Houston y una escalada entre las peores rachas de la historia de la NBA


La NBA es gloria, récords, canastas imposibles, recuerdos imborrables… pero dentro de todo ese brillo también hay instantes en los que el cielo se oscurece. Se ha hablado de los grandes Celtics de los 60, del showtime de los Lakers en los 80, del dominio de Michael Jordan en los 90, de la fiebre amarilla de Shaq y Kobe para hacernos vibrar en el cambio de siglo (y milenio). Son la sonrisa de la historia. Son el dulce de un pastel que nunca reparte a partes iguales y que en algunos casos, la inmensa mayoría, acaba con el amargor de la derrota. Hoy miramos de frente a ello. Hoy repasamos esos equipos que se han visto envueltos en una dinámica tan negativa como para entrar en la historia de la Liga de la peor manera posible. Hoy toca hablar de las peores rachas de derrotas de la NBA.

El porqué atendemos hoy este tema es obvio a estas alturas de temporada 2020-21. Estamos a 22 de marzo de 2021 y los Houstons Rockets acumulan 20 derrotas consecutivas, o lo que es lo mismo, no ganan desde hace mes y medio, cuando derrotaron a los Grizzlies en Memphis. Era 5 de febrero, James Harden había cerrado su salida a Brooklyn Nets tres semanas antes y no pocos comentaban lo bien que estaba defendiendo Houston sin La Barba y las opciones de playoffs de los de Texas –yo mismo inicié un artículo que se quedó a la sombra–. Poco duró tal percepción de la realidad (no lo era).

El adiós de Harden a Houston ha supuesto el fin de una era, de unos años en los que los Rockets fueron el eterno aspirante; y digo más: el único equipo que ha puesto contra las cuerdas a los Warriors de Curry, Thompson, Durant, Green… (también para el sinsabor de la historia queda la lesión de Chris Paul en las Finales del Oeste de 2018). Los Rockets han sido un muy buen equipo. Más allá de gustos, los resultados no engañan. Desde que llegó Harden siempre se ha estado en playoffs y se han disputado dos finales de conferencia. ¿Podría haber sido mejor? Quizás, pero no estamos aquí para valorar el pasado.

El presente nos dice que estos Rockets son los peores de la historia, o al menos los que más veces han caído de forma consecutiva. Hasta hace pocos días el récord negativo de la organización databa del curso 1967-68. Aquellos Rockets, ubicados en San Diego, debutaban aquel año en la NBA para concluir con un balance de 15-67, perdiendo por el camino durante 17 noches seguidas. Han tenido que pasar más de 50 años para que los de Texas superen tal marca al llegar a las 20 derrotas, cifra que aún puede verse incrementada.

En la mencionada racha los datos son elocuentes. Desde el 5 de febrero son el peor ataque con 101,3 puntos por cada 100 posesiones, siendo el único conjunto que no llega a los 105 puntos de promedio. En defensa no mejora demasiado la situación, ya que ocupan el puesto 27 al recibir 116,9 puntos por cada 100 posesiones. Y hay más. Son el peor equipo en triples con un 28,8%, el segundo que menos asistencias reparte (20,2) y el segundo que menos rebotes captura por noche (40,2). Básicamente, nada está funcionando.

El número de derrotas seguidas, 20, ya produce cierto estupor, pero lo cierto es que aún hay bastantes franquicias que han vivido momentos similares o peores. Desconocemos qué será de estos Rockets, si lograrán levantar cabeza, si continuarán hundiéndose, si el actual referente en pista (John Wall) tendrá más o menos recorrido en el equipo. Son cuestiones que solo el tiempo resolverá, al igual que si finalmente escalan hasta convertirse en el equipo que más derrotas acumuló de forma consecutiva.

