Luke Walton y su nuevo horizonte como entrenador

tiene algunos puntos en común con , su nuevo entrenador. Ambos salieron del Draft de 2003 y los dos han vivido pasos como jugador en y Cavaliers (ahí terminó Walton su carrera como jugador). Pero, de forma más significativa, ambos se encuentran en Los Angeles con tres anillos de campeón por cabeza.

Si bien LeBron James ganó sus campeonatos como estrella del equipo (dos en Miami y uno en Cleveland, en todos los casos como MVP de las Finales), Luke Walton tomó una ruta más secundaria. Primero, lo logró como jugador de rol y discípulo aventajado de Phil Jackson a rebufo del talento de Kobe Bryant, ganando los títulos de 2009 y 2010 con los Lakers. Y después, como asistente de Steve Kerr en 2015 con los Warriors.

Los precedentes de Spo y Lue

Juntos ahora en Los Angeles, parece inevitable que la percepción vaya a ser similar para ambos. Cualquier éxito de los Lakers en los próximos dos o tres años va a depender de LeBron James, al igual que ocurrió en Cleveland o Miami. Si mantiene la forma y la inspiración, algo siempre incierto a punto de cumplir 34 años, el equipo angelino puede volver a la élite del Oeste.

Para Luke Walton, su destino será otro. A sus 38 años, y sin la mística de entrenadores encumbrados de forma unánime como Phil Jackson o Gregg Popovich, cualquier éxito puede valer poco ante la alargada figura de LeBron James. Es la misma maldición que sufrieron a su manera sus dos entrenadores anteriores y que aún les persigue hasta la fecha.

Solo 14 entrenadores han sido capaces de ganar más de un campeonato NBA, y solo 3 de ellos están en activo: Gregg Popovich, Steve Kerr y . De los tres, el legado de este último es claramente el que más dudas genera. El todavía entrenador de Miami no ganó un cierto estatus entre los mejores de la Liga hasta la marcha de LeBron James. Mantener competitivo un equipo sin grandes estrellas en plenitud y con jugadores de G League o rebotados de otras franquicias le ha otorgado una legitimidad individual que sus dos títulos con LeBron James, Dwyane Wade y Chris Bosh nunca le dieron.

Y , el primer entrenador novato que llevó a un equipo a un campeonato desde el histórico Pat Riley, está en el mismo proceso. Dirigir a los Cavaliers a tres Finales consecutivas en sus dos años y medio al frente del equipo no cuenta demasiado, siendo de forma rutinaria un blanco fácil entre los aficionados para justificar derrotas. El que fuera uno de los asistentes más cotizados antes de ascender a entrenador jefe de Cleveland se encuentra ahora en una situación similar a la de Spoelstra en 2014. Será pilotar a los Cavs a un buen futuro sin LeBron James lo que marque su reputación.

Tirar de experiencia

De nuevo, LeBron James tendrá a un técnico sin demasiado renombre al frente de su equipo. Luke Walton empezó en los Lakers intentando emular el experimento de los Warriors, moldeando una plantilla construida desde los cimientos del Draft. Ahora tendrá una presión diferente, quizás no exigido de forma inmediata para llegar al menos a Finales, como ocurrió con Erik Spoelstra o Tyronn Lue (o incluso más, como en el breve caso de David Blatt), pero sí al menos volver a playoffs con una cierta comodidad.

Y ahí será cuando Luke Walton podrá aprovechar lo aprendido en el segundo plano de los Lakers de finales de la pasada década y de los Warriors actuales. Dos equipos exitosos pero con personalidades muy diferentes, ya fuera el exigente mar de pirañas que Phil Jackson y Kobe Bryant navegaron en Los Angeles, o el creativo pero bien estructurado entorno diseñado por Steve Kerr para sacar lo mejor de las estrellas de Golden State y sus secundarios.

De puertas afuera, Walton parece más cercano por personalidad y distancia temporal al espíritu de los Warriors y de Steve Kerr, pero hay mucho más que eso. En los momentos en los que la personalidad del padre de Lonzo Ball, LaVar, parecía amenazar la paz del vestuario de los Lakers, Walton fue un efectivo cortafuegos. Y fue la propia experiencia del técnico con su padre, el talentoso y a la vez pintoresco Bill Walton, quien le ayudó a lidiar con el circo de la familia Ball.

Lo que viene

En algún punto intermedio, Luke Walton intentará imponer una filosofía que cuaje con la mezcla de jóvenes y veteranos de los Lakers actuales, y con lo que Magic Johnson y Rob Pelinka le consigan desde la dirección deportiva. Pero en cualquier escenario realista, el éxito angelino pasa por la inspiración y la salud de LeBron James. Y cualquier fracaso que no sea achacable directamente a la estrella de los Lakers, tendrá al banquillo en el punto de mira. Además, su contrato solo está garantizado hasta 2020, por lo que una mala temporada complicaría enormemente su futuro.

Erik Spoelstra es hoy un entrenador NBA de legitimidad indiscutible tras salir de la sombra de LeBron James, y Tyronn Lue tendrá el mismo reto a partir de este año. Para Luke Walton, sus dos temporadas al frente de los Lakers y sus dos anteriores como asistente de Steve Kerr serán valioso aprendizaje para su nuevo desafío. Pero es posible que tenga que esperar al final de la era LeBron para poder construir su legado de pleno derecho. En el mejor de los casos, con algún anillo extra en su colección.


EXTRA NBAMANIACS

Suscríbete a nuestra lista de correo y consigue acceso a contenido adicional sobre la NBA además de apoyar nuestra labor de forma directa.

Aquí te contamos más. ¡Únete!

Anterior

El favoritismo de los Warriors para el anillo desvía las apuestas hacia la NHL

Discreto regreso de Hayward e Irving a la competición oficial

Siguiente