Por momentos parecía que Steve Kerr no continuaría como entrenador de los Golden State Warriors, pero tal ‘miedo’ terminó por ser infundado cuando desde ESPN anunciaban el acuerdo de renovación por dos años entre entrenador y franquicia.
Kerr, quien tiene claro que él mismo debe mejorar para que no se repita una temporada como la anterior, explica en su primera comparecencia ante los medios que en caso alguno ha tenido influencia en la decisión de ambas partes Stephen Curry, ya que se ha mantenido al margen de todo el proceso.
«Uno de los puntos fuertes de nuestra organización es que nuestro mejor jugador, uno de los más grandes de la historia, no le dice a Mike (Dunleavy) ni a Joe (Jacob) qué hacer. Él entiende las repercusiones en caso de seguir ese camino. No es sano. Generalmente, no funciona bien cuando un jugador quiere dictar las decisiones de la organización. Steph siempre ha respetado la importancia de la disciplina», subraya.
En cuanto a lo acordado en la reunión con Dunleavy y Jacob, dejaron claro que se trata de ser ambiciosos, pero siempre con los pies en el suelo.
«Tuvimos que llegar a una visión compartida mucho más realista sobre lo que significa el éxito para nosotros. ¿Qué queremos lograr? Porque por primera vez desde nuestra temporada aquel curso repleto de lesiones (2019-20), no estamos aquí diciendo: ‘Oye, podemos ganar un campeonato’. No hace falta que lo diga. Lo sabemos, pero tuvimos que analizar la situación y hablar de estas cosas», sentencia.
(Fotografía de Bob Kupbens-Imagn Images)





