Previa NBA 2019-20: Washington Wizards

La pretemporada NBA se acerca y es el momento de iniciar el repaso a los 30 equipos de la liga y ver cómo encaran el nuevo curso tras un largo verano. Seguimos, y ahora llega el turno de la División Sureste, turno de los Washington .

Previa de la temporada NBA 2019-20 sobre Washington Wizards. Datos, resultados de la temporada anterior, un vistazo a su plantilla y a sus futuros agentes libres, los objetivos del curso, el jugador a seguir y un pronóstico sobre la franquicia.

Washington Wizards

Balance 2018-19: 32-50 (11º Este, no clasificado para playoffs).

Entrenador: Scott Brooks (4ª temporada en el equipo).

Agentes libres más importantes en 2020: Isaiah Thomas, Davis Bertans, C.J. Miles, Moritz Wagner (opción equipo), Ian Mahinmi.

La plantilla

Altas: Isaiah Thomas, Ish Smith, Davis Bertans, C.J. Miles, (Draft), Admiral Schofield (Draft), Jemerrio Jones, Isaac Bonga, Justin Robinson (novato), Phil Booth (novato), Garrison Matthews (Two Way).

Bajas: Ron Baker, Sam Dekker, Jeff Green, Bobby Portis, Dwight Howard, Trevor Ariza, Jabari Parker, Tomas Satoransky, Wesley Johnson, Kelly Oubre Jr, Markieff Morris, Gary Payton, Chasson Randle, Jason Smith, Okaro White.

Siguen: , , Thomas Bryant, Ian Mahinmi, Jordan McRae, Troy Brown.

Así encaran la temporada

Los Washington Wizards son ahora mismo grandes embajadores de una embarcación a la deriva. El proyecto ha demostrado resultar obsoleto en los últimos tiempos y, además, por los compromisos contractuales, resulta enormemente difícil de desarmar. No hay por dónde cogerlo; empezando por el contrato de John Wall, que esta temporada, salvo sorpresa, se la pasará en blanco, y compromete la cámara acorazada capitalina con un súper máximo (entre 38 y 47 millones anuales) durante las próximas cuatro temporadas, hasta 2023. Los nubarrones no podrían ser más densos.

Sí, a día de hoy les resultaría imposible traspasar a Wall. Por eso los actuales Wizards tienen toneladas de cemento en los pies con las que les cuesta horrores mantenerse a flote. Siendo del todo objetivos, Washington no gasta una plantilla horrible; tienen capacidad para no vagar como alma en pena, pero todo se reduce a que Bradley Beal haga una campaña All-Star y a que se tope con cierto sostén a su alrededor. No hay mal equipo, pero ni soñar con puestos de arriba en el Este; no después del rearme estival lanzado por el lado atlántico (Brooklyn, Philadelphia, Milwaukee, Boston, Indiana y un continuado etcétera están por encima de los Wizards).

Beal tendrá licencia “00” en una plantilla con sinsabores, incógnitas y tímidas esperanzas. Los Wizards han protagonizado no pocas incorporaciones este verano (hasta 11 con el training camp al caer) pero escasas con material para asfaltar correctamente el camino. Rui Hachimura, junto a Thomas Bryant, podrían ser la nueva generación que, aunque no de manera histriónica, sí puede despertar cierta ilusión. El novato japonés fue la gran apuesta en el Draft 2019 y se espera de él que pueda grapar la generación ya consagrada (y fracasada, hasta la fecha) con la añada más entrante. De hecho, dado el poco margen que poseían este verano (siempre que no quisieran mover a Bradley Beal), los Wizards pueden darse con un canto en los dientes con los fichajes emitidos. Un novato con potencial, algunos jugadores de rotación y el caído en desgracia Isaiah Thomas. No es lo mejor, con eso no pueden mejorar demasiado, pero es lo que hay. A poco más podían aspirar con la tesorería tan comprometida.

