Conversaciones entre Bulls y Lakers por Lonzo Ball

La simpatía del base por Chicago fue el desencadenante

Por donde empezar. Quizás, lo primero, por lo extraordinario que sería ver a Los Angeles arriesgándose a tropezar, en menos de tres años, con la misma piedra.

Ya traspasaron a un point guard número 2 del Draft debido a que no terminaba de romper. Ese mismo point guard, D’Angelo Russell, que ya ha sido All-Star y que hoy lidera a los Nets rumbo a su primera ronda de playoffs.

Y ahora es su sustituto, otro point guard número 2 del Draft, , que también gusta, que también entusiasma en Lakerland pero que todavía no ha eclosionado (con las lesiones como ancla) en el jugadorazo que se presupone (o presuponía) iba a llegar a ser (21 añitos…), quien está en el punto de mira.

‘Intocabilidad’ que viene y va

El cartel de intocable, ha pendido solo a ratos del cuello de Lonzo. Si bien mantenerlo y desarrollarlo siempre fue una máxima prioridad, esta pasaba a un segundo plano cuando de hacerse con Anthony Davis se trataba (recordemos el último paquete que ofrecieron los Lakers según varias fuentes fiables: Lonzo Ball, Kyle Kuzma, Brandon Ingram, Rajon Rondo, Lance Stephenson, Michael Beasley y dos primeras rondas del Draft).

Pero por otro lado, en el primer año de LeBron, el mayor de los Ball ha sido precisamente uno de quiénes mejor se ha entendido con el rey, y con quien mejor han funcionado los Lakers cuando él (y no Rondo) ha estado en pista.

Sus aptitudes para dirigir el juego y su tenacidad en defensa son de muchísimos quilates (7º esta temporada en real plus minus defensivo entre todos los bases). Por lo tanto, merced a estas cualidades, que lo quieran en Chicago tiene todo el sentido del mundo.

Cansados de Dunn

Dunn no es un bust pero ya hiede a ¡pof! Su poderío físico no compensa su mediocre IQ y su toma errónea de decisiones, quedándose por el momento en un buen agitador pero insuficiente para ostentar el rol de ‘1’ titular en casi cualquier franquicia de la Liga.

Así lo piensa John Paxson, quien ha hablado con sinceridad, sin temor a la ofensa y sin tapujos.

“No hemos tirado la toalla con Kris. Creo que tiene sus virtudes en defensa. Pero tenemos que mejorar en esa posición [la de base]; lo tengo muy claro. Él [Dunn] tiene la oportunidad este verano de mejorar su juego y volver con la mentalidad de convertirse en nuestro verdadero director, haciendo que nuestro equipo juegue con un ritmo alto.

Veo nuestro quinteto inicial con tres tiradores de pura cepa con LaVine, Markakken y Porter, por lo que contar con un base que pueda crear oportunidades para ellos será una prioridad. Kris tendrá su oportunidad porque está bajo contrato, pero nosotros entendemos que, como organización, si queremos dar el próximo paso en la dirección correcta, es algo que tenemos que hacer”.

Puede decirlo más alto, porque más claro es imposible. En Chicago van servidos de ejecutores y quiere un creador que les facilite la vida. Dunn ha demostrado, hasta el momento (a pesar de las seis asistencias por partido), estar muy lejos de cumplir con ese rol. Además de que las lesiones están siendo una constante desde que llegó a la NBA. La temporada pasada sólo pudo disputar 52 encuentros y en esta última se ha quedado en 46, perdiéndose la mitad del campeonato.

A espera del Draft…

Según un ejecutivo de la liga, señala Joe Cowley, del Chicago Sun-Times, y Lakers tuvieron una primera conversación sobre el ex de UCLA tan pronto como éste hizo público que, en caso de ser traspasado, los Bulls (junto con los Knicks) serían un destino ideal.

El conjunto de Chicago, con el cuarto peor récord de la liga, tienen muchas posibilidades de lograr un buen pick del inminente Draft. Si les sonriese la suerte y lograsen, digamos, un pick 2, todo este debate podría acabarse de un plumazo de tener a tiro a Ja Morant. En caso contrario, las conversaciones podrían reiniciarse… y ahí tocaría mover ficha a los angelinos.

… y de la agencia libre

Cerramos con una última idea. Parece lógico pensar que si el carácter intransferible de Lonzo Ball se resintió en el pasado al hablar de La Ceja, más aún podría tambalearse en el futuro más inmediato en el caso de que esa segunda estrella que buscan los Lakers y LeBron, tuviese estirpe de base. Un Kemba Walker. Un Kyrie Irving.

De ser así, Rob Pelinka ya sólo tendría que poner sobre la mesa de Gar Forman lo exigido a cambio. Que no debiera ser poco.

(Fotografía de portada de Harry How/Getty Images)



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