Anthony Davis podría ser agente libre en 2027, y aunque esto normalmente significaría que va siendo hora de empezar a negociar una extensión, el pívot y los Wizards no intención de hacerlo. Según señala Shams Charania, periodista de ESPN, ambas partes han decidido posponer esa conversación hasta que arranque la liga regular, dándose un tiempo para valorar su estado de satisfacción dado que, pese a llegar en febrero, el pívot no ha debutado aún con los capitalinos.
Reporting for NBA Today on the Wizards and Anthony Davis deciding to wait until the regular season to navigate a potential contract extension: pic.twitter.com/9PRGnoujQe
— Shams Charania (@ShamsCharania) August 6, 2026
Shams habla en concreto de un periodo de unos 20 partidos, plazo en el que se podrán empezar a definir el estado físico de Davis, su encaje en la plantilla y el potencial de la misma. Será entonces cuando ambas partes tendrán algo más claros sus deseos de futuro, aunque, dado que AD cuenta con una opción de jugador por valor de 62 millones para el curso 27-28, tal vez acabe decidiendo posponerlo todo un año.
El pívot no parece especialmente entusiasmado de haber acabado en Washington, algo que se hace evidente con el contraste entre su actitud y declaraciones y las de Trae Young, quien sí ha abrazado por completo a su nueva franquicia. No obstante, esto podría cambiar si, con los nuevos fichajes y la elección de AJ Dybantsa en el número 1 del Draft, el proyecto empieza a despegar. Por primera vez en años, esta promete ser una temporada ilusionante para los Wizards, y un buen arranque podría servir para convencer a Davis de que está en el lugar adecuado.
A su vez, en la franquicia querrán comprobar cuál es el rendimiento de un jugador que viene de disputar 22 partidos durante el curso 25-26 y que cuenta con un historial de lesiones que no escapa a nadie. Ahora mismo se antoja difícil calibrar cuánto puede aportar AD en pista, y la única manera de poder firmarle un contrato acorde a su nivel real es darle al menos un cuarto de la temporada para demostrarlo. Luego, si todo el mundo queda satisfecho, llegará la hora de sentarse a hablar.





