Kevin Love, en la rampa de salida… junto con el pick 8º

“Los rumores sobre un traspaso probablemente aparecerán, siempre pasa así”. A este post no le pilla de sorpresa.

Unas Finales para beber y olvidar. Un equipo a punto de desmembrarse con la pérdida del órgano que lo hace latir. Y Kevin Love, que hace tiempo que dejó de ser el segundo espada que los Cleveland necesitan. El adiós de Kyrie Irving no supo suplirlo el de Santa Mónica con el necesario paso adelante. Y LeBron se quedó más desamparado que nunca.

Love ha promediado un doble-doble en estos playoffs, pero eso es casi lo mínimo que se espera de él. 14,9 puntos y 10,2 rebotes que no logran paliar el regusto timorato que ha dejado el ala-pívot una vez más. Grandes noches en dosis demasiado esporádicas. Y si LeBron se va, la reconstrucción no pasará por contar con el ala-pívot.

Así lo señala Adrian Wojnarowski, de ESPN, cuyo dedo tamborilea sobre la noche del 21. Fecha fetiche en todos los aspectos.

Devaluado

La idea pasa por conseguir a cambio a otro jugador de calibre All-Star; algo que no será una tarea tan sencilla. El valor del power forward se ha devaluado bastante en los últimos tiempos. A sus 29 años, cuenta con un salario medio de 24,6 millones de dólares para las dos próximas temporadas. Una cantidad que no cualquier equipo estará dispuesto a asumir, ya que hablamos de cifras reservadas a jugadores franquicias; y hay dudas razonables de que Love esté en condición de serlo.

Por ello, los Cavs están dispuestos a sacrificar uno de sus mejores recursos. El pick 8º de este Draft 2018, rascado vía Brooklyn. Con ello, pretenden formar un paquete lo suficientemente seductor para que algún otro conjunto esté, ya sí, dispuesto a ceder a cambio a un hombre de primera línea que encaje en el nuevo proyecto que en Ohio busquen construir.