Los Denver Nuggets han sido uno de los equipos menos activos de todo el mercado de traspasos. Con DeMar DeRozan y Marvin Bagley como incorporaciones más interesantes, los de Colorado han respondido de manera muy pobre a su reciente eliminación en primera ronda, algo agravado por la nula voluntad de renovar a un Peyton Watson que venía de un año muy ilusionante y que ahora deja un enorme vacío en la plantilla. No obstante, sí que había un plan en Denver para llenar ese hueco. Uno que no terminó de salir.
Y es que según Bennett Durando, periodista del Denver Post, la franquicia mantuvo conversaciones con los Clippers mientras negociaba la salida de Watson vía sign & trade, conversaciones en las que mostró un interés muy marcado en uno de los hombres angelinos: Kris Dunn. Su perfil de defensor perimetral y de energy guy es uno que hace muchísima falta en la plantilla de Adelman, pero, pese a su claro intento de hacerse con él, la gerencia terminó dando más importante a otros aspectos.
Durando señala que los Nuggets no se conformaban con recibir al escolta, y que exigían a los Clippers algún tipo de capital de draft que los californianos no quisieron ofrecer y que fue el punto clave de la negociación. Así, el alero acabó poniendo rumbo a Cleveland en un movimiento que dio a Denver una primera y una segunda de 2031 y 2032 respectivamente, dejando ver que, pese a su intención inicial, la franquicia acabó decantándose por los picks antes que por cubrir una de sus mayores carencias.
Un plan complicado
No obstante, no es como si la operación para llevar a Kris a Colorado fuese sencilla. En caso de haber recibido algún salario en el sign & trade, Denver habría quedado por encima del segundo apron, por lo que habrían necesitado involucrar en la operación a otro jugador con el que compensar los 5,7 millones de dólares del salario de Dunn. Quizás fue esa parte la que hizo dudar a los Clippers o la que les hizo no querer incluir ninguna ronda en el movimiento, poniendo fin al plan de los Nuggets para reforzar una defensa exterior que, ahora mismo, deja muchas dudas.





