Donovan Mitchell pasa a ser duda para el segundo choque

Rascar un triunfo de los dos primeros jaques en el Chesapeake Energy Arena, puede considerarse todo un éxito para los Utah en su primera serie de playoffs ante OKC; y para ello, para tener su pequeño ramillete de opciones, necesitan a .

El rookie representa desde hace meses el estandarte ofensivo de la franquicia de Salt Lake City. Quin Snyder ingnoró cualquier prejuicio y se rindió a la clase y al desparpajo del novato, entregándole el balón en los momentos calientes. En su debut en playoffs ha mostrado la misma timidez que en temporada regular; osea, ninguna.

Anoche, a pesar de la derrota y algunas acciones precipitadas, volvió a ser el más eléctrico, el más vertical y el más insistente del ataque de los Jazz. Terminó como el máximo anotador de su equipo, con 27 puntos, 10 rebotes, 3 asistencias, 2 robos y 1 tapón. A día de hoy, en una rotación árida en ataque (en parte porque Alec Burks no cuenta apenas), la presencia del escolta no es importante; es imprescindible.

Por eso, los aficionados de Utah parecían respirar tranquilos cuando el propio shooting guard aseguraba con estas palabras que estaría en el Game 2 del próximo jueves: “Solo me han pisado el dedo del pie. Nada importante”. Poco ha durado la calma. Hace escasas horas la franquicia de Salt Lake City anunciaba que la resonancia magnética a la que ha sido sometido desvelaba una contusión en el pie izquierdo. No se trataría de nada grave, pero si lo suficientemente importante como para que no sea hasta mañana cuando el equipo comunique si podrá jugar o no el segundo envite ante los Thunder.