Los Pelicans, tranquilos ante el cambio de agente de Anthony Davis

ha generado recientemente todo tipo de rumores después de cortar su relación con su agente, Thad Foucher, para, presumiblemente, contratar a Rich Paul, agente de LeBron James. No tardaron en aparecer voces que predecían que las carreras de ambos se cruzaría pronto en los Lakers, así como otras que afirmaban que este cambio significaba, al menos, una mayor predisposición del jugador a abandonar Nueva Orleans. Sin duda, se trata de una situación que invita a pensar que las cosas no marchan a la perfección por la ciudad de Luisiana.

Para la franquicia, no obstante, este cambio no tiene por qué suponer nada negativo. Según Scott Kushner, periodista de The Advocate, “los , a través de distintas fuentes, no han mostrado una especial preocupación por el cambio de agente de Davis, independientemente de a quién contrate”.

El contrato de Davis contempla aún dos temporadas más y una opción de jugador que le permitiría prolongarlo una tercera, por lo que el ala-pívot no será agente libre hasta 2020 o 2021. Aunque en estos años pueden cambiar muchísimas cosas, el que firme entonces podría ser su último contrato en su apogeo como jugador. Si para entonces los Pelicans no le han ofrecido una opción real de pelear por un anillo, tendrá ante sí una decisión trascendental para su carrera.

Motivos para el optimismo

Pese a que no parece que la pelea por el título vaya a ser el objetivo de la franquicia en los próximos años, su falta de preocupación está en parte justificada. Esto responde a motivos meramente económicos, pues Davis cumple los dos requisitos que le permitirían firmar una extensión por el contrato súper máximo el año que viene: seguir en la franquicia que le eligió en el Draft, y haber formado parte del Quinteto Ideal de la NBA en dos de los últimos tres años (2017 y 2018).

¿Cuánto dinero puede suponerle esto? Ni más ni menos que 235 millones de dólares según las estimaciones, un total de 47 millones por cada una de las cinco temporadas de duración, lo que supondría el contrato más alto jamás firmado. El resto de franquicias, por su parte, no podrían ofrecerle más de 150 millones en cuatro temporadas, es decir, 37,5 millones al año. La diferencia es, como poco, notable.

Al margen de esto, el hecho de que Davis no pueda ser agente libre hasta dentro de, como mínimo, dos años, ayuda también a los Pelicans a reducir el temor de una posible marcha a los Lakers. La franquicia californiana cuenta actualmente con espacio salarial suficiente para hacerse con alguna superestrella, pero todo apunta a que este hueco será rellenado en la agencia libre de 2019. Los angelinos necesitan darle a LeBron James un equipo lo más competitivo posible cuanto antes, lo que, a priori, eliminaría a La Ceja de la ecuación.