¿Los milagros existen? En el caso de Luka Doncic podemos ir descartándolo. Cuando cayó lesionado nada más comenzar el mes de abril había quien pensaba que igual llegaba a jugar en la primera ronda de playoffs, después quien creyó que ya para la segunda le veríamos… Pues bien, a día de hoy la perspectiva es que incluso estaría por ver si jugaría en las finales del Oeste si los Lakers dan la sorpresa contra los Thunder.
Así de grave es el asunto. Ni el viaje para tratarse en España ha variado lo más mínimo un calendario que no perdona al astro esloveno, quien admite que le está costando sobrellevar este duro momento que apunta a alargarse otras tres semanas.
«Es muy frustrante. Creo que la gente no entiende lo frustrante que es. Lo único que quiero es jugar al baloncesto, sobre todo ahora. Es el mejor momento para jugar al baloncesto. Es muy frustrante ver lo que está haciendo mi equipo sin poder ayudar, pero estoy muy orgulloso de ellos. Ha sido muy duro sentarme a verles jugar», comenta.
¿Sin Luka Doncic hasta la 2026-27?
Doncic sufrió la lesión en los isquiotibiales justo el 2 de abril ante los Thunder, equipo que ahora amenaza con eliminarles y hacer que sus esfuerzos por volver queden en nada. Escuchando las fechas que le dieron los médicos y sabiendo que por ahora solo hace algo de carrera, lo cierto es que pinta mal que podamos volver a verle.
«El día que me hicieron la resonancia magnética del isquiotibial, el médico me dijo que la recuperación tardaría ocho semanas. Estoy haciendo todo lo posible y creo que vamos por buen camino. Pero al principio, me dijo ocho semanas. Estoy haciendo todo lo que puedo. He empezado a correr, pero que no ha hecho ningún ejercicio de contacto», comenta cuando han pasado justo cinco semanas desde la lesión.
J.J. Redick lo deja claro
Pese a que las palabras de Luka Doncic ya son claras de por sí, también fue cuestionado por su vuelta el técnico, J.J. Redick, quien señala que para el equipo es muy ‘fácil’, ya que solo se trata de esperar a que esté listo para saltar a la cancha.
«Es muy sencillo. Cuando esté listo para jugar, debería jugar. Eso es algo que llega con la confianza del propio atleta. No es diferente a lo de Austin Reaves», sentencia.
(Fotografía de Alonzo Adams-Imagn Images)





