Otra noche para el recuerdo del “tremendo” Ginóbili


El segundo jugador de más edad de toda la NBA, solo superado por el ya cuarentón Vince Carter, tuvo una más de sus incontables grandes noches de playoffs. Los Spurs consiguieron adelantarse en la serie contra Houston gracias a un Manu Ginóbili de primera categoría. En casi 32 minutos de juego, el argentino aportó 12 puntos, 7 rebotes y 5 asistencias. Pero más allá de los números, su importancia para los Spurs fue máxima.

“Manu volvió al pasado”


Un mate en la primera mitad era presagio de una noche de las especiales para Ginóbili quien, a menos de 3 meses de cumplir 40 años, no perdió la confianza de su entrenador ni siquiera tras enlazar un 0/15 en tiros de campo durante sus cuatro primeros partidos de playoffs. Y es que Gregg Popovich es consciente de que, incluso en el crepúsculo de su carrera, pocos jugadores tienen el gen decisivo del astro argentino.

“Manu volvió al pasado y nos dio una de sus actuaciones de Manu de años pasados”, afirmó Popovich en la rueda de prensa posterior al partido. “Estuvo tremendo y en realidad nos apoyamos en él con Kawhi (Leonard) fuera de la cancha, para generar ataque, hacer que algunas cosas sucedieran. E hizo un buen trabajo, ya sea distribuyendo o anotando. Fue grande para nosotros”.

 Sin miedo a la responsabilidad

Una torcedura de tobillo había dejando disminuido a Kawhi Leonard, que ni siquiera pudo jugar en la prórroga. Con Tony Parker también lesionado, los galones de líder pertenecían de forma indiscutible a Manu Ginóbili. Y si bien las anotaciones en los cinco minutos extra quedaron para otros, el argentino fue clave generando juego, aportando las asistencias de las dos canastas de Danny Green (un triple y un 2+1) que pusieron el partido en bandeja para San Antonio en los últimos segundos.

Quedaba solo un trabajo por hacer: tres puntos arriba, evitar que los Rockets metieran un triple en su última posesión y forzaran otra prórroga. James Harden, pese a estar claramente fatigado, estaba destinado a jugársela. La estrella de Houston pudo armar el triple pero, desde atrás, aparecía otra vez el genio de Bahía Blanca. Un tapón perfectamente limpio de Ginóbili frustraba el intento de Harden, y le entregaba el triunfo a un San Antonio entregado a uno de sus hijos adoptivos más célebres.

El último superviviente

En 33 partidos jugados contra James Harden, el argentino nunca le había colocado un tapón. El primero y quizás último se quedará para siempre en las retinas de los aficionados de los Spurs, ya muy bien acostumbrados al que, en cancha, fue el último representante de la era dorada de San Antonio. Con Tim Duncan retirado y Tony Parker lesionado, queda todavía Manu Ginóbili para convertir el glorioso pasado reciente de los Spurs en victorias para el presente.


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