La NBA comunica las proyecciones salariales para la 2019-20 y la 2020-21

Informa Shams Charania, para The Athletic, que la ha comunicado a las franquicias las proyecciones salariales de cara a los cursos 2019-20 y 2020-21, con interesantes incrementos. Así, para la próxima campaña, la citada 2019-20, el tope salarial de las franquicias estaría en 109 millones de dólares y para el 2020-21 se colocaría en 118 millones de dólares.

Estos incrementos salariales son parecidos a los que la NBA proyectó en septiembre de 2017 para la campaña 2019-20, unas cifras que se volvieron a repetir en el informe que envió la liga a la NBA en junio pasado. Lo que varía respecto a este último documento son los datos referentes al curso 2020-21, donde sí se proyecta un incremento de 2 millones de dólares en el tope salarial

Si crece el tope salarial, ha de hacerlo también el impuesto de lujo, que según Charania se coloca en 132 millones de dólares en la 2019-20 y en 143 millones de dólares en la 2020-21.

Segunda vez por encima de los 100 millones de dólares

Este curso 2018-19 marca un hito en la NBA al ser la primera vez que el tope salarial supera la barrera de los 100 millones en toda la historia de la competición. Exactamente, el techo de gasto en nóminas se coloca en 101,86 millones de dólares y el impuesto de lujo se va hasta los 123,73 millones de dólares. La 2016-17 estaba destinada a ser la primera de siempre en saltar por encima de los 100 millones en salarios, pero finalmente se quedó en 99 millones.

Un crecimiento imparable

El límite salarial lleva un ritmo de crecimiento vertiginoso, marcado principalmente por la entrada en vigor del nuevo contrato televisivo en 2016. Así, ese verano se pasó de los 70 millones de 2015 a los 94,1 millones dólares. Ahora, si se cumplen las predicciones de la NBA, en tres temporadas el tope salarial habría crecido en 15 millones de dólares, de los 94,1 de ese citado 2016 a los 109 que se esperan para 2019. No obstante, nunca son cifras exactas hasta que no llega el momento, porque hablamos de dinero cuya buena parte procede de los ingresos de las franquicias durante el curso.

Incluso así, estas estimaciones dejan a las claras que hay más dinero en la NBA cada año y que las franquicias ganan más y pueden gastar más. Pasar de 101 millones de dólares a 109 en una temporada puede dar mucho margen de acción a planteles que miraban y miran hasta el último dólar para evitar en lo posible el gravoso impuesto de lujo. Si los dos millones extras de esta 2018-19 con respecto a la 2017-18 ya eran notables y daban buen margen, imaginen cuatro veces más.