Marcus Smart da un carpetazo al incidente del vestuario: “Confiamos los unos en los otros”


Marcus Smart fue el principal instigador de la explosiva discusión ocurrida en el vestuario de los Celtics tras el Game 2. El equipo acababa de sufrir otra decepcionante derrota ante los Miami Heat que los situaba con un delicado 0-2 en contra en las Finales del Este.

Durante unos minutos se vivieron unos momentos de verdadera tensión tal y como relataron los periodistas presentes en el lugar. El escolta irrumpió en el vestuario con furia y Jaylen Brown replicó a su compañero, dando comienzo una acalorada discusión que finalizó con lanzamiento de objetos y muchos gritos. Posteriormente, ambos jugadores charlaron extensamente en una reunión en la que también estaban presentes Brad Stevens y Kemba Walker. Todo quedo ahí y la plantilla rápidamente se focalizó en el tercer partido de la serie, que finalizó con triunfo para Boston.

Solventado el incidente, Smart ha hablado abiertamente sobre lo ocurrido. El escolta admitió el carácter acalorado de la discusión y reconoció que el hecho de que hubiera coincidido con el segundo aniversario de la muerte de su madre caldeó todavía más sus emociones.

“No quiero usarlo como excusa pero tuvo algo que ver”, explicó Smart al medio The Athletic. “Fue un día de muchas emociones. Ya estaba en una escala emocional alta y después perdimos donde deberíamos haber ganado por segunda vez a un equipo realmente bueno al que permitimos remontar una vez más. Fue la gota que colmó el vaso. Todos estábamos decepcionados. Y cuando tienes un grupo de hermanos que están decepcionados, las emociones vuelan y, a veces, tienes que gritar para que todo salga fuera y seguir hacia adelante. Fue una de esas noches.”

Este fuego interno que posee Smart es, precisamente, una de sus cualidades más características e importantes, la cual espolea al resto del grupo y le ha permitido erigirse como uno de los líderes del vestuario. Así lo admitió el propio Jaylen Brown tras el incidente.  “[Smart] juega con pasión. Está lleno de fuego y eso es lo que más me gusta de él. Tiene ese deseo y esa voluntad. Y necesitamos que continúe teniéndolos. Nos abrazamos tras ello. Sé quién es Marcus y lo adoro por eso”.

El escolta afirmó no estar arrepentido por nada de lo sucedido y destacó el efecto reparador que produjo sobre el vestuario. “No me arrepiento de nada. Y tampoco me arrepiento de cómo lo manejaron mis compañeros”, prosiguió Smart. “Lo manejamos perfectamente. Si no puedes hablar, si no puedes gritar, si no puedes expresar cómo te sientes con alguien que se supone que te apoya, alguien en quien se supone que debes confiar, entonces, ¿debes confiar realmente en esa persona? Ese es el tipo de equipo que somos. Confiamos plenamente los unos en los otros, por lo que podemos gritarnos y que nos griten y seguir hacia adelante.”

Si la actuación de los Celtics en el tercer juego es una indicación de cómo este suceso resultó ser beneficioso para todo el equipo, entonces no hay cabida para los reproches. Los de Brad Stevens certificaron su primer triunfo de la serie y ahora tienen la oportunidad de poner la igualada en el Game 4, el cual tendrá lugar este miércoles.

(Fotografía de portada de Kevin C. Cox/Getty Images)


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