Peores rachas en la historia de la NBA

  • Philadelphia 76ers: 28 derrotas (entre las temporadas 2014-15 y 2015-16)
  • Cleveland Cavaliers: 26 derrotas (temporada 2010-11)
  • Philadelphia 76ers: 26 derrotas (temporada 2013-14)
  • Cleveland Cavaliers: 24 derrotas (entre las temporadas 1981-82 y 1982-83)
  • Vancouver Grizzlies: 23 derrotas (temporada 1995-96)
  • Denver Nuggets: 23 derrotas (temporada 1997-98)
  • Charlotte Bobcats: 23 derrotas (temporada 2011-12)
  • Detroit Pistons: 21 derrotas (entre las temporadas 1979-80 y 1980-81)
  • Philadelphia 76ers: 20 derrotas (temporada 1972-73)
  • Dallas Mavericks: 20 derrotas (temporada 1993-94)
  • Houston Rockets: 20 derrotas (temporada 2020-21)
  • New York Knicks: 20 derrotas (entre las temporadas 1984-85 y 1985-86)

Philadelphia, en cabeza

El proceso fue muy largo. Ahora por Philadelphia todo es ilusión, pero durante muchos años costaba ver la luz al final del túnel, uno tan largo como para tardasen en salir cuatro años. En esas temporadas ganaron un total de 75 partidos de 328 disputados. Con tal porcentaje de derrotas no es sorpresa que fuese en esos momentos cuando marcasen las dos peores rachas de la historia de la NBA. En el curso 2013-14 perdieron 26 noches consecutivas para estar dos meses completos sufriendo derrotas. Parecía imposible superar tal listón, pero entre las campañas 2014-15 y 2015-16 lo lograron al irse hasta las 28… Para ser exactos perdieron los 10 últimos encuentros de la 2014-15 y los 18 primeros de la 2015-16; fueron ocho meses sin saborear una victoria (periodo entre temporadas incluido).

¿Mereció la pena aquello? Aún está por ver. Los 76ers llevan tres campañas entre los mejores equipos de la NBA, pero por ahora no les ha dado para pasar de las semifinales de la Conferencia Este. En el actual curso son primeros y parecen haber encontrado el rumbo con Doc Rivers en el banquillo. Habrá que esperar a playoffs para ver si esa buena dinámica tiene continuidad en el momento decisivo del curso.

Cleveland, Detroit y NY, el toque de los 80

Tres equipos de la Conferencia Este vivieron momentos similares a lo largo de los 80: Cleveland Cavaliers, Detroit Pistons y New York Knicks.

Empezamos por los Cavs, único de los tres que ha repetido racha en su historia superando las 20 derrotas seguidas. Hay que remontarse hasta los cursos 1981-82 y 1982-83 para recordar aquel momento en el que los de Ohio se vieron superados en 24 ocasiones. En la campaña 1981-82, la peor en la historia de la organización con un balance de 15-67, concluyeron con 19 derrotas consecutivas, las cuales se sumaron al hecho de perder los cinco primeros de la 1982-83. Eran momentos aciagos en Ohio; tanto es así que el público dio la espalda al equipo sin llegar a alcanzarse un 25% de ocupación del pabellón durante el curso 1982-83. Hasta la temporada 1987-88 no lograron acabar con récord positivo.

Era difícil hacerlo peor, pero se logró… La salida de LeBron James en verano de 2010 con destino a Miami fue un trauma para la franquicia. El equipo pasó de ganar 61 partidos en la campaña 2009-10 a quedarse en 19 victorias al año siguiente. El peor momento lo vivieron entre el 21 de diciembre y el 12 de febrero, cuando enlazaron 26 derrotas (racha más larga de la historia en un sola temporada junto a los Sixers de la 2013-14). Cleveland solo superó ese mal momento de su historia cuatro años después con el retorno de El Rey.

En Detroit también tuvieron su salvador, uno que llegó desde el draft. Unos Pistons que solo alcanzaron los playoffs en cuatro ocasiones entre 1968 y 1983 tocaron fondo justo en el cambio de década de los 70 a los 80. Con la venta de la franquicia reciente pasando de Zollner Corporation a manos de Bill Davidson, el equipo estaba hundido, tanto como para ganar solo 16 partidos en la 1979-80 y 21 en la 1980-81. Justo a caballo entre ambas se enlazaron 21 derrotas. Todo cambió con el draft de 1981, cuando eligieron al que es el mejor jugador de su historia: Isiah Thomas.

