Stephen Curry regresa con un final de leyenda

Hasta minutos antes del cuarto partido entre Blazers y no quedó confirmada la gran noticia: volvía a jugar tras 15 días de baja. Un regreso necesario para Golden State ante la pelea que Portland había dado en los dos duelos anteriores, amenazando incluso con igualar la serie a 2 victorias. Eso sí, Steve Kerr no quería forzarle más de la cuenta, manteniendo a Shaun Livingston como titular y dejando a Curry de reserva por primera vez en su carrera desde marzo de 2013. Esta prudencia invitaba a no tener las expectativas muy altas en su regreso. Gran error.

RELACIONADO: Stephen Curry será nombrado MVP

Cuando Stephen Curry pisó la cancha por primera vez se encontró con unos Blazers desatados, conscientes de la oportunidad única de la que disponían para poner contra las cuerdas al vigente campeón. El resultado hasta entonces era de 16-2 para Portland, con (36 puntos y 10 asistencias) en su mejor versión. A su regreso, el vigente y futuro MVP no impresionó demasiado. Aún lejos del 100% en defensa, su tiro exterior se atascó de forma poco habitual. Algunas meritorias entradas a canasta hicieron recordar al jugador dominador de la temporada regular, pero algo no acababa de encajar todavía.

Recuperando el ritmo

Aún así, Curry acabaría siendo el máximo anotador de sus Warriors al descanso con 11 puntos, pero el fenomenal trío que están formando en esta post-temporada Damian Lillard, y mantenían una ventaja de 10 puntos ante Golden State. Tampoco en el tercer cuarto Curry se inspiró, pareciendo incluso algo sobreexigido tras la expulsión por protestar de Shaun Livingston en la primera mitad, fallando sus primeros 9 triples del partido. Eso sí, la descomunal defensa de (21 puntos, 9 rebotes y 7 tapones) y los triples de (23 puntos) empezaban a cambiar el rumbo del partido. Lillard se atascó y Portland no encontró la forma de mantener la ventaja.

El último cuarto fue el del despertar de los dos bases estrella. Curry y Lillard se encendían e intercambian canastas ante la algarabía de la afición de Portland. Un triple desde más de 9 metros del base de los Blazers fue la provocación final hacia el jugador que ha hecho de esos lanzamientos su seña de identidad. Stephen Curry, eso sí, no pudo sentenciar en la que podía haber sido la última posesión, fallando la entrada a canasta que hubiera dado la victoria a sus Warriors. Era necesaria una prórroga, y el MVP entró en ella con su lesión olvidada y oliendo sangre.

Cinco minutos para la historia

Al-Farouq Aminu tuvo un par de brillantes acciones para abrir el tiempo extra. Y ahí se acabó el aire para Portland. Stephen Curry empezó a anotar de todas las maneras: entrando a canasta, con un triple, capturando un rebote ofensivo, al contraataque… El catálogo de Curry fue tan impresionante como su producción. A falta de un minuto, ya había batido el récord histórico de más puntos anotados en una prórroga de Playoffs, con el agravante de estar hasta entonces en un posesión de un ex-Blazer como Clyde Drexler, con 13. Finalmente, acabaría con 17, el máximo en cualquier partido oficial jamás jugado en la NBA.

Curry cerraba así su gran noche de 40 puntos, 9 rebotes y 8 asistencias, y con una victoria por 125-132 ante Portland. Los Blazers jugaron un partido a nivel de élite, dando respuesta a todos los golpes recibidos en los 48 primeros minutos de partido. Pero la noche era para la historia, para las leyendas y Stephen Curry escribió una de ellas en 5 minutos. “I am back!”, dijo tras una de sus canastas.


EXTRA NBAMANIACS

Suscríbete a nuestra publicación especial y consigue acceso a contenido adicional como artículos y podcast.

NBA sin publicidad, sin amarillismos, sin clickbait, sin palabras clave, sin chorradas. No dejes que un algoritmo te diga lo que debes leer.


Anterior

…y el balón no tuvo ganas de más

Pesadillas para Portland, para Canadá y otros datos de la jornada

Siguiente