Porque la continuidad de Beal es innegociable, de momento. Con Wall abonado en la UCI a jornada completa, el escolta será el jugador al que fiar que la temporada no caiga por el sumidero; para amarrar aunque sean 40 victorias. Beal posee un cheque en blanco (máximo) para renovar con Washington las próximas tres temporadas y, si lo acepta, habría nueva legislatura pero mismo gobierno en el Capitolio. Así, de continuar Beal, el margen para remodelar la plantilla seguirá siendo nimio. Seguiría el mismo núcleo en el enésimo intento de superar su actual techo.

En caso contrario, si a Beal le pusiera ‘berraco’ la agencia libre de 2021, tocaría romper el actual mandato y podría haber hasta traspaso del escolta, que tiene contrato por dos cursos más. Eso no llegaría, no obstante, hasta el verano que viene, en todo caso.

Lo tienen crudo (o peor) los Wizards esta temporada. No pierden mucho por haber firmado a un Isaiah que, con la vacante que deja John Wall, y 1,6 millones de salario (nada más) podría haber llegado a un centro de terapia inmejorable para recuperar su nivel 2016-17. No olvidemos que fue capaz de hacer 28,9 puntos en los Celtics. Aunque ya no es secreto que su presencia erosiona sobremanera la capacidad defensiva de cualquier equipo. Eso, en el 4º peor equipo defendiendo (cada 100 posesiones) el curso pasado y uno en el que con Bradley Beal, su mejor jugador, en pista bajaba el rendimiento defensivo. Un cuadro atrás, vaya. Y para colmo, Isaiah no ha fallado a su cita anual con las lesiones y se perderá el inicio de curso.

El proyecto parece querer caducar cada año pero resulta imposible desmoronarlo por iniciativa propia. De los nueve años con John Wall en la franquicia, no se ha pasado de semifinales de conferencia (tres veces). El pasado, tuvieron contenido para ser algo mejor que el sexto peor equipo de la NBA. También lo tendrán en el nuevo 2019-20, donde no serán bienvenidos mucho más arriba de las sobras de playoffs, si es que llegan. Su lucha más bien persiste en averiguar adónde va realmente el proyecto… sin seguir en el descrédito más deshonroso.

El jugador a seguir

No vamos a descubrir a estas alturas a Bradley Beal, por lo que la lupa estará mejor posada sobre Rui Hachimura. Porque el japonés puede salir bien o ser otro de los tejemanejes insípidos de los últimos años (CC: Ian Mahinmi, Otto Porter, Kelly Oubre…). Puede agregar puntos, centímetros, físico, rebote, contraataque, tuvo buenos porcentajes de tiro en Gonzaga (41,7% en triples y 59,1% en tiros de campo en su último año en las aulas). Es combustible para la esperanza, para pensar que los Wizards, desde la selección de Bradley Beal en 2012, no solo apuntan el cañón en dirección contraria. Podría ser un gran jugador… Aunque a los Wizards lo que les pesa es el contrato de John Wall. A ver cómo salen de esa. Mientras lo hacen, competir será tan fácil como completar un sudoku en unos baños de discoteca. Está complicado el futuro en la capital. Por lo menos la próxima temporada.

El pronóstico

Elio Martínez, director de nbamaniacs, dará un pronóstico personal y subjetivo sobre lo que cree que hará cada franquicia durante la temporada 2019-20.

Pobre el que sea simpatizante de los Wizards (lo siento, Daimiel). Este proyecto solo parece tener solución si se hace un borrón y cuenta nueva al estilo del ejecutado por Brooklyn tras su desastrosa apuesta por Garnett y Pierce. Me cuesta creer, y mucho, que este equipo con tan graves carencias en el puesto de base, en las alas y también en la pintura sea capaz de repetir las 32 victorias del pasado curso. Es cierto que en el Este es más sencillo ganar, pero eso no les debería dar más que para superar en la tabla a Cleveland y puede que a Charlotte.

Anterior equipo analizado: Memphis Grizzlies. Próximo equipo: Orlando Magic.

(Fotografía de portada: Patrick Smith/Getty Images)


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