Acabamos con los Knicks y una historia similar a la de los de Michigan. En el curso 1984-85 lograron únicamente 24 triunfos, lo que les permitiría elegir en el draft a Patrick Ewing. Pese a la llegada del pívot, una dura lesión de rodilla de Bernard King (estuvo 24 meses sin jugar) les llevó a perder 20 noches seguidas entre el final de la mencionada temporada y el comienzo de la 1985-86. Sería ya en 1988 cuando regresasen a playoffs.

Debut complicado para Vancouver

Los Grizzlies son ahora un equipo asentado en la NBA, pero sus primeros pasos en la misma fueron realmente duros. Mientras sus vecinos canadienses entraban de lleno en el mapa con Vince Carter, ellos no pudieron ganar más de 48 partidos entres sus tres primeros años de historia entre 1995 y 1998. Fue justo en la campaña de debut, la 1995-96, la que les hace entrar en este artículo.

Con una plantilla formada por jugadores del draft de expansión y Bryant Reeves como principal elección como novato (se retiraría por problemas de lesiones con solo seis temporadas disputadas), los Grizzlies vencieron en sus dos primeros partidos oficiales, pero después caerían en 19. No tocaron fondo, ya que el 16 de febrero de 1996 iniciaron una serie de derrotas que se extendió durante 23 encuentros. Fue la llegada de Pau Gasol la que cambiaría la historia de una organización que no pisó los playoffs hasta su noveno año en la Liga.

Denver y el año de las 11 victorias

Sin Dikembe Mutombo, se había ido a Atlanta en 1996, y sin un referente sobre la cancha, Eric Williams se rompió el ligamento cruzado anterior de su rodilla derecha tras solo cuatro partidos (promediaba 19,8 puntos), Denver vivió una durísima temporada 1997-98 que se saldó con un balance de 11-71.

En el camino para acabar con el que es hasta ahora el peor récord en la historia de la franquicia, los de Colorado sufrieron una dura racha de 23 derrotas consecutivas que era por entonces la más larga de cualquier equipo en una sola campaña. El mal momento por el que pasaban no quedó ahí, ya que al año siguiente fueron solo 14 triunfos y no regresaron a playoffs hasta el año 2004; sí justo el del debut de Carmelo Anthony en la NBA.

Dallas, en ruinas

Todos conocemos la época gloriosa de los Mavericks con Dirk Nowitzki como líder, la cual ha copado prácticamente todo lo que llevamos de siglo XXI. Sin embargo, hubo momentos en los que costaba pensar que llegarían tantos años de diversión para los de Texas, y es que estuvieron 10 largos cursos sin pisar playoffs entre 1991 y 2000.

Nos trasladamos a 1992. Aquel año los Mavs traspasaron a Rolando Blackman (cuatro veces All-Star con ellos), Herb Williams se fue a los Knicks en la agencia libre y Fat LeVer (ya en decadencia) caía lesionado. Solo Derek Harper mantenía el nivel mientras las lesiones se acumulaban en la plantilla. Tras ganar solo 22 partidos tuvieron la oportunidad de elegir en el draft a Jamal Mashburn, pero no fue suficiente. En la 1993-94 dejaron su total de victorias en solo 11… y por el camino perdieron 20 partidos consecutivos. Merced a tal debacle llegaría también vía draft Jason Kidd, pero tampoco cambiaría la historia en gran medida. Las ruinas se mantuvieron hasta que aterrizó por Dallas un tal Nowitzki para edificar un equipo campeón.

Una competición cíclica

El recorrido por las peores rachas de la historia de la NBA nos conduce a una conclusión clara: nada dura para siempre. Por muy mal que esté un equipo, por muchos años que pasen sin regresar a la élite; ese día, el de volver a disfrutar de triunfos, acaba llegando. Houston se ha caracterizado por ser un equipo que históricamente compite. Para encontrar su mayor número de años sin playoffs hay que mirar hasta sus primeros momentos en la Liga, y fueron solo cinco entre 1970 y 1974. Desde entonces han tenido baches, pero nunca han llegado al lustro. Ver una reconstrucción en los Rockets al estilo de Philadelphia u otros se antoja complicado, y es que de las últimas siete ocasiones que se han quedado sin postemporada en hasta cuatro acabaron la regular season con más victorias que derrotas. En Houston necesitan soluciones, pero la historia nos dice que las encontrarán.

(Fotografía de Tim Nwachukwu/Getty Images)


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