El superpoder a la sombra de Shai

De todas las bondades del actual MVP, hay una que sigue a cobijo del ruido a pesar de su valor en la identidad de OKC.

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Por David Sánchez

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Los datos han sido recabados a día 25 de marzo de 2026 y las muestras estadísticas tienen unos mínimos de partidos jugados (+40).


“Todo en mi vida es consistente”

A estas alturas, la frase más célebre de Shai Gilgeous-Alexander se ha convertido poco menos que en símbolo de un anotador de época. Porque en la estirpe a la que pertenece, pocos se han acercado al juego dejando tan rutinaria sensación. El base canadiense, de explosión tardía siguiendo ciertos estándares, luce desde hace años como un anotador veterano. Uno que no necesita ir más rápido que el resto porque solo él sabe (que es distinto de poder) jugar al ritmo que juega. 

En Jordan, Bryant o Durant hubo una primera etapa en la que podían operar en el plano vertical. Lo que permitía saltarse la media distancia, lugar seguro, para devorar metros hasta el aro en una exhalación. Shai es un anotador horizontal en todo su esplendor, dando una percepción de control absoluto porque no hay en su juego demasiados momentos que relacionar más con la genialidad que con la artesanía. Con la exuberancia física que con el dominio técnico. Separándose así también de Luka Doncic, Jayson Tatum y Anthony Edwards. 

Este sentimiento se traduce inmediatamente a los números. Da un poco igual el tramo de temporada que se quiera coger, que las estadísticas simples de SGA van a ser poco menos que un calco. 

  • Noviembre: 31,9 puntos, 70% true shooting
  • Diciembre: 31,4 puntos, 69,5% true shooting
  • Enero: 31,7 puntos, 65,4% true shooting
  • Febrero + marzo: 30,3 puntos, 60,3% true shooting

En la semana en la que batió el récord de Wilt Chamberlain de 126 partidos seguidos anotando al menos 20 puntos, Zach Kram publicó un texto en ESPN con un gráfico revelador sobre la procedencia de los puntos de SGA durante la racha: 

Distribución de los puntos anotados por Gilgeous-Alexander durante sus 126 partidos en +20 puntos. Fuente: Zach Kram vía ESPN.

A la figura de Shai Gilgeous-Alexander hay muchas formas de acercarse. Porque, más allá de la anotación, también es un jugador que por lectura y condiciones podría ser uno de los mayores asistentes de la competición. Y, aunque su lectura ofensiva desde el pase sea un tema menos cacareado que su facilidad para sumar puntos, es otro aspecto de su juego el que pasa desapercibido y supone una de las mayores virtudes colectivas de OKC. 

Shai no pierde el balón.

La posesión, un bien preciado para Shai Gilgeous-Alexander

Al analizar a OKC lo primero que salta a la vista como identidad de grupo es su agresividad defensiva y facilidad para provocar pérdidas al rival. Son el segundo equipo que más extravíos genera en sus adversarios con 16,9 y vienen de liderar la NBA con 17 el curso pasado. A su vez, en ataque son el segundo conjunto que menos balones pierde con 12,6 por noche. 

Según datos del portal CourtSkecth, ganar la batalla de las pérdidas en un partido supone ganar ese mismo partido en un 60% de las ocasiones. Cifra que en los pasados playoffs se disparó hasta el 76%. Aquí el dominio de OKC es insultante, habiendo perdido más balones que su rival en tan solo 4 ocasiones durante todo el curso. De lejos, el que menos ha concedido ahí. 

Esto tiene mucho que ver con el jugador que más tiempo pasa con el balón en las manos en los Thunder. SGA tan solo promedia 2,1 pérdidas por partido, 3,1 por cada cien posesiones. Es la mejor cifra entre los 18 mayores anotadores por cien posesiones de este curso en la NBA (solo igualada por Tyrese Maxey) y la segunda mejor entre los 20 mayores asistentes (solo superada por un Davion Mitchell, que infla sus cifras gracias al sistema de Miami).

