WEEK 2: Las Seattle Storm recuerdan su condición de favoritas


Sucede en la WNBA como en aquella canción de Julio Iglesias que luego versionó, o más bien mejoró, La Vieja Trova Santiaguera. Y ya en la segunda semana de campaña 2021 se puede decir, con seguridad, que la vida sigue igual. Porque sí, en los 15 días que van de temporada ha habido mucha pirotecnia: espectaculares irrupciones individuales, desgracias en forma de lesiones, franquicias que están rindiendo muy por encima de lo que se esperaba. Todo eso que da salsa a una liga y que, sin embargo, no esconde que el anillo, eso por lo que todas están aquí, sigue teniendo unas candidatas por encima del resto: las Seattle Storm.

Las campeonas de 2018 y 2020, máximas favoritas al título en este 2021, no han tardado ni 12 días en pegar un golpe en la mesa y recordar quiénes son las jefas en la WNBA. Ha dado igual que esta competición esté siempre dispuesta a dar sorpresas. Que, si la comparamos con su contraparte masculina, cuente con varios factores que instigan los desarrollos inesperados —hay menos partidos, menos scouting, menos conocimiento exhaustivo de cada detalle de la liga y sus jugadoras—; que todo en la WNBA sea un pelín más romántico, más imprevisto. Todo eso ha quedado para la pirotecnia. Y aunque sorpresas agradables como las New York Liberty —a las que muchos veían peleando por no ser el farolillo rojo— o las Connecticut Sun vayan líderes; ahí, con ellas, están ya las Seattle Storm. Y eso no ha cogido a nadie de improviso.

Ojo, pudo no haber sido así y que el tema de esta crónica fuese otro. Ese momento clave en el que se decidió el devenir de este texto fue la noche del pasado martes 25, con las Seattle Storm recibiendo a las Connecticut Sun, hasta ese momento el mejor equipo de la liga. Con un récord impoluto de 4-0, las Sun llegaban a la Costa Oeste dispuestas a soltar su propio aquí estamos nosotras. Estadísticas y sensaciones avalaban sus posibilidades: son primeras en rating ofensivo y defensivo. También las que más rebotean, con dos pívots tremendas en ambos lados de la pista como Breanna y Jonquel Jones. Tienen a DeWanna Bonner en estado de dulce. Y de haberse llevado la victoria, las Connecticut Sun serían las protagonistas de esta crónica. Las líderes en solitario de la liga. Evitarían que tuviésemos que tirar de Julio Iglesias. Pero no hubo suerte.

Fueron 40 minutos de alternativas en el marcador, defensas a cuchillo, y un duelo por todo lo alto entre el juego interior de las de Connecticut y el funcionar coral de Seattle. Durante ciertos tramos del tiempo reglamentario, las Storm sacaron ese juego suyo, frenético, que parte de una defensa con ayudas para acabar en ataques rápidos, tiros de lejos, pases sin mirar de Sue Bird. Un básket que ofrecen en los momentos importantes, y que suena más a nativos de Seattle como Jimi Hendrix o Pearl Jam que a Julio Iglesias.

Ahí, con Breanna Stewart muy bien frenada por las de Connecticut, el protagonismo en las Storm fue para Jewell Loyd. La escolta, que cada año parece tomar un poco más de responsabilidad en el perímetro de Seattle, está en su pico personal a los 27 años. Promedia 21 puntos, 5 asistencias, 5 rebotes. Y tiene detalles, sobre todo detalles. Como el de que ya sea ella la que juega los pick & rolls; o el que esté cada vez más activa en defensa. O el de que Sue Bird, a sus 40 años, pase cada vez más desapercibida. Y si consideramos a las Storm una obra, porque lo son, es algo esto también que lo avisaba la canción: “Al final las obras quedan las gentes se van, otras que vienen las continuarán”.

El rendimiento de Lloyd, otra de las protegés de Kobe Bryant en la WNBA, no evitó que la cosa estuviese tan reñida entre Connecticut y Seattle que se llegase a la prórroga. Era la segunda en cuatro días para las Storm, que habían tumbado el sábado anterior a las Dallas Wings en el tiempo extra. Podía aparecer ahí el cansancio, o la mayor ambición de unas Sun por derrotar a las campeonas. Pero ni por esas. Sue Bird, la de siempre, la cuarentona, a la que no le tiembla la mano en estos momentos, la que no es la mejor pero sí la más importante, encadenó tres acciones de lujo al inicio de la prórroga: triple, más robo de balón, más triple. Territorio clutch, ese en el que las Storm son las líderes de la liga. Y partido encarrilado.

La del martes fue la primera derrota para las Connecticut Sun en 2021, que mantienen coliderato, pero que ya han visto que las jefas, las Storm, siguen un peldaño por encima. Se decía que no estaban tan fuertes, que habían perdido ciertos elementos clave en verano con las marchas de Alysha Clark y Natasha Howard. Están hasta lidiando con las bajas temporales de titulares como Katie Lou Samuelson, ex de Perfumerías Avenida, y de Mercedes Russell, su mejor defensora en el puesto de cinco. No obstante, dudas fuera.

Queda mucha temporada, pero en 2021 Seattle sigue siendo el rival a batir. Para más inri, su estrella, Breanna Stewart, MVP de las pasadas finales, fue nombrada Mejor Jugadora de la semana en la Conferencia Oeste de la WNBA. Sus promedios asustan: 24 puntos, 10,8 rebotes y 2 tapones.

Y eso, que parafraseando a otro gallego ilustre, todo sigue igual, salvo algunas cosas.

Tres apuntes

No son solo Ionescu: Junto con las Sun y las Storm, las New York Liberty de Sabrina Ionescu son el otro equipo que solo cuenta con una derrota en su casillero. Y aunque Ionescu fue nombrada mejor jugadora de la semana en la Conferencia Este, las Liberty son mucho más que ella. Tienen a una espectacular Betnijah Laney, máxima anotadora del equipo, con 22,7 puntos y un acierto de más del 50% en tiros de campo y triples. Y a Natasha Howard, que volvió de Italia y es una de las mejores defensoras de la WNBA. Pero…

Las lesiones de Howard y Taurasi: Las sorpresas también llegan en forma de malas noticias. En Nueva York, Natasha Howard estará fuera de las pistas entre cuatro y seis semanas por una lesión en la rodilla. Y en las Phoenix Mercury, la incombustible anotadora Diana Taurasi se ha roto el esternón, pudiendo ser baja alrededor de un mes. Sin su estrella, las otras dos referentes de la Mercury, Skylar Diggins-Smith y Brittney Griner, tendrán que echarse el equipo a las espaldas.

Astou Ndour, otra vez: Con Candace Parker también lesionada y sin que haya podido disfrutar mucho de su regreso a casa —solo ha jugado un partido—, el turno está siendo para Astou Ndour, la pívot española de las Chicago Sky, que ha tomado el mando de la pintura. La franquicia de Illinois ha logrado mantener un récord de 2-2 sin Candace Parker, su megaestrella, y, en parte, lo ha hecho gracias al trabajo de la hispano-senegalesa: 13,3 puntos, 7,8 rebotes y 1,3 tapones de promedio para ella.


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