¿El último aliento antes del adiós? Puede ser. Los Houston Rockets estaban viviendo un calvario en la seria ante los Lakers y ahora al menos tienen una pequeña esperanza. Y decimos pequeña porque con Kevin Durant entre algodones –no jugó el Game 4– y teniendo que volver ahora a California, ganar por 115-96 para quedarse 3-1 abajo no parece tener demasiado recorrido.
Lo cierto es que el partido no se pareció en nada a los anteriores. Sí, los de Texas tuvieron buenos tramos en pasadas noches, pero nunca se mostraron tan contundentes y certeros como en esta; tanto es así que llegaron al último cuarto con el trabajo hecho al estar 25 puntos arriba.
Para batir a los angelinos por primera vez los chicos de Ime Udoka mostraron su cara más coral. Así, todos los jugadores del quinteto estuvieron entre los 16 y los 23 puntos, destacando la aparición de un Tari Eason que brilló en ataque con 20 puntos, y que además fue clave en defensa con hasta 5 robos. He aquí su partido.
Todo salió de cara para los Rockets. Metieron más triples –12 por 5 de los angelinos– y lo que es más impactante, provocaron hasta 23 pérdidas de los pupilos de J.J. Redick. ¿Podrán replicarlo en el quinto partido? Suena complicado.
Un poco de DeAndre Ayton
A los Lakers les toca hacer borrón y cuenta nueva. Básicamente no puede sacar lectura positiva alguna de un partido en el que se vieron sobrepasados de principio a fin. LeBron James tuvo 8 de las 23 pérdidas del equipo y los triples que en días anteriores entraron sin parar brillaron por su asencia.
Si tenemos que quedarnos con un pequeño apunte favorable tenemos que mirar a un DeAndre Ayton que mantuvo el tipo para cerrar su noche con un doble-doble de 19 puntos y 10 rebotes.
(Fotografía de Troy Taormina-Imagn Images)





