excesos deportivos de Larry Bird, Kevin McHale, Robert Parish y compañía, enfrentados a Julius Erving, Moses Malone, Darryl Dawkins o Maurice Cheeks y la jauría de ‘hermanos’ de la ciudad de Philadelphia.

La liga estaba mutando para siempre hasta convertirse en el producto globalizado que es hoy en día, y esta generación de deportistas de élite e ídolos de masas —sin olvidar a los Lakers de Magic Johnson— fueron actores principales en el proceso. Bien, pues casi cuatro décadas después, el lado atlántico de la competición vuelve a encontrar a Celtics y 76ers como dos de los destinos más competitivos de toda su geografía.

Hace algunas semanas jugamos a adivinar quiénes podían recoger el testigo de LeBron James y someter al resto de la conferencia; la ecuación se despejaba a favor de Boston, que tiene todas las de ganar esta temporada en el Este con permiso de otros cuantos aventajados. Entonces, la arenga en el vestuario de Philadelphia está clara: hay que ir a por los Celtics.

, solo una temporada en la liga y ya estandarte de su equipo y proyecto (The Process), ha puesto cuerpo a ese objetivo de los Sixers: el rival son los orgullosos verdes.

“Tenemos que pasar a Boston”. Esos chicos están en la cima (del Este) ahora mismo. Ganarles es nuestro próximo objetivo. Obviamente, también lo es pasar de la segunda ronda de playoffs y ganar las Finales del Este pasando así a las Finales”, explicó un Simmons que fue Novato del año la pasada temporada y con solo un curso de recorrido, ya anuncia la llegada de un jugador que puede autografiar sobre la siguiente época.

No quiere esperar el point forward original de Australia, quiere que el futuro empieza ya durante la temporada 2018-19 y para ello desea ganar a los Boston Celtics, rival a batir según Simmons.

Dos ‘semis’ desde 2003

Simmons registró un volumen de producción ingente como rookie y, más importante aún, su debutante impacto en la liga causó una admiración solo localizada en los más grandes jugadores. Casi 16 puntos y más de 8 rebotes y 8 asistencias por encuentro en su primera temporada en la NBA —además de 38 dobles-dobles, 12 triples-dobles o un 54,5 en tiros de campo—. Dominante con 21 años (los de entonces) y haciendo los coros con Joel Embiid para llegar hasta la segunda ronda de playoffs por primera vez en seis años y segunda en los últimos 15, desde el año 2003.

The Process ha sido cocinado a fuego lento y aunque algunos de sus ingredientes no respondieran sobre las ascuas, la receta final parece digna de marcar una época. Con Simmons, y Embiid a la cabeza de todo ello, además de otro número 1 del Draft como es Markelle Fultz.

No se olviden de Toronto

Y por mucho que los libros de historia tengan a Boston y Philadelphia como enchufados, tampoco conviene olvidar que Toronto Raptors ha montado un producto muy competitivo y peligroso si Kawhi Leonard suelda los cables sueltos que le impidieron ser importante la pasada temporada. Ser él mismo, se entiende, y no el jugador de las pataletas interminables para con su franquicia de toda la vida.

Los tres son, en este momento de la pretemporada y sin lesiones o contratiempos de importancia, los equipos que moverán los hilos de la Conferencia Este. Boston, Philadelphia y Toronto; el orden entre ellos ya estará sujeto al incesante ritmo de partidos que se estrena en octubre.