No solo son colíderes de la Conferencia Oeste, empatados con Thunders y Lakers (8-2), sino que son el conjunto más en forma de la NBA como evidencia su racha de ocho victorias consecutivas.
Tras quitarse la escarcha con la que iniciaron la temporada, sucumbiendo a dos grandes oponentes como Rockets y OKC, han cogido ritmo de apisonadora aprovechando lo asequible del calendario, con los Timberwolves como único rival de verdadera enjundia.
El de anoche lo hubiera sido también de contar con la plana mayor al completo. Pero los Portland Trail Blazers recibieron a los Spurs en el Moda Center con los extremos romos. Ni Ja Morant en la curva ni Robert Williams III en la pintura. ¿El desenlace hubiese sido distinto con ellos? No lo sabemos, pero sin ellos la derrota fue rotunda: 103-125.
Oportunidad, por otra parte, para que rescatar a Yang Hansen del olvido y hacerlo por todo lo alto; nada menos que ante Victor Wembanyama, el máximo aspirante al MVP junto a Luka Doncic y SGA, y responder al reto con su primer doble-doble en la NBA: 12 puntos y 10 rebotes para el pívot chino que en los cinco partidos anteriores su máximo en la rotación fue de trece minutos. Ante San Antonio se marchó hasta los veintiséis.
Porcentajes que mejoran poco a poco
Aunque una cosa es cumplir en lo estadístico y otra suponer un problema real para el unicornio del momento. Ni él –aunque coincidió más con los suplentes– ni Donovan Clingan fueron un problema para el galo, que hizo cuanto quiso para terminar con 29 puntos, 7 rebotes, 3 asistencias y un 9 de 13 en tiros de campo.
Una de las preocupaciones en el pistoletazo del curso fue ver a Wemby, un hombre de más de dos metros veinte, con porcentajes de acierto más propios de un escolta fallón. Su ideal de jugar –y tirar– mucho desde fuera hace preguntarse, más allá de su condición de big man versátil y con capacidad de bote, de si está malgastando su verdadero potencial para hacer destrozos en su zona natural de impacto: el interior de la botella.
Pero con el paso de los partidos, el acierto va llegando. También desde el perímetro, desde donde encestó ante los Blazers 3 de sus 6 intentos de triple. Y es que para justificar sus amor por el tiro de tres (más de seis lanzamientos por partido) debe empezar a meterlos. Ahora mismo está en un 30,6%. Alcanzar el 35% debe ser una obligación.
En tiros de campo, tras diez patidos de regular season, sí está ya de nuevo en más de un 50% de acierto. Y los Spurs ganan y ganan. Y siempre que ocurra lo segundo, no habrá runrún con los ‘excesos de Wemby’ mientras sigue evolucionando en su selección de tiro.
(Fotografía de portada de Troy Wayrynen-Imagn Images)





