Curry explica su ‘enganchón’ con LeBron en las Finales 2018

La sensación de la NBA es que y no se gustan. Se toleran y respetan, pero uno de no es santo de la devoción del otro y viceversa. Cuatro años seguidos encontrándose en la antesala del título (tres cayendo del lado californiano) han dejado no pocas terapias de choque entre ambas estrellas. Como la que se vivió en el primer encuentro de las pasadas Finales 2018.

Con su hercúlea actuación (51 puntos) tirada por el retrete tras el fallo de George Hill en el tiro libre y posterior fundido en negro de J.R. Smith, LeBron James tendría que estar histérico, desesperado. Quizá por algo como eso quiso seguir marcando fuerte el territorio en un tapón que puso a Curry con solo un minuto (y partido decidido) para el final del primer partido. Ambos jugadores se encararon después e intercambiaron diferentes pareceres tras la acción; y Stephen Curry explicó lo sucedido, según su versión, en The Bill Simmons podcast.

“Creo que quedaba algo menos de un minuto. No le vi venir (a LeBron) así que intenté una bandeja suave y él la cazó. Después se puso delante de mí y empezó a decirme algo. Y yo estaba como, ¿de veras estamos en eso ahora? ¿Estamos ganando y tú estás preocupado por taponarme y por el trash talk? Yo reaccioné como, ‘eh, ¿qué ocurre?’ Y él estaba como: ‘tengo que hacer eso para que mis compañeros sepan que soy su mentor’. Y yo respondía con algo como ‘no quiero ser el cordero sacrificado en tu liderazgo. Venga hombre, eso es ensuciar esto’, pudo explicar Curry.

El base de los Golden State admitió también que existe un respeto mutuo que pinta a bastante intocable. Y esto suele ser cultura en la NBA, pues aunque dos grandes constelaciones no se toleren, las súperestrellas tienden a respetarse bastante dentro del sistema de estamentos de la liga. Por mucho que no se gusten, existe un respeto, sagrado para no perder nunca los papeles en público. Eso a no ser que se formase parte de los Detroit Pistons de los últimos años 80 y primeros 90.

Respeto mutuo, competitividad extrema

“Hay respeto mutuo. Diré sin embargo que cuando veis a los jugadores trabajando juntos en verano o haciendo cosas juntos, cuando pones un pie en la cancha eso cambia y hay un ambiente diferente a eso. Los chicos pueden ser amigos y lo que sea en verano y fuera de la pista, pero la rivalidad, competición, los egos y todo eso está muy latente en un partido NBA y más cuando quieres ganar el trofeo. Eso está ahí y no se va a ir a ninguna parte”, enjuicia Stephen Curry.

Si alguien conoce la gestión de los egos en espacio reducido bien puede ser el base de los Warriors y dos veces MVP. En la entrante temporada convivirá con hasta seis jugadores que han sido All-Star (Kevin Durant, Klay Thompson, Draymond Green, Andre Iguodal, David West y DeMarcus Cousins).

Y en esta ocasión LeBron James liderará las fuerzas rebeldes desde también el estado de California. Los Lakers-Warriors serán, además del plato principal el día de Navidad, uno de las grandes atractivos de la nueva temporada.