‘Los nuevos T-Wolves’ machacan a los Clippers a base de triples


Conocía aquello de ‘entrenador nuevo, victoria segura‘; pero lo de ‘plantilla fresca, triples como churros’ es la primera vez que lo oigo. Quizás porque acabo de acuñarlo y porque veo más difícil demostrar la casualidad que la ausencia de causalidad. Algo ha cambiado en el aire de Minneapolis.

Y eso que D’Angelo Russell, el mejor de los nuevos, no pudo siquiera debutar.

Pero no importó. Porque los locales rompieron una racha indiscriminada de derrotas (145-112), y porque el resumen fue éste:

  • Titulares: 3/5; 2/3; 2/4; 3/3 y 7/13.
  • Banquillo: 4/6, 1/2; 1/3; 1/2 y 2/3.

Esas fracciones no son sino el número de triples que intentó y anotó cada jugador de los Minnesota Timberwolves en la madrugada de hoy ante los L.A. Clippers. Una eficacia combinada del 59,1% y un total de 26: récord histórico de la franquicia. Y Andrew Wiggins (a quien tampoco le ha ido mal en su estreno en los Warriors) se lo perdió.

Con amor, desde Colorado

La puntería, si bien general, lo fue especialmente en los ex de Denver. Juancho Hernangómez aunó titularidad y acierto extremo en su primer día como miembro del norte (3 de 3), con 14 puntos y 3 asistencias en 26 minutos. Pero fue Malik Beasley –jugador al que de aquí en adelante podremos contemplar sin ataduras– quien dio una exhibición: 7 de 13 en triples para 23 puntos, 10 rebotes y 4 asistencias.

“Increíble, colega. EL primer doble-doble de mi carrera”, decía Beasley y cuyo dato revela que el rebote nunca ha sido su fuerte. “No podía haber ido mejor. Y además es la primera victoria tras 13 derrotas, que es lo más importante de todo”.

Y la grada del Target Center tuvo aún una sorpresa más. Para quien no esté siguiendo a los lobos este curso, no es Adrian Payne quien ha vuelto a sus filas. Pero con el mismo molde en su rostro, anoche, un point guard de perfil bajo, Jordan McLaughlin, con su two-way contract, fue el base titular del equipo a la espera de ver al ansiado dúo de Towns & D’Lo, y firmó 24 tantos y 11 asistencias siendo, de entre los suyos, el jugador con más minutos sobre la madera.

“Creo que mi cena sabrá un poco mejor esta noche”, aseguraba un Ryan Saunders cuyo triunfo, efectivamente lo masticará como un trozo de cielo. “Dormiré un poco más. Estoy feliz por el vestuario. Merecían una noche como la de hoy”.

Sin respuesta

Los Clippers, segundos del Oeste y que no pudieron esgrimir la excusa de las bajas, pues contaron con su alineación de gala, veían que todo lo que le entraba a sus rivales se les salía a ellos repelido por el aro. Kawhi Leonard se mantuvo fiel a su versión con 29 puntos, pero firmó el segundo peor +/- de su equipo (-19). Paul George agregó 21 y Lou Williams, con 11 tantos, fue el tercer máximo anotador de los de Doc Rivers.

“No puedo explicarlo. No hay excusas”, parco y directo como siempre Kawhi.

El vestuario de los Wolves ha variado en casi un 50% entre antes y después del deadline. El arranque de la nueva era –ya iremos viendo si efímero o no–, difícilmente podía dibujarse mejor.

(Fotografía de portada de Andy Lyons/Getty Images)


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