Los Golden State Warriors golpean primero

“No sé si estamos en nuestro pico. Creo que podemos ser mejores”. Que se agarren los rivales, porque para la cosa todavía puede ir a más. El de los considera que incluso el nivel de Golden State puede elevarse algún punto. Y lo hace después de tumbar a los Rockets, en Houston, en el primer partido de las Finales del Oeste (106-119).

Que todo esto además lo diga alguien que en ese duelo firmó 37 puntos puede asustar más todavía a los rivales. De repente, las dudas que pudiera haber, si es que las había, sobre el favoritismo de los Warriors se disiparon de un plumazo en la noche de Texas.

Golden State avanza en el tercer cuarto

La pesadilla de Durant fue toda la noche. Pero a pesar de ello, Houston consiguió estar en el partido toda la primera mitad, opciones intactas con 30-29 al término del primer cuarto y 56-56 al descanso. Quedaba un mundo, pero ese universo se oscureció cuando uno de los tapones que debía frenar las salidas de agua de KD, Trevor Ariza, se cargó con la quinta personal nada más empezar el tercer cuarto. La noche entonces se hizo más profunda para Houston, que luego encajó un 0-6 de parcial que le alejaba de la contienda (70-79). Ahí estuvo activo también , otro de los hombres de Steve Kerr que hizo mucho daño con 28 puntos y 6/15 en triples.

Y todo a pesar de Harden

A ese parcial le sucedió otro de 0-6 y los Rockets empezaban a doblar la rodilla, 72-85, a pesar del impresionante trabajo de James Harden. La Barba fue el oasis en estas sequías anotadoras de Houston en el tercer cuarto. Acabó con 41 puntos, muy bien escoltado por un que debutaba en unas Finales de Oeste, y de Conferencia en general, y que hizo 23 puntos y 11 rebotes.

“Los Rockets nunca se cansan”, apuntó Durant, quien bien sabía que la insistencia de Houston les iba a hacer sudar hasta el último suspiro. En ese contexto de pelea se cerró el tercer cuarto (80-87). Un escenario que se ajustó más al inicio de último cuarto, merced a un triple de Eric Gordon. Pero ahí es cuando Thompson reapareció de nuevo para liderar un parcial de 4-13 y con 8 puntos dentro de ese momento colocar el 87-100. Todavía Harden dio alguna bocanada más, pero Thompson se encargó de aplastar cualquier empeño enemigo.

Primer éxito de los Warriors, capaces de recuperar el factor cancha a las primeras de cambio y de doblegar a unos Rockets que con el trío Clint Capela, James Harden y Chris Paul marchaban con un balance de 50-5. Hasta ayer. Como si nada, como si el hecho de empezar unas Finales del Oeste fuera de casa no les afectara. Era la primera vez que Golden State empezaba una ronda de playoffs del Oeste lejos de Oakland desde que lo hiciera contra los Clippers en 2014. No importó mucho. Ya colocan el 0-1. El miércoles, nuevo capítulo.