Chicago Bulls: ¿qué hacer con Cristiano Felicio?

La rotación impuesta por en Chicago tras el All-Star, con la temporada perdida para los y el fenómeno del tanking presente en la franquicia, tuvo varios protagonistas en esos cambios en el quinteto inicial. Fue en los días de finales de febrero cuando Hoiberg, antes de que la NBA le advirtiera sobre el hecho de no poner a Justin Holiday y a pesar de estar sanos, decidió darle cinco titularidades seguidas a , sus cinco primeras de una temporada donde hasta la fecha apenas se había visto al pívot brasileño sobre la pista en 31 partidos. Y casi siempre con un rol extremo de rotación.

La mejor actuación de esas cinco veladas para Felicio estuvo en los 12 puntos, 6 rebotes, 4 asistencias y 1 robo cosechados en la derrota ante Charlotte. Al sexto encuentro, Hoiberg lo sentó, aunque le ha seguido dando muchísimos minutos por momentos, como este pasado martes ante los Clippers, donde el center estuvo media hora sobre el parqué. De hecho, las mayores minutadas como profesional se las ha llevado en este último mes.

Y sin embargo, el trabajo del natural de Pouso Alegre no parece haber terminado de convencer a Hoiberg, que sigue utilizando este tramo último de curso para rodar jugadores de cara al futuro.

El proyecto Felicio

Aquí hay un problema y está en el contrato de 32 millones que suscribió el interior con el equipo de la Ciudad del Viento en el verano de 2017. Problema para los Bulls, claro. Esa cantidad por un total de cuatro años nos habla de 7,8 millones de dólares en la 2017-18 y de 8,4 millones en la 2018-19.

Felicio fue un jugador que sobresalió en el Flamengo brasileño y que en el verano de 2015, tras probar con los Bulls en Las Vegas Summer League, se hizo un hueco barato, poco más de 1 millón de dólares por dos campañas. Entre la 2015-16 y la 2016-17, el pívot de ahora 24 años se reveló como un buen jugador de rotación, solvente, y sobre todo acorde a su precio. Pieza barata y resultona, de 4,8 puntos y 4,7 rebotes en cuarto de hora de media. Eso es lo que promedió Felicio el curso pasado, aderezado con seis apariciones en playoffs, donde no rebajó excesivamente sus números.  Todo meridianamente bien, hasta el punto de que Chicago quiso que nadie más tentara a Felicio y le extendió esos 32 millones de dólares al acabar la temporada. Ya entonces se pensó que era mucho dinero y los meses parece que han dado la razón a aquellos agoreros. Nosotros, en nbamaniacs, hemos calificado su firma como una de las peores operaciones realizadas en 2017.

¿Tiene porvenir Felicio en Chicago?

En 2015, según reconoció el propio jugador a medios estadounidenses, nadie más que los Bulls habían mostrado un interés real por él. Dos años después, un digno pero nada sobresaliente jugador de rotación, con margen de mejora, eso sí, rubricaba su firma debajo de la cifra de 32 millones. Y esa cifra puede empezar a pesar.

La evolución de Felicio ya no es tal, al menos para muchos medios estadounidenses. Algunos, como The Ringer, han ido un paso más allá y le han calificado como el mejor tanker, el mejor activo para hacer tanking, de toda la liga.

Lo cierto es que el pívot no tiene esa capacidad para ser un pívot móvil que viva bien en distancias lejanas al aro, requisito cada vez más imprescindible para los hombres altos en la NBA. Los que no tiran bien de lejos pero hacen carrera en la liga lo logran con un rendimiento notable en la pintura y cerca del aro. Ahí, en ataque, Felicio todavía mantiene el tipo, pero necesita acercarse muchísimo a la red para anotar. Cuanto más se aleja, menos tira. En defensa, no hay capacidad de intimidación imperial (0,2 tapones por encuentro) y su movimiento de pies parece estancado, algo torpe, sin agilidad.

“Está empezando a mover sus pies”, analizó Hoiberg sobre su trabajo atrás, en defensa, en declaraciones recogidas por Chicago Tribune. “Tiene que correr la pista, en lo cual ha mejorado. Parte de ese trabajo es ponerse en forma”.

Margen tiene para ello, con tres temporadas y algo menos de 25 millones de dólares por cobrar. Aspectos como el interés de los Bulls en traspasar a Robin Lopez en verano, algo posible, le dan más cartas a Felicio para que su proyecto no se quede en nada. A Chicago no le queda otra que mantener su cara apuesta. Al menos por un poco de tiempo más. Y que el latinoamericano sea alguien conocido por algo más que haberle quitado un triple-doble a Dwyane Wade.