Nowitzki ve a los jugadores más preocupados por las redes sociales que por ganar

Tanto para la NBA en particular como para el mundo en general, la llegada de internet lo ha cambiado todo. La información vuela de un lado a otro en cuestión de segundos, y la popularización de las redes sociales ha hecho que la interacción con cientos de personas sea casi inmediata, algo a lo que los deportistas profesionales no son ajenos.

Con 21 temporadas en la Liga a sus espaldas, ha vivido la evolución de este fenómeno por completo. El germano llegó a la NBA en la era analógica y se irá de ella en un mundo completamente digitalizado, lo que le aporta una gran perspectiva acerca de cómo han influido estos cambios en los jugadores. Y sus dudas apuntan en una dirección muy clara.

“Ahora mismo no sé si lo más importante es ganar o dar una buena imagen en Instagram y Twitter para conseguir ‘me gusta’ y seguidores” afirmó a Frak Isola, de The Athletic. “Hace 20 años la gente no estaba tan pendiente de sus teléfonos móviles”.

Las redes y la depresión

El de los hizo estos comentarios al ser preguntado por unas declaraciones de Adam Silver, que aseguró hace poco que las redes sociales afectaban muy negativamente a los jugadores. Dirk, no obstante, no quiso establecer una relación tan clara entre ambas realidades.

“No voy a echarle la culpa de todo a las redes sociales” continuó. “Es cierto que ahora, cuando llegamos al vestuario tras el partido, hablamos menos entre nosotros por estar usando el móvil, pero no estoy seguro de que ese sea el principal motivo de los problemas anímicos. Somos competidores, y nuestra felicidad depende de si ganamos o perdemos. La mía por lo menos” concluyó.

Lo cierto es que Nowitzki no ha descubierto nada a nadie, pues la realidad que describe no es exclusiva del deporte profesional. Sin embargo, sí es cierto que toda persona con cierto alcance mediático es mucho más susceptible de recibir determinados comentarios negativos en redes sociales, y no todo el mundo está preparado para gestionarlos.

Con todo, como relató un reportaje de ESPN este verano, la ansiedad y la depresión no son males recién llegados a la NBA. Esta no es más que la versión digital de un problema que, como la mayoría, venía ya de lejos.

(Fotografía de portada: Harry How/Getty Images)