McCaw, los Warriors y el paralelismo con el ‘caso Len’

Es uno de esos ‘tira y afloja’ en los que la cosa no va de cuerda, sino de sartén, donde sólo hay un mango; y en el contexto de macro-empresa/empleado en que nos movemos, sin espacio para NPBA’s y CC.OO’s, los llevan las de ganar y las de perder.

El jugador apura el tiempo y con él sus oportunidades, esperando a que el milagro llegue; mientras, en La Bahía, tamborilean, plácidos, sobre la mesa. McCaw es un buen jugador de rotación, pero ni mucho menos imprescindible; es por ello que los Warriors no piensan dar un dólar más de lo estrictamente estipulado.

En estos instantes, el jugador tiene sobre la mesa una oferta cualificada por valor de 1,74 millones de dólares; una cifra insuficiente para el forward, pero frente a la que, por el momento, no germina nada mejor. Y Bob Myers, consciente de esto, se alinea con McCaw y deja que los días y las semanas sigan pasando.

Espera y resignación

La situación guarda un tremendo parecido a la que afrontó , como jugador de los Suns, la temporada pasada. Una oferta cualificada de 4,2 millones que el pívot se resistía a firmar.

Terminó la primavera, pasaron los tres meses de verano, y ante un panorama que haría sentir a Willy ‘Soy Leyenda’ Smith como en casa, se resignó a lo inevitable cuando acechaba en el ocaso. Len se acogía a su QO el 21 de septiembre, con el training camp a punto de dar comienzo.

McCaw vive de la esperanza, la cual reposa en la desgracia ajena (en forma lesión de última hora), o en la revelación divina de algún GM, que vea en él, de repente, al jugador perfecto con el que cerrar su plantilla.

Si nada de esto sucede –que es lo más probable–, deberá conformarse con seguir en el mejor equipo de la NBA a la caza de su tercer anillo… y con un sueldo de second round pick que hace que del oro de las sortijas emane un extraño brillo a pirita.