JUGADORPORCENTAJE DE USOSEGUNDOS POR TOQUEPÉR. x100 POSESIONES
S. Gilgeous-Alexander33,4% (4º)5,67 (1º)3,1 (66º)
L. Doncic38% (1º)5,15 (6º)5,4 (4º)
N. Jokic30,7% (10º)2,77 (214º)5,4 (3º)
C. Cunningham30,6% (11º)4,88 (13º)5,2 (6º)
J. Brunson30,4% (13º)5,20 (5º)3,3 (53º)
J. Harden29,3% (18º)5,67 (2º)5 (8º)
T. Maxey29,8% (16º)4,48 (30º)3,1 (70º)

Pero esto no sirve para hacerle justicia porque desatiende un punto clave. Shai es el noveno jugador de la liga que más tiempo pasa con el balón en las manos y el de mayor media de segundos de posesión cada vez que tiene el encordado (5,68 segundos por toque). Es decir, que es un gran amasador de balón como lo puede ser James Harden, Luka Doncic o Jalen Brunson. Lo cual le separa de Maxey, que pasa más de un segundo menos con el balón en posesión a cada toque. 

Sus 2,1 pérdidas por encuentro son la cifra más baja entre jugadores en el top diez de ambas categorías. También, siendo el segundo jugador que más penetra a canasta de toda la liga, es el que menos porcentaje de balones pierde en sus viajes a la restringida entre los 48 jugadores que promedian más de 10 drives por partido (3,7%).

Progresión del porcentaje de pérdidas de Shai Gilgeous-Alexander a lo largo de la temporada comparado con la media de la liga en su posición. Fuente: Cleaning The Glass.

¿Qué tipo de creador es SGA?

Es curioso que, de sus 125 pérdidas en lo que va de curso, 87 provengan de malos pases (69,6%). Primero, porque hay 80 jugadores que pasan el balón más que Shai. Segundo, porque esta cifra ayuda a catalogarle como creador. Obviamente, en la NBA se cometen más pérdidas desde el pase que desde el manejo de balón. Pero que el volumen de Shai se decante en casi un 70% hacia ese lado también viene a decirnos algo sobre su estilo.

En ningún caso es posible decir que Shai es un mal pasador. No es ni mucho menos errático en ese área a pesar de su ‘poca’ práctica. Tampoco es un pasador excelso. Shai no necesita ser tan creativo y agresivo desde el pase como otros creadores. Véase los mencionados Harden y Doncic, Cade Cunningham, Nikola Jokic, Josh Giddey o LaMelo Ball. Estos perfiles desordenan a través del pase. Crean tensión en la defensa por su mera capacidad de poner el balón en manos de un compañera de manera precisa e imprevisible. 

Shai funciona con ingeniería inversa a este principio. Pues la mayoría de sus asistencias (y asistencias potenciales, donde sí se cuela en el top 10) llegan después de haber desequilibrado a la defensa. Todo generador de élite atrae atenciones con balón para después castigar desde el pase. Sin embargo, Gilgeous-Alexander lleva a otra dimensión el desequilibrio al que somete a las defensas una vez pasada la línea perimetral. Ahí, todos parecen jugar a contrapié ante su don para bajar el centro de gravedad hasta el subsuelo mientras cambia de ritmo, dirección y postura en espacios y tiempos estrechísimos.

Así pues, que muchos de sus pases de canasta parezcan sencillos una vez entra en rango de media distancia, donde sus salidas son impredecibles y el pánico cunde en las defensas. Shai Gilgeous-Alexander juega continuamente contra dos defensores, lo que hace aún más increíble su reticencia a regalar posesiones.

Lo que descubre todo esto es algo que se ve a primera vista. Que Shai es un híbrido único entre la creación de juego y la ejecución. Que amasa como un gran manejador, anota como los más sanguinarios metepuntos de la historia y reduce el margen de error como cualquier base clásico (la media de pérdidas de su carrera es menor que la de John Stockton e igual que la de Chris Paul). Probablemente sea este último superpoder el que menos se le reconoce, pero en un baloncesto que ha vuelto a obsesionarse con ganar la batalla de las posesiones, Oklahoma City está en las mejores manos.

(Fotografía de portada de Bill Streicher-Imagn Images)

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