Previa NBA 2018-19: Memphis Grizzlies

Previa de la temporada NBA 2018-19 sobre Memphis . Datos, resultados de la temporada anterior, un vistazo a su plantilla y a sus futuros agentes libres, los objetivos del curso, el jugador a seguir y un pronóstico sobre la franquicia.

Memphis Grizzlies

Balance 2017-18: 22-60 (14º en el Oeste, no clasificados para los playoffs).

Entrenador: J.B. Bickerstaff (2ª temporada).

Agentes libres más importantes en 2019: (opción de jugador), , Shelvin Mack, Garret Temple, , Andrew Harrison, Omri Casspi.

La plantilla

Altas: (Draft), Omri Casspi, Jevon Carter, Kyle Anderson, Garret Temple, Shelvin Mack, Yuta Watanabe (Two Way), Jevon Carter.

Bajas: Tyreke Evans, James Ennis, Ben McLemore, Deyonta Davis.

Siguen: Marc Gasol, , , Andrew Harrison, , Wayne Shelden, JaMychal Green, Ivan Rabb.

Así encaran la temporada

La catarsis llegó a su fin. Memphis Grizzlies fue el segundo peor equipo de la NBA la pasada temporada, una tormenta perfecta que se desató nada más empezar el año. La lesión de Mike Conley le impediría jugar el resto de la temporada tras solo 12 partidos, y si el inicio con el base fue prometedor con 7-5 de balance, el equipo se hundió sin su base titular y noveno jugador mejor pagado de la NBA. Sin Conley y con Marc Gasol supuestamente en guerra con el finalmente despedido David Fizdale, el desgarro fue histórico: 15-55 desde que Conley no jugó para hundirse en la peor temporada desde el año 2008.

Los Grizzlies han podido lamerse las heridas en verano, no obstante. Aunque su margen de maniobra estival era ínfimo por el salario que tienen comprometido, llegaron buenos refuerzos como el novato y nueva esperanza, Jaren Jackson Jr, además de fichajes válidos como Kyle Anderson o Garret Temple. Y también recuperan al abonado clínico Conley, motor sin el cual el equipo naufragó el año pasado.

Jaren Jackson Jr. llega desde el cuarto lugar del Draft 2018 (un lugar por debajo del endiosado Luka Doncic) para ejercer como futuro de la franquicia. Sus cualidades encajan en la filosofía llevada a religión desde hace tiempo en los Grizzlies; puede defender duro y sus condiciones físicas (2,11 de estatura y 2,24 de envergadura) son inmejorables para convertirle en un protector de aro excelente. Jackson también puede asumir cambios defensivos sin dificultad para ser la sombra de jugadores más móviles, cualidad decisoria en la liga actual.

Parece un pívot natural encerrado en una franquicia en la que tendrá que empezar jugando de ‘cuatro’, puesto que Marc Gasol no va a mirar los partidos acomodado desde un atril lateral. De hecho, Jackson encarna el hombre importante de la siguiente generación de Memphis, el siguiente Marc —salvando, claro, las distancias con la calidad que el español ya demostró—.  Pero sí, es el heredero, el nuevo jeque dentro de una pintura que otrora se codeó con la flor y nata de toda la liga.

Además de condiciones excepcionales para defender, Jackson Jr. posee un tino decente en triples (más de siete conversiones por cada 100 posesiones en la NCAA), aunque tendrá que mejorar su mecánica y tiro nacido en el midrange. Es un diamante por pulir que frotado de la manera adecuada podría ofrecer un sinfín de beneficios. De hecho, contando con que Gasol podría ser agente libre (tiene opción de jugador) en 2019 y que su continuidad a más años no parece nada clara —podría haber hasta un traspaso a mitad de curso— la importancia del novato es si cabe mayor. Memphis es además una plaza benévola para él, pues no hay exigencia de playoffs, tendrá tantos minutos como quiera y mentores de alta gama.

También llegó este verano Kyle Anderson, el llamado a suplir la única buena noticia del bochornoso pasado curso, que fue Tyreke Evans (también duele la marcha de James Ennis). Con más espacio del que gozaba en San Antonio (solo superó los 20 minutos de promedio la pasada temporada), Slow Mo podría ser el elemento sostén que emule la función complementaria que asumía Evans.

