Khris Middleton no da opción a unos Warriors muy vulnerables


Partido de un solo color. El azul con el que los Milwaukee Bucks jugaban por primera vez esta temporada, estrenando así su nueva City Edition. Khris Middleton no dio ninguna opción a los Golden State Warriors y firmó su segunda actuación estelar del presente curso. Mejores sensaciones para un equipo que todavía tiene mucho que mejorar en todas las facetas del juego menos en el acierto exterior. Un aspecto que destrozó a los de la Bahía, incapaces de encadenar una buena racha en el tiro exterior para las facilidades que le dieron los locales. El choque terminó con la segunda derrota de los Warriors por 99-138, con un Middleton que se fue hasta los 31 puntos y un 6 de 8 en triples

Khris Middleton a pesar de todo

Desde que Budenholzer llegara a la franquicia y Giannis Antetokounmpo se hiciese con las llaves de la misma, la figura de K-Midd ha sido crucial. Al escolta le sobran los puntos, su talento anotador y su infinidad de recursos le hacen el escudero perfecto para el griego. Hoy el dos veces MVP ha tenido una noche aciaga. Quizás le pesó de más aquel tiro libre errado en el TD Garden que hubiera enviado el partido a la prórroga. Fuera por lo que fuera, estuvo a años luz de lo que suele ofrecer en su menú diario. 

El mediano de los Antetokounmpo falló 10 tiros de los 14 que tiró, sin contar los que acabaron en falta y estuvo por debajo del 50% en tiros libres (7/15). El muro de doble ayuda que le planteó Steve Kerr, cediendo opciones de tiro de media y larga distancia que no entraron, fue todo un éxito. Aunque hizo que las grietas defensivas aparecieran por otro lado, la facilidad que los de Budenholzer tuvieron para encontrar tiros liberados fue la gran baza de estos Bucks, con un 20 de 37 desde los tres puntos. 

Y es justo aquí donde el protagonista del día rompió el pobre entramado defensivo que tenían los Warriors más allá de lo comentado. Con tiros abiertos, situaciones de 2vs2, juego de espaldas y atacando los espacios que dejaba Giannis, Middleton fue el líder ofensivo de unos Bucks que ya van cambiando y probando cosas nuevas. También con mención especial para jugadores como Jrue Holiday, Donte Divincenzo o D.J. Augustin, el sistema fue más independiente al recién renovado Antetokounmpo. Mucha más fluidez, buscando situaciones de ventaja para sus jugadores más efectivos y descosiendo a un rival muy poco solidario en defensa.

Por último, los Bucks demostraron de nuevo que hay piezas que todavía no carburan en un sistema tan particular, especialmente en defensa. Forbes y Portis fueron muy deficientes atrás, especialmente el ex de los Bulls. La posición de pívot es crucial y Bobby no paraba a nadie en comparación a la montaña rocosa que es Brook Lopez. No solo por tamaño sino por posicionamiento, ya que ni siquiera llegaba a las posiciones más habituales del center titular.

Sin Draymond Green no hay paraíso

Los de la Bahía fueron una caricatura de su pasado glorioso. Empezando por una defensa que se obsesionó en frenar a uno de los mejores jugadores de la NBA y frenar las letales transiciones de los Bucks. Poco más, en cuanto a ayudas defensivas el equipo fue muy lastimado por su falta de atención, compromiso y frescura. Si es cierto que a mitades del segundo cuarto Kerr tiró mano de la defensa 2-3 y algunas mixtas, fracasaron al igual que en las otras ocasiones que lo probaron. La facilidad para encontrar hueco entre las dos líneas defensivas con referencias como Lopez y Giannis le obligó a mover ficha rápido.

El partido se rompió cuando los Warriors estallaron en un ataque de frustración y ansiedad y se olvidaron de cerrar los fast points que tanto han dado a este equipo. Y es que los datos hablan por sí solos, los de Golden State no supieron aprovechar la defensa super-conservadora de los Bucks tras bloqueo directo que deja tantos espacios en posiciones lejanas al aro. 10 de 45 en triples, 34 de 99 en tiros de campo y tan solo 14 asistencias. El desacierto marcó el desarrollo de un partido en el que se vieron las carencias defensivas de ambos equipos.

Y es que lejos de la mala noche que hayan podido experimentar de nuevo Kelly Oubre Jr y Andrew Wiggins, al equipo le faltó fluidez y coherencia. Ante un rival con carencias tan evidentes como estos Bucks lo mínimo que puedes hacer es ir a romperles por ahí. Visto desde este prisma, todo parece que se solucionaría con un jugador como Draymond Green, pero por desgracia esto no funciona así. La toma de decisiones de los menos experimentados, el poco acierto y la falta de fundamentos defensivos no la soluciona un solo jugador.

Un final para experimentar

Con el partido ya roto, los entrenadores nos regalaron un partido de puro laboratorio en el que probaban jugadores y sistemas diferentes. Aquí pudimos descubrir que Torrey Craig no está lesionado, y es que pese a la necesidad de un buen defensor en las alas que tienen los Bucks el ex de los Nuggets apenas se ha vestido de corto. Tampoco se explica la poca participación de un Bazemore que en la pretemporada fue el claro dinamitador de los Warriors. También debutó Nwora con los Bucks, un jugador que puede cuadrar muy bien con el resto del equipo y que ya pide minutos a gritos. 

En cuanto a sistemas defensivos, por primera vez esta temporada los de Milwaukee se plantaron con una 2-3. Exitosa por el poco acierto de los Warriors y la intensidad de los menos habituales, todo lo contrario que otros precedentes. Por su parte, Kerr intentó morder a media cancha con una tímida presión que facilitó todavía más el festín anotador de los Bucks. Estos también emplearon una muy buena herramienta para el quinteto suplente, el pick and pop, especialmente con D.J. Wilson.

(Fotografía de portada de Mike Ehrmann/Getty Images)


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