Los Timberwolves se imponen a los Warriors en el (horrible) debut de Derrick Rose

Los Golden State dan un paso serio hacia atrás en su lucha por la primera plaza del Oeste y la ventaja de campo indefinida. Los Minnesota , por el contrario, demuestran que se les dan bien los de Oakland (2-1 en Temporada Regular) y dan una gran zancada hacia delante para disputar unos playoffs que todavía no tienen para nada asegurados. Buen y peleado encuentro el que se ha jugado esta tarde de domingo en el Target Center.

GSW, sin dos de sus MVPs

El choque tuvo una primera mitad con dos cuartos opuestos. El primero perteneció a los locales (34-24), mientras que del segundo fueron los Warriors dueño y señor (38-21). No están los de Steve Kerr acostumbrados a recibir remontadas, y menos dejando escapar el tercer cuarto, su fase del partido pedrilecta. Pero así sucedió hoy. Los californianos, con un torrente de bajas importantes —sin Stephen Curry, Andre Iguodala, David West, Jordan Bell ni Patrick McCaw—, dejaban escapar por seis puntos el tercer cuarto y por cinco el definitivo, para terminar cayendo 109 a 103.

Pero no nos adelantemos. Vayamos paso por paso. Porque a falta poco menos de tres minutos del primer cuarto, sucedía esto.

Para olvidar

Derrick Rose debutaba con los Timberwolves y volvía, dos temporadas y media después, a servir a las órdenes del entrenador que lo puso en lo más alto de la más alta cima, Tom Thibodeau.

Pues menudo reencuentro. Desafortunado, desolador, peor imposible. Difícil recordar un debut con un bagaje personal tan abyecto. Rose arranca su nueva andanza con victoria, pero desde luego no gracias a su actuación personal. El base permaneció tan solo siete minutos en pista, pero por desgracia le bastó para llevarse el peor +/- de su equipo.

D-Rose cerró su boxscore con un -17. Su tiempo en cancha coincidió con los instantes de mayor inspiración rival y peor defensa lobuna. Siete minutos para 2 puntos, 2 asistencias, 2 pérdidas, 1 rebote y 1/5 en tiros de campo.

Esperemos, sea, borrón y cuenta nueva.

Quedémonos con lo bueno. Su primera y única canasta hasta el momento —esperemos la primera de muchas e importantes— con su quinta franquicia NBA contando su efímero paso por Utah Jazz.

Towns colosal

Hoy no estuvieron finos los de afuera. El triple, el recurso del momento, no fue el arma que facilitó la victoria a ninguno de los dos conjuntos. 10 de 36 para Warriors (27,8%), 6 de 20 para T-Wolves (30%). Así pues, quedaba acercarse al aro, y ahí los Wolves avasallaron (58-42), en especial .

El dominicano fue el mejor jugador del partido con 31 puntos y 16 rebotes, además de una recta final donde tiró de galones —11 puntos en los últimos seis minutos— y con dos acciones determinantes (incluido un fadeaway sensacional ante Green) para llevarse el triunfo, ganándose una sonora ovación de su público cuando Thibs lo sacó de pista en los segundos finales.

Ganaron “los buenos”

El merito de esta victoria hay que dárselo sin duda a los titulares. Todo el quinteto inicial (recordemos que están sin Jimmy Butler) terminó en positivo en el +/-, mientras que los cuatro suplentes a los que Thibs dio minutos (no solo Rose) concluyeron con balance negativo.

Wiggins aportó 23 puntos, y Jeff Teague y Taj Gibson sendos dobles-dobles, el primero de 10 puntos y 10 asistencias y el ala-pívot de 11 tantos y 13 rebotes.

Fallones

Sin Curry, el peso anotador en los visitantes corrió a cargo de y Klay Thompson. Durantula se marchó con una abultada hoja estadística de 39 puntos y 12 rebotes, pero sin que le acompañasen especialmente los porcentajes. Tiró muchísimo a canasta, quedándose en un 11/32. Eso sí, luego estuvo perfecto en todas sus visitas a la personal, con 12/12.

Thompson más de lo mismo. Hoy empañó su porcentaje de tres, el mejor de la competición, con un 3/12 desde larga distancia. Finalizó con 21 puntos y 5 asistencias. De mención es también la buena tarde ofensiva que tuvo, este curiosamente sí, Zaza Pachulia, con 16 puntos y 11 rebotes desde el banquillo en solo 25 minutos. El mundo al revés.

Dos derrotas consecutivas que los Warriors tratarán de olvidar el próximo miércoles en su duelo ante Los Angeles Lakers. Por su parte, en Minneapolis no han podido escoger mejor rival para cortar la pequeña crisis de tres derrotas seguidas y aguantar en la clasificación NBA. Buscarán darle continuidad pasado mañana ante los Washington Wizards.