Los Pelicans no son rival para Dallas en una nueva exhibición de Doncic

Los sumaron un nuevo triunfo (98-117) en su visita a Nueva Orleans en un partido que presentó muchas más dificultades que lo que refleja el resultado final. No fue hasta bien entrado el tercer cuarto cuando los visitantes encarrilaron el duelo fruto de otra memorable actuación de . El esloveno tan solo necesitó de 28 minutos de acción para liquidar a su rival con 33 puntos y un ‘career-high’ de 18 rebotes. Con este, ya son 16 partidos consecutivos en los que el recientemente elegido Jugador del Mes registra, al menos, 20 puntos, 5 rebotes y 5 asistencias. El récord absoluto lo ostenta Michael Jordan, con 18. Así, los de Texas suman su octava victoria en los últimos nueve encuentros y duermen cuartos del Oeste.

Los Mavericks tuvieron que hacer frente a un partido trampa después de su monumental triunfo en casa de los Lakers. A los de Rick Carlisle les costó entrar en el encuentro. Unas malas sensaciones y con una producción anotadora por debajo de lo habitual se vieron obligados a apelar nuevamente a Luka Doncic, quien mantuvo a los suyos a flote con doce puntos en el primer cuarto para contrarrestar el brillante inicio de Brandon Ingram –24 puntos y 6 asistencias–.

Un parcial de 11-0 en el segundo cuarto amenazó la estabilidad de los Mavericks y la tercera falta de Kristaps Porzingis hacía saltar las alarmas. El letón firmó uno de los partidos más discretos de su carrera, con siete puntos tras una carta de lanzamiento de dos aciertos en once intentos y un -13 en pista, aunque aportó cinco tapones. Ante el inminente peligro de perder el control del encuentro, los visitantes respondieron con un parcial de 9-0 para equiparar fuerzas, ganando la batalla del banquillo. J.J. Barea respondió nuevamente como microondas con ocho puntos y cuatro asistencias en siete minutos, mientras que Seth Curry y Maxi Kléber se combinaron para un total de 31 puntos.

El regreso a la pista de Luka Doncic revolucionó el partido. El esloveno prolongó su show en un tercer cuarto en el que sumó 15 puntos y 10 rebotes, ante unos incapaces de hallar cualquier tipo de respuesta eficaz a sus constantes acometidas. Con el trabajo hecho, Carlisle sentó a su estrella en un último cuarto en el que Seth Curry tomó el relevo anotador para mantener a raya y asegurar el triunfo de los Mavericks.

Brandon Ingram fue insuficiente

El número dos del draft de 2016 está protagonizando un sensacional inicio de campaña y su nombre empieza a sonar con fuerza como uno de los candidatos al Jugador Más Mejorado. Ante la ausencia de Zion Williamson, el alero ha asumido el papel de líder del equipo y ante Dallas cuajó una gran actuación con un inicio fulgurante.

Sus 24 puntos, 5 rebotes, 6 asistencias y 3 robos, sin embargo, hallaron poca ayuda más allá de los 18 puntos de Jrue Holiday y los 12 de J.J. Redick, quien, sin embargo, no tuvo un buen día en el lanzamiento. El alero lamentó la cantidad de oportunidades erradas –11 de 41 en triples– y la poca presencia interior de su equipo.

“Fue bastante difícil”, explicó Ingram tras el partido. “No obtuvimos el acierto exterior que queríamos en la mayoría de los casos. Y en los últimos partidos tampoco hemos finalizado bien en la pintura.”

Borrón y cuenta nueva. Los Pelicans tendrán la oportunidad de reencontrarse con la victoria este viernes en casa ante Phoenix Suns.

(Fotografía de portada de Katharine Lotze/Getty Images)


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