Kevin Durant desata el terremoto con una frase: “Por eso estoy fuera”

Importantes palabras de pasaron desapercibidas durante la primera batería de informaciones relativas a la refriega verbal con . Con gran parte del desencuentro desenmascarado por los medios estadounidenses el martes por la tarde, una declaración de KD del lunes podría ser clave para su futuro en el equipo si atendemos al contenido bruto de la misma.

En plena cancha y acto seguido de que Draymond Green no compartiese la posesión final del último cuarto, Durant le hizo ver que no había actuado correctamente. Ambos discutieron, como ya se sabe. Pero es que justo después KD pronunció la siguiente frase mientras saltaba a disputar la prórroga y ya habiendo chocado con su compañero. “That’s why I’m out (por eso es por lo que estoy fuera/por eso es por lo que me voy)”, canalizando así el enorme cabreo con su compañero de vestuario.

¿Estaba Kevin Durant destapando su futura salida de los de veras? La verdad es que resulta imposible conocer esa información con exactitud a estas alturas.

Pudiendo resultar que la declaración no fuera nada más que bilis fruto de la rabieta, las palabras de Durant podrían tener un significado mucho mayor. Importante y decisivo, el inicio de una enorme crisis. Se podría hasta descifrar que el dos veces MVP de las Finales se vería ya fuera de los Warriors. Leer tanto entre líneas es un ejercicio de especulación pero el “me veo fuera” da para eso y mucho más contando que los rumores de salida sobre Kevin Durant cada vez se han hecho más sonoros en las últimas semanas.

KD firmó el pasado verano un contrato de un año más otro opcional (player option) y posee por ello la total potestad de ser agente libre si lo desea en julio.

Y episodios como el vivido con Green o sus enigmáticas valoraciones a pie de cancha no han ayudado a disipar la nebulosa sobre su continuidad en la Bahía.

En sus propias manos

La armonía en los Warriors ahora mismo, tras la disrrupción entre Green y Durant, está en el limbo. El cortocircuito bien podría no durar más que unos días y servir para activar el hambre competitiva del equipo. Eso o bien que a los implicados les pueda más el orgullo que la tolerancia y las ganas de perdonar (y de ganar). En tal caso, la convivencia de los Golden State Warriors habría sembrado un problema que podría germinar durante el resto de la temporada y florecer del todo en verano, con la marcha de alguno de sus jugadores importantes.

Pero es pronto (mucho) para anticipar un desenlace fatal. Los mismo jugadores de los Warriors saben que ellos pueden ser su peor enemigo. Como dijo Klay Thompson recientemente (y recogió un artículo de The Athletic): “Creo que nosotros mismos somos el único equipo que puede ganarnos”. Síntesis perfecta para diagnosticar que solo un incendio interno podría acabar con la hegemonía actual de los Warriors. Un incendio como el que podría estar provocando el episodio del lunes.

“Después de lo que se dijo, no hay forma de que Kevin Durant renueve en verano”, se supone que habría dicho una voz del vestuario (un jugador) de los propios Warriors y recogía el periodista Marcus Thompson en una pieza, muy aclaratoria, para The Athletic. Los Warriors se encargaron ya de castigar a Draymond Green (un partido sin jugar y sin sueldo) tras el choque debido a, se supone, sus irrespetuosas palabras contra KD antes y después del final del partido ante Clippers.

El ‘hype’ de KD con la agencia libre

Lo que hay que contar es que la discusión no fue un lance del juego sin más. Diversas fuentes informaron que Draymond Green trató de desacreditar las críticas de Durant hacia sí reprochándole que pudiera ser agente libre el próximo verano. Parece ser que la postura de Green está del lado de que KD está hinchando las expectativas de cara a la agencia libre 2019 y eso —según el ala-pívot— podría distraer al equipo. Y puede ser que Green no fuera el único en el vestuario californiano con esa opinión, aunque los compañeros de equipo reprobaron la actitud inquisitiva de Green con su compañero: no eran ni el momento, ni el lugar ni los modos.

Así, el enfado de Kevin Durant pudo pasarle factura y en lugar de desahogarse de puertas para adentro, soltó el ya famoso “that’s why I’m out” en plena cancha. Esa frase, claro, vuelve a desatar todos los rumores del mundo sobre su marcha de Golden State. E insistimos que sus palabras pueden ser tomadas de dos maneras: tanto una declaración de intenciones de cara a julio de 2019, o como que la ira le traicionó y, aunque no lo piense de veras, sí haya desatado un terremoto innecesario en la NBA y en Oakland.

El citado artículo de Thompson en The Athletic hablaba también de que el propio KD habría cerrado el debate interno (dentro del vestuario) haciendo saber a todos lo mucho que le gusta jugar en los Warriors. Pero eso sería así se quede o se vaya del equipo en julio, de todas todas. Lo que el vestuario y él mismo querrían en este punto sería que el humo desapareciera mientras dure la temporada.