El triple-doble con tapones de Anthony Davis no frenó a Utah Jazz

Cada encuentro seguirá siendo una reválida, y ellos lo saben. No pueden detenerse a respirar, porque entonces todo el espectacular esfuerzo que están haciendo en esta segunda vuelta no servirá de nada. Los Utah no están dispuestos a morir en la orilla tras semejante empacho de nadar. Por eso, tras tragar agua en la primera mitad, vimos a Alexander Popov en la segunda.

Nada de asistencias… ¡tapones!

Sensacional remontada de los Jazz con, una vez más, un espectacular —hoy cumplía 25 años—, que firmó en balde el primer triple-doble de su carrera profesional. Cuesta creer que tras varios años siendo aspirante al MVP y tras tantas actuaciones estadísticas colosales, éste no haya llegado hasta bien entrada su quinta temporada en la liga.

Triple doble además… ¡con tapones! Barbaridad muy poco habitual en la NBA, pero para la que La Ceja está sobradamente capacitada. 25 puntos, 11 rebotes y 10 tapones para Davis quien, además de perder su virginidad en triples-dobles, firma su mejor marca en pinchos de merluza, hasta hoy anclada en nueve.

La orquesta de Ricky

Pero en frente se encontró a Quinn Snyder y sus chicos del coro. Por norma, propone y los demás disponen. Hoy Ricky también dispuso un rato.

El base español fue el máximo anotador del encuentro con 30 puntos, a los que añadió 10 rebotes y 7 asistencias. Su nivel físico es el mejor que se le ha visto en su carrera, penetrando con una fuerza y seguridad impropia en él. Y hoy además acompañó esa sobredosis de confianza exterior que le falta para terminar de ser un jugador completo. 4/5 en tiros de tres. Espectacular Ricky.

Donovan, ese sinvergüenza

Luego está , que tiene de rookie lo que Juande Ramos de entradas. Cero.

Su primera parte fue discreta y los lanzamientos no querían entrar. No pasa nada, una segunda mitad de Jugador del Mes y victoria al zurrón. Mitchell, 27 puntos al final, es un jugón, es un descarado y es simplemente muy bueno. Dos perfectas muestras de ello son la increíble canasta con rectificado que encestó en tercer cuarto, y el triple de nueve metros que conectó para terminar de sellar la victoria.

Y el resto del quinteto es una amalgama de talento y solidaridad que cubre hasta el último recoveco. , en su papel de martillo pilón silencioso, aportó 20 tantos y 5 asistencias, mientras que , imprescindible para que todo esto funcione, 18 puntos, 16 rebotes y 2 tapones.

Y en caso de empate…

En los , Davis tuvo la colaboración de Jrue Holiday, con 18 tantos y 10 asistencias, de Ian Clark, 14 puntos, y  de Emeka Okafor y Darius Miller, con 11 tantos cada uno. Pero no bastó.

Faltando 3:10 minutos para el final y con los Jazz olisqueando a su presa en el marcador (104-97), era el turno de las defensas, y ahí los visitantes traían su tesis doctoral. No en vano son el tercer conjunto de la NBA que menos puntos recibe (100,4). En esa cuenta atrás de 190 segundos, la afición local únicamente se pudo levantar una vez más de sus asientos. 99-116.

Con esta son 11 victorias consecutivas en la carretera para los de Salt Lake City, y la sexta seguida en total tras ver su racha anterior truncada por los Blazers. Además, con este triunfo los Jazz se han impuesto en tres de los cuatro duelos directos que han tenido con los Pelicans este curso. Algo que, viendo lo prensado que está todo del 4º al 10º puesto del Oeste, puede terminar siendo vital.