Espectacular doble prórroga en el Wizards – Raptors

Hasta 278 puntos (140-138) se contaron en la barbaridad vivida hoy en el Capital One Arena

Al descanso los Toronto dominaban a su anfitrión, los Washington , por 61-50. Los de Scott Brooks habían logrado reducir una desventaja que por momentos había superado los 20 puntos. Tras un tercer cuarto parejo al regreso de vestuarios, los locales se dejaban todo en el sprint final y lograban su propósito: a falta de una posesión para el bocinazo de los 48 minutos, el marcador reflejaba un 124-124.

Doble prórroga

Un erigido en líder absoluto sin la presencia de John Wall (ya de baja para toda la temporada), había liderado la remontada pletórico desde el triple. Pero el primer balón para game winner, que fue para ellos, no se lo jugó él. La responsabilidad corrió a cargo de Jeff Green, pero sonó hierro. Primera prórroga.

En estas el partido se describía ya como un festival de puntos con Beal por un lado y por el otro como martillos pilones de sus respectivos equipos, a la espera cual de los dos terminaría por claudicar.

Las defensas se intensificaron en el tiempo extra y llovieron los tapones. Ahora el game winner, con el choque empatado a 131, lo tenían los Raptors. Triple forzadísimo de Kyle Lowry. Agua.

Cada canasta anotada era ya medio partido. Thomas Bryant sacaba músculo tras poner a los anfitriones dos arriba; pero en la jugada siguiente, el balón le llegó a Serge Ibaka, quién aguardaba en el perímetro. Su equipo venía de fallar 7 de los 8 tiros que habían lanzado en la segunda prórroga. Pero solo importaba el ahora. Amagó el pase, picó Satoransky y el balón voló de tres. Chof. (“Oooh, no!!”, exclama el locutor).

Los Wizards tuvieron hasta dos ocasiones más para buscar el triunfo o forzar la tercera prórroga. Ninguna de ambas cosas sucedió. Sabor amargo por una derrota que trataron evitar hasta el final, y un boxscore de auténtico escándalo.

Leonard y Beal: menudo show

Dos jugadores superaron la barrera de los 40 puntos, uno por equipo. Kawhi Leonard cerró su tarde de NBA Sunday con 41 puntos, 11 rebotes, 5 asistencias, 3 robos y 2 tapones, con un 15/29 en tiros de campo. ¿Impresionante? Lo de su homólogo lo fue aún más.

Bradley Beal, triple-doble en mano, sumó 43 puntos, 15 asistencias, 10 rebotes, 3 robos, 2 tapones y un 17/36 como carro de tiro.

Y es que sin Wall, el escolta se sale. Kevin O’Connor nos da el dato: en los doce encuentros que Beal ha saltado a cancha este curso sin la compañía de Wall, los Wizards presentan un balance positivo de 7-5 y él unos números de 31,5 puntos, y 7,1 asistencias en 40,9 (criminales) minutos, con un true shooting del 58%.

Secundarios de lujo

No faltaron tampoco los secundarios a la fiesta. Si por los Raptors destacan los 24 puntos y 19 rebotes de Paskal Siakam (qué manera de crecer la de este hombre) o los 17 de Delon Wright, por los Wizards fue sobre todo un suplente acostumbrado a ser titular que llevaba en huelga de esfuerzo desde la temporada pasada.

27 puntos, 8 rebotes y un +23 para que por fin hizo un encuentro a la altura de su contrato. A destacar también el encuentro de , que con 23 tantos y 10 asistencias se quedó a un rebote del segundo triple-doble de su carrera.

Londres y Massachusetts

Tarde preciosa de baloncesto con dura derrota pero buenas y necesarias sensaciones para unos Wizards que viajarán a Europa para medirse en Londres y a los Knicks el próximo jueves.

Los de Nick Nurse, que con lo de hoy baten su récord del triunfo con mayor anotación de su joven historia (con 140 puntos, superando así los 136 a los Nets en marzo de 2011), mantienen su dominio del Este en solitario, con tres partidos de ventaja sobre los Bucks, su inmediato perseguidor.

Y ojo que esto no para. Los canadienses tendrán otra bonita prueba el miércoles ante los Celtics de un Irving que viene calentito y con ganas de recordar que sí; que ellos son el otro gran candidato de la Conferencia Este.

(Fotografía de portada de Rob Carr/Getty Images)