Después de despedir a Nico Harrison de los Dallas Mavericks, Patrick Dumont decidió tomarse un tiempo para probaturas. En una temporada sin rumbo no corría prisa nombrar a un nuevo presidente de operaciones y, mientras, el gobernador ponía a prueba a quienes eran hombres de confianza de Harrison y/o Mark Cuban. Pero con la offseason a la vuelta de la esquina, la lucha por el puesto ya ha dado su pistoletazo de salida particular.
Según fuentes cercanas a la franquicia, la propiedad ya ha tanteado varios nombres entre los que se encuentran los inaccesibles Sam Presti y Brad Stevens. Chris Mannix aporta hoy otra remesa de candidatos en los que incluye a Koby Altman y Tim Connelly dependiendo de lo que Cavs y Wolves hagan en playoffs.
Ahora bien, el periodista rescata a alguien por encima del resto: Jason Kidd. El actual entrenador de los Mavericks ha estado en la terna de plausibles porque, ya desde su época en el banquillo de los Nets, le ha picado siempre el gusanillo de las oficinas. Parece que Michael Finnley, el otro hombre de la casa, se ha quedado fuera de la carrera por el puesto.
Mannix añade que Kidd es muy respetado por lo que ha hecho en la organización y que lo único que le separaría de ese puesto es la fe que tienen en su figura como mentor de Cooper Flagg. Sea como fuere, será un nombre a monitorizar hasta que se tome una decisión final.
(Fotografía de portada de Jerome Miron-Imagn Images)





