¿Quién debería ser nombrado MVP de la burbuja NBA de Orlando? Nuestros favoritos


Creatividad al poder, como siempre, en una de las competiciones de élite que mejor entienden el fenómeno propio de reciclaje. Conocimos el martes que la NBA entregará un MVP de los partidos regulares de la burbuja —los 88 seeding games— . También hará un quinteto ideal… Y claro, no hemos podido resistirnos a la idea de echar nuestra particular quiniela.

Varios nombres vienen a la mente ipso facto cuando pensamos en el primer monarca de la historia del resort baloncestístico. Podría no ser el último, dado que una información de The Athletic habla de la posibilidad de cuatro burbujas para la temporada que viene. No nos liemos, que ese es otro cantar… Para la de este año, sobre todo, pensamos en tres jugadores —dos si nos ponemos exquisitos— que tienen el confeti preparado.

Sí, son exactamente quienes estás pensando. Empezando por Damian Lillard, Devin Booker y el resto de alquimistas que han venido jugando con fuego, sin llegar a quemarse y divirtiendo a todo el personal, desde finales de julio.

Estos son nuestros principales favoritos para ajustarse la corona como mejor jugador de la burbuja NBA.

Lillard

Lo que Damian Lillard ha desplegado en Florida solo había sido igualado antes por un ser humano: Wilt Chamberlain. Me refiero al hecho de completar (al menos) tres partidos de 60 o más puntos en una sola temporada. Este dato podría bastar para ir encargando el champán y los mariscos, pero hay mucho, mucho más.

Lillard lidera la clasificación de anotadores en la burbuja (37,0) y es también el tercer máximo asistente (9,3).

A lomos de su insaciable talento —ha hecho absolutamente de todo—, los Blazers se han puesto octavos del Oeste; por fin, tras una temporada que hasta marzo parecía la enfermería de un hospital militar.

Sus actuaciones han sido absolutamente históricas: cuatro partidos por encima de los 30 puntos y dos de los 50 —primer jugador que lo consigue con Portland de forma consecutiva—.

En su carrera, acumula ya once partidos de 50 tantos o más. Supera así el registro de Kareem e iguala a Iverson. ¡A Iverson! Hablando de The Answer y jugadores de bolsillo —tamaño—, Lillard monopoliza tres de las cinco actuaciones de 60 puntos o más obradas por jugadores de menos de 1,90. Y es el sexto jugador de la historia con seis partidos de 50 o más en una temporada…

Qué más tendrá que hacer míster D.O.L.L.A. para que le consideremos uno de los mejores anotadores de la historia contemporánea. Lo es, que a nadie le quepa duda.

Ahora mismo, sencillamente no existe jugador más importante para su equipo que Lillard en los Trail Blazers. Sus actuaciones de magnitud bíblica han reconducido el rumbo en Oregon. A la vista, la séptima postemporada seguida de un conjunto liderado por él mismo.

Es el gran favorito para llevarse el MVP de la burbuja NBA. Lo ha hecho todo: noches de fantasía, victorias, liderar a su equipo a la meta, dominar partidos, mejorar a compañeros, jugar más que nadie (41,4, líder en minutos por noche)… Su burbuja, sus normas, que diría Bart Simpson.

Booker

Otro hijo prodigio del formato de fronteras reducidas. Devin Booker se ha sacado en Florida el billete definitivo hacia el superestrellato. Por no decir que se ha sacado otra cosa.

Cinco partidos llegando a los 35 puntos —promedia 31,0— y ha liderado como nunca antes en su carrera. Capitanea, controla los partidos, deslumbra con sus actuaciones y, lo más importante, se harta de ganar partidos: pleno de 7-0 para los Suns. Estamos viendo al gran capo y jugador que todos imaginábamos en el aniñado rostro escogido en el draft del 2015.

Devin Booker ha conseguido que los Suns vuelvan a ganar siete partidos seguidos, dato que no sucedía desde la temporada 2009-10. Steve Kerr era general manager entonces y en los Warriors todavía creían insuperable el We Believe de Baron Davis y cía. Anda que no ha llovido.

De paso, el escolta de los Suns se ha convertido en el jugador de la historia de Phoenix con más actuaciones de 30 puntos (ya 91). Y también de 35. Con 23 años. Es que, a este nivel, es un estrellón imparable; carne de pelear por el MVP en un par de cursos. No solo por los puntos, sino por su dominio en cada posesión; su control y también altruismo a su alrededor. Acelera y te mata cuando le apetece. Casi tan favorito como Lillard para sentarse en el trono de Orlando. Desde luego, estará en el quinteto ideal y, dependiendo de lo que pase este jueves, podría llegar a MVP.

Qué alegría que un jugador con semejante talento y trabajo detrás —discípulo confeso de la Mamba Mentality de Kobe Bryant— haya resucitado una franquicia chamuscada. Una que lleva nueve cursos sin meterse en playoffs. Booker podría poner fin a semejante hastío.

