Ray Allen: Rajon Rondo dejó de pasármela

Ni con su entrada en el Salón de la Fama deja atrás los malos recuerdos de su adiós a Boston . No vamos a repetir la historia. A grandes rasgos siempre se ha dicho que sus problemas con los miembros de los campeones llegaron cuando se fue a Miami Heat en 2012, lo que tomaron como una traición. Quizás haya llegado el momento de variar algo esa versión, ya que según explica el escolta su relación con se deterioró antes de eso.

“Durante la última temporada comencé a sentir cierto tipo de resentimiento hacia mí en la pista. Al principio otras personas me lo decían y yo lo ignoraba, porque no me gusta que la gente se meta en mi equipo porque se trata de mis compañeros de equipo. Pero siempre me decían: ‘Cuando sales de una pantalla, te ve y no te pasa la pelota cuando estás abierto'”.

“Al principio era mi familia la que me lo decía porque seguían atentamente los partidos y entendían del juego. Yo seguía diciendo que no entraba en esos asuntos. Pero llegó un momento que empecé a prestarle atención porque comencé a darme cuenta. Fui a Doc y le dije: “Doc, creo que este chico me mira y no me pasa la pasa la pelota. Y no sé por qué, porque ejecuto las jugadas que preparas y Rondo no me la pasa. Él tira o va en otra dirección”.

Hasta ese momento se trataba de una sensación, pero lo que no esperaba Allen es que su propio entrenador se lo confirmase. “La respuesta de Doc fue: ‘Lo sé. Hemos hablado de ello en el cuerpo técnico’. Yo no me lo terminaba de creer… ‘Entonces lo sabías todo este tiempo y no me dijiste nada. Y lo que es más importante, tampoco le comentas nada a él’. Creo que su respuesta a tal problema llegó cuando quiso sacarme desde el banquillo”, sentencia en declaraciones a NBC Sports Boston.

No deja de ser otra vuelta de tuerca a una relación que parece más que perdida en el fondo del mar. Quizás sea cierto que los malos gestos llegaron antes de que Allen se marcha de la disciplina verde, pero no lo es menos que ese fue el momento en el que todo quedó roto –con más o menos razón–, para siempre. Si Allen quería reconciliarse con sus ex compañeros, estas palabras no le ayudarán a conseguirlo.