Los Knicks se preparan para un activo verano de traspasos

Los teléfonos (ya sea por llamada, mensajes de texto o emails) necesitan ya recargas frecuentes en los despachos de los . Tras otra decepcionante temporada, el equipo neoyorkino se prepara para reformas profundas en su plantilla. Incluso sin contar con la posible salida de , quien todavía tiene opción de vetar cualquier traspaso, el equipo presidido por Phil Jackson ya está en conversaciones para futuros movimientos.



Queda todavía más de medio mes para el draft de 2017, el periodo en el que el mercado de traspasos se reactiva tras varios meses de calma. Si bien todos los equipos eliminados (en este momento, solo Warriors y Cavaliers no son elegibles) pueden cerrar traspasos, raramente ocurre hasta la semana del draft. Con las franquicias todavía evaluando a los candidatos a ser elegidos en la ceremonia del 22 de junio, nadie quiere arriesgarse a un movimiento sin tener toda la información necesaria.

Surge el nombre de Harkless

Esto no impide a los Knicks estar ya negociando con Portland por una de sus primeras rondas del draft, de las tres que disponen (15º, 20º y 26º). Los Blazers, quienes fueron en 2016-17 la segunda franquicia que más gastó en salarios, solo por detrás de Cleveland, está dispuesto a soltar alguna de sus elecciones más valiosas para deshacerse en el proceso de alguno de sus contratos más costosos. Según ESPN, un nombre que ha estado sobre la mesa es el de .

El alero no es un desconocido en New York. Nacido y formado principalmente en el barrio de Queens, donde jugó hasta nivel universitario con la universidad de St. John’s, Harkless se sentiría como en casa en la Gran Manzana. El pasado verano firmó un contrato por $40 millones y 4 años, un salario que los Blazers parecen dispuestos a aligerar de su nómina. El jugador, de origen puertorriqueño, promedió 10 puntos y 4,4 rebotes en la pasada campaña, asentado como el alero titular de los Blazers principalmente como especialista defensivo.

La opción Ricky

Y si bien los Knicks están evaluando la opción de adquirir a un base con su 8ª selección del draft, con jugadores como Dennis Smith Jr. o el francés Frank Ntilikina como posibles opciones en esa posición, buscar el traspaso de sigue en la agenda de New York. La opción del base español, quien promedió 11,1 puntos y 9,1 asistencias en 2016-17 (sus mejores números de carrera), está considerada como factible para algunos dirigentes de los Knicks.

Si bien Rubio no fue un jugador del agrado de Tom Thibodeau, presidente y entrenador de los desde el pasado verano, su gran final de temporada (16,0 puntos y 10,5 asistencias, con un decente 35,3% en triples desde el All-Star) no pasó desapercibido en Minnesota. Pero, a la vez, Thibodeau tendrá la posibilidad de reencontrarse con , quien fue MVP a sus órdenes en 2011 y que será agente libre este verano tras terminar contrato, precisamente, con los Knicks.

En este escenario, y siempre presuponiendo que Rose tenga interés en ir a Minnesota, los Knicks y los Timberwolves parecen condenados a, como mínimo, discutir opciones de traspaso. La opción de un sign-and-trade de Derrick Rose en una hipotética operación podría facilitar el intercambio de salarios entre ambos equipos.

Un drama latente

Y, por supuesto, queda todavía la cada vez más inevitable operación Carmelo Anthony. Con su nombre presumiblemente fuera de cualquier negociación con Portland o Minnesota (parece improbable que el alero no ejerciera su operación de veto por proyectos lejos de la élite), su posible traspaso puede reactivarse en cualquier momento. Las urgencias en New York, cuyo presidente Phil Jackson entrará en su cuarto año de contrato sin haber visto a su equipo jugar playoffs, augura otro verano de gran movimiento en el Madison Square Garden.