Colaborarán en tal misión de sujetar las unidades de refuerzo MarShon Brooks, quien parece tener hueco y puntos todavía que extraer de sus manos, o incluso Shelvin Mack, Dillon Brooks, JaMychal Green o Andrew Harrison, el fondo de armario de los Grizzlies han pescado en la lonja estival. Entre todos pueden armar un pelaje digno para la segunda unidad, pero poco más.

Puede que menos se espere de Chandler Parsons, uno de los grandes lastres salariales del proyecto; aún tiene que cobrar 50 millones en dos temporadas que le quedan de contrato y hasta que su etapa en Memphis no caduque, el saneamiento económico no estará completado. Tras dos años en el equipo, el joven que asombró en Houston se ha esfumado y queda un jugador válido pero del montón, sin ninguna habilidad rozada por el cielo. Paradójicamente, el pasado curso Parsons firmó el mejor porcentaje de triples de su carrera (42,1) pero cierto es también que lanzó y anotó la tercera parte que en su despegue en los Rockets.

Lo que está claro es que el Grit&grind —algo así como “agallas y trabajo duro”— que enraizó en la ciudad de las caderas volantes ha terminado. Aquella macedonia a golpe de dureza, fidelidad y corazón se interrumpió con las marchas de Tony Allen y Zach Randolph. Los Grizzlies tienen que volver entonces a encontrar un estilo que les defina y ayude a progresar. Y eso con la continuidad de Marc Gasol en el aire más allá de 2019.

Deberán desvelar su nueva identidad de la mano de la defensa, faceta en la que siempre fueron superdotados pero en la que el año pasado extraviaron la estrella: fueron el séptimo peor equipo de la temporada (108,4 puntos encajados cada 100 posesiones). Comparado con ejercicios anteriores, ese valor es una ofensa. Un año antes habían sido el séptimo mejor conjunto de la liga con 104,5; 105,4 obtuvieron en la temporada 2015-16; 99,9 siendo cuartos de toda la NBA en la 2014-15, o 102,1 como octavo mejor conjunto defensivo en la 2013-14. Siempre fueron fiables detrás y su pérdida de identidad les cosió un bloque de cemento a ambos pies; se hundieron sin remedio.

El ataque fue todavía peor: segundo equipo de cola en puntos por partido (99,3), solo por delante de Sacramento. También fueron el cuarto peor equipo en porcentaje de tiros de campo (44,4), el sexto peor en triples (35,2), el quinto peor equipo en asistencias o segundo peor en rebotes. Todo ello adelantó el entierro de un grupo de circunstancias al que J.B. Bickerstaff recogió a medias tras la destitución de David Fizdale. Un completo y anárquico desastre, insistimos, motivado por la lesión inicial de Conley.

El objetivo de los Grizzlies ha de ser, entonces, tratar de desarrollar el potencial de Jaren Jackson Jr. a la vez que se intenta ser competitivos, definir un nuevo estilo y luchar por las migajas de los playoffs. Estando en el Oeste la clasificación entre los ocho mejores suena a paparrucha pero el camino del equipo ha de ser ése, tratar de auto-exigirse pelear en la frontera de los posibles para la postemporada.

Con Gasol y Conley sanos y a depósito lleno, la reminiscencia podría hasta dar con los Memphis Grizzlies de nuevo peleando por los playoffs aunque es cierto que resulta muy complicado imaginar su clasificación. Por el contrario, cuidado si la temporada arranca con torpeza porque el posible traspaso de Marc Gasol podría empezar a sonar con fuerza a las primeras de cambio.

El jugador a seguir

Jaren Jackson Jr. Encaja perfectamente en la idiosincrasia de jugadores interiores que han poblado las proximidades del hierro en los últimos tiempos de Memphis. Tiene condiciones para ser un defensor de élite y talento en ataque para tirar de lejos (tiene que mejorar sus movimientos cerca de canasta) y ser una amenaza real en ataque. Su movilidad es envidiable para un jugador de sus condiciones físicas y no cabe duda que estamos ante el hombre-proyecto del futuro de Memphis.

La previa de Drafteados

El pronóstico

Elio Martínez, director de nbamaniacs, dará un pronóstico personal y subjetivo sobre lo que cree que hará cada franquicia durante la temporada 2018-19.

No tengo buenas sensaciones para Memphis esta temporada. Mike Conley y Marc Gasol podrían empezar el curso silenciando agoreros y cosechando victorias para su equipo, pero la temporada es demasiado larga como para que una plantilla con las evidentes carencias de los Grizzlies logre estar en posición de playoffs entrado el mes de abril.

Anterior equipo analizado: Dallas Mavericks.