Los cinco peores contratos firmados en la NBA en verano de 2017

Con el parón del All-Star, es momento de repasar en este punto de la temporada cuáles han sido, hasta ahora, los mejores y los peores contratos firmados en el pasado mercado veraniego. Hemos decidido hacer una selección de los cinco más rentables y los cinco que lo han sido menos. Hoy, primera entrega, los cinco peores contratos acordados en el verano de 2017, en orden descendente del quinto peor al peor de todos.

El método

Para decidir los peores contratos nos hemos basado principalmente en aspectos económicos y de actitud sobre la pista y en el vestuario, que no siempre tienen que coincidir. No hemos incluido jugadores lesionados para todo el curso o que no han podido jugar por problemas físicos buena parte de esta temporada. Se entiende que a largo plazo, los Gordon Hayward, Paul Millsap o Markelle Fultz terminarán rindiendo acorde con lo firmado. Otros como Dion Waiters han dado un paso atrás respecto a la pasada campaña, pero el no poder terminar la temporada ponen en dificultad calificarlo como un Top-5 negativo. Algo que igualmente podría suceder en el caso de Danilo Gallinari, ciertamente limitado por sus lesiones en el dedo y en el glúteo, aunque su no inclusión es más discutible.

El Top-5

5) . Contrato no acorde con el rendimiento.

Alguien con mucho margen y recorrido por delante, pero sin grandes prestaciones pasadas, consiguió un contrato en 2017 con los Bulls de cuatro años y 32 millones en total, todo completamente garantizado. Pasan los meses y Felicio sigue siendo alguien marginal en la rotación de Chicago. Antes del parón del All-Star había disputado solamente 31 partidos, ninguno de titular, escasas veladas notables (un par de ellas de 12 puntos) y una presencia en pista de poco más de diez minutos por choque. Percibe 7,8 millones para esta campaña y no mejora los números de la 2016-17 ni apenas lo hace con los de la 2015-16, la de su debut en la NBA. El brasileño registra 3,8 puntos, 2,7 rebotes y 0,7 asistencias en la presente temporada. Escaso. Y su contrato, en la 2018-19, es de 8,4 millones. Contrato no acorde con el rendimiento. 

4) Contrato no acorde con el rendimiento.

Consiguió este verano un contrato de 21 millones de dólares con Detroit a cambio de prestarle sus servicios durante tres temporadas. Y de momento, Galloway no solo está lejos de ser ese jugador que formó parte del Segundo Quinteto Ideal de Novatos en 2015, sino que está a mucha distancia de parecerse al jugador que fue en la temporada pasada, principalmente en New Orleans. Ahora, Stan Van Gundy no le da demasiadas oportunidades y le ha castigado con banquillazos durante algunos partidos. Solamente le ha puesto de titular en dos ocasiones y le ha hecho jugar una media de quince minutos por partido, recordando que el curso pasado hizo 20,2 minutos y que en su año de novato se fue por encima de la media hora por choque. Galloway promedia en este curso 6,4 puntos, 1,6 rebotes y 1,1 asistencias. Tira menos que nunca y acierta menos que nunca. Y los cheques, de 6,6 millones ahora, de 7 millones en la 2018-19 y de 7,3 millones en la 2019-20, todo completamente garantizado, ahí siguen. Contrato caro con poco rendimiento. 

3) Contrato económico, actitud mala para un vestuario.

Su año, para verlo. Al menos los Mavericks confían en que en esta última parte de la temporada puedan contar con él y sacarle algo de rendimiento. Y menos mal que no le extendieron el cheque por más de diez millones anuales que el pívot quería, porque habría sido una auténtica calamidad. Renovado con la Qualifying Offer, que no le quedó más remedio que aceptar a Noel, hasta el momento, todos y cada uno de los 4,1 millones pactados no se han rentabilizado. Es cierto que ahora está lesionado en la mano, pero antes de eso, problemas con Rick Carlisle, cuestionable actitud e intrascendente en la rotación: 18 partidos y 4,0 puntos y 4,1 rebotes para alguien que fue número 6 del Draft.

2)  Contrato excesivo a pesar de su buena actitud.

Sus números no son nefastos, a pesar de alguna racha de 5/44 en triples o cosas similares. Lo que sucede con Tim Hardway Jr. es que el listón de rendimiento para su vuelta a New York estaba altísimo desde el momento en que le pusieron sobre la mesa un papel con la cifra escrita de 71 millones de dólares y cuatro años. Claro, él lo firmó, Atlanta renunció a igualar esa oferta y se aseguró de salida percibir 16,5 millones en esta 2017-18. Hardaway Jr. es demasiado irregular, acierta menos de tres y altera actuaciones pésimas con grandes noches. ¿Suficiente para ganar 16,5 millones? Está en los mejores números anotadores de su carrera, pero 16,7 tantos de media pueden antojarse escasos para su nómina. Eso sí, repetimos, en este caso no es tanta culpa del jugador como de quien consideró que valía lo que valía, lo que hizo más complicado rentabilizar el contrato.

1) Contrato económico, actitud mala para un vestuario.

Aquí lo metemos no tanto por su ficha, apenas superior a los 2 millones anuales, sino por representar un nuevo capítulo de la caída en desgracia del otrora MVP de la NBA. Llegó como agente libre a los Cavaliers este verano, que eran pagadores del impuesto de lujo y a los que cualquier añadido fundía económicamente, y lo hizo por el mínimo de veterano, una cifra irrisoria para alguien que llegaba de ganar millones por decenas en Chicago y en New York. Su paso por Cleveland fue un caos. Lesiones, huida de equipo para luego saberse que se trataba de una escapada para casarse en secreto y números mediocres hasta que en Ohio terminaron cansándose de él.  Y en Utah lo cortaron automáticamente cuando lo recibieron en el paquete de Jae Crowder y que acabó con Rodney Hood en los Cavs. Contrato económico con actitud mala.

Menciones especiales

Una lista de este tipo siempre es subjetivo por muchos datos objetivos que se traten de tener en cuenta, por lo que habrá quien no esté de acuerdo y hubiese añadido a otros jugadores. En nuestro caso también valoramos nombres como Tony Snell, James Jonhson, Shabazz Muhammad e incluso al propio Danilo Gallinari, ya que sus problemas físicos recurrentes no son lo mismo que una grave lesión al estilo de la de Hayward y el italiano percibe más de 20 millones de dólares por temporada. La lista con la inmensa mayoría de contratos firmados en la NBA en verano de 2017 se puede consultar aquí.

Mariano Galindo y Elio Martínez colaboraron en la redacción de este artículo.