Warren

El tercero en discordia. Empezó como una moto: 53, 34 y 32 puntos a modo de toma de contacto en Florida. Después, se enfrió pero todavía le dio tiempo para rozar la cuarentena —había que meter esa palabra—: noches de 16, 39 y 12.

Jacobo León habló ya de Warren en profundidad la semana pasada. De largo, la mejor noticia de la burbuja para los Indiana Pacers. El alero empata con Booker (31,0) como cuarto máximo anotador de la reanudación. Sus porcentajes además son canela en rama: 57,8 en tiros de campo y 52,4 en triples.

Quizá le haya faltado la épica de Lillard y Booker: abrir las aguas por su cuenta y riesgo y que todo lo demás fueran victorias. Su candidatura parece un poco más débil —dentro de la brutalidad— que las de ambos. Eso no significa que no haya estado entre los mejores. Sus siete últimas actuaciones elevan a crimen de estado los cash considerations que Phoenix recibió a cambio de su traspaso. Alguna cabeza tendría que rodar por ello, por mucho que con su marcha los Suns hicieran hueco para lo que querían.

Harden

En todo ramillete de favoritos a medalla tiene que sobrevolar James Harden. El jugador de los Rockets ha sido el segundo máximo anotador en la burbuja (35,3) tras sus 45 de anoche. Parece que no ha hecho ruido, pero sus números dejan, como siempre, un legado gigante.

Hablamos de un tipo que, en las últimas tres temporadas, ha hecho 60 partidos de 40 o más puntos. Ningún otro jugador tiene más de 20. Es una bestialidad.

No será MVP porque se perdió dos partidos y porque sus Rockets fueron al tran tran en varios momentos; pero por estadísticas podría pelear como gato panza arriba.

Además de sus registros en anotación, Harden ha sido el cuarto mejor asistente en Disney (8,6). Houston no se ha preocupado demasiado por su rival en el primer cruce de playoffs y por eso quizá no hemos catado al mejor Harden en formato non stop. Pero, aunque parece que no haya vuelto a abrir las aguas, las cuentas de Harden solo están a su alcance. Los partidos de Houston son una partida de ajedrez en los que él casi siempre canta el jaque.

Doncic

Otro angelito que aparece por decreto en las quinielas. Nos volvió a encandilar con su triple-doble de 36 puntos, 19 asistencias y 14 rebotes, algo que nadie había hecho hasta la fecha en la NBA.

Luka no comenzó acertado en la burbuja, fallando más tiros de lo habitual, pero pudo terminar en su caudal de casi siempre: tercer máximo anotador (32,0) y máximo asistente (11,3). Menos mal que no estaba en su momento más inspirado; porque de veras se le vio algo fallón.

La barbaridad es que sigue reventando récords e hitos: 13 triples-dobles ya con más de 30 puntos. Antes de los 22 años, el número total de veces que se llegó a ese tipo de actuaciones en toda la Liga fue 12. O sea, que entre LeBron, Oscar Robertson, Magic Johnson y Trae Young —todos juntos— no igualan los récords pre 22 años de Doncic. Es como una peli de ficción que nunca para.

También, Luka superó la huella de Charles Barkley como 20º jugador en solitario con más triples-dobles en la Liga (25). Con 21 años. Su lunar en la burbuja, el 29,2 por ciento en triples y el 3-4 que marca la casilla de los Mavs antes de la jornada final. Tampoco será MVP de la burbuja, pero ha vuelto a clasificar entre los mejores. Que no es poco en su segundo año NBA.

Otros candidatos

Más jugadores que recogieron (menos) méritos para poder ser considerados. No podemos olvidar a Giannis Antetokounmpo. El griego ha sido líder en rebotes (12,2) y top ocho en anotación (27,8) en el resort. También yendo al ralentí, sin exprimirse, sigue dejando actuaciones para enmarcar. Hablando de marcar, seguro que alguna señal dejó en la cabeza de Moritz Wagner. Giannis ya se ha disculpado por el cabezazo.

Otro candidato podría ser Chris Paul. Aunque fue de más a menos dado que los Thunder guardaron la ropa en los últimos encuentros, el veterano base (17,7 tantos y 7,0 asistencias) dominó encuentros importantes —como ante los Lakers— a placer. Un gustazo tremebundo verle de vuelta en su mejor nivel, a los 35 años.

Y otros dos podrían ser Kristaps Porzingis (30,5 puntos) o Kawhi Leonard (29,4), aunque ambos quedan lejos de las cábalas para proclamar un nuevo Rey del campamento estival.

Conocido todo este contexto, para vosotros ¿quién tendría que llevarse el MVP de la burbuja y qué jugadores conformarían el quinteto ideal?

(Fotografía de portada: Kevin C. Cox/Getty Images)


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