Previa NBA 2017-18: Charlotte Hornets

Ante el inminente comienzo de un nuevo curso hacemos un repaso a los 30 equipos de la competición de cara a la temporada 2017-18 NBA. El campeonato de los Warriors y la confirmación de que Golden State será una potencia durante varios años ha conllevado que numerosos equipos hayan realizado grandes apuestas durante el verano y otros hayan optado por dar un paso atrás.

Charlotte

Balance 2016-17: 36-46 (11º Este, no clasificado para playoffs).

Entrenador: Steve Clifford (5ª temporada en el equipo).

Agentes libres más importantes en 2018: (opción de equipo), Michael Carter-Williams, Johnny O’Bryant (opción de equipo).

La plantilla

Altas: , Michael Carter-Williams, Malik Monk (Draft), Julyan Stone, Dwayne Bacon, Mangok Mathiang (Two way contract), Marcus Paige (Two way contract).

Bajas: Marco Belinelli, Spencer Hawes, Roy Hibbert, Christian Wood, Briante Webber, Mike Tobey, Ramon Sessions, Brian Roberts, Miles Plumlee y Aaron Harrison.

Siguen: , Nicolas Batum, , Jeremy Lamb, Frank Kaminsky, Cody Zeller, Marvin Williams, Johnny O’Bryant, Treveon Graham.

Así encaran la temporada

Es temporada para exigir playoffs a Charlotte Hornets. Sí, demanda forzosa y sin concesión negativa. De manera rigurosa, la organización propiedad de Michael Jordan incurriría en negligencia avanzada en caso contrario.

Se viene la quinta obra de Steve Clifford, técnico que ha conseguido dos escarceos —breves, ambos con fin en primera ronda ante Miami— de playoffs en Charlotte durante sus cuatro legislaturas al mando. Con tiempo y paciencia, el técnico ha tenido tiempo para orientar el proyecto en torno a Kemba Walker, gran estrella y guía sempiterno en la franquicia. No se recuerda apenas un Charlotte anterior al bueno de Walker —tampoco vale mucho la pena memorizar si nos ceñimos solo a la historia Bobcat—.

El base (27 años) reescribe cada año su cima profesional —23,2 puntos y 5,5 asistencias el curso pasado, números de All-Star—. Kemba llega, pues, al punto de cocción idóneo de cualquier astro brillante y con él también debe hacerlo todo su equipo.

Para acelerar el proceso de horneado coral, Hornets se ha decorado a conciencia este verano. La llegada de Dwight Howard endurece las fachada interior, ya de pos sí in crescendo en los últimos años con los jóvenes Cody Zeller y Frank Kaminsky. Con esos tres rascacielos bajo la red, se presupone en Charlotte uno de los mejores World Trade Centers del Este. Hombres altos todos ellos, con envergadura, kilos, calidad y especialidades de la casa en ataque y defensa.

Howard se convierte en asalariado de Jordan en la etapa más mustia de su carrera. Cumplirá 32 años en diciembre, pero más que sus vueltas de calendario, lo que lleva años pendiente de confirmación es su influencia en el juego —13,5 puntos y 12,7 rebotes el curso pasado—. Aun así, el otrora estrella es carne con experiencia para el proyecto de Hornets. No ya un astro, pero sí un dolmen abultado para todo aquel que asome por las cercanías del aro de Carolina. Más lo que aporte en rebotes —que es mucho—, intimidación y puntos debajo de canasta. Junto a Nicolas Batum, Marvin Williams o Michael Kidd-Gilchrist, Howard entra de lleno en el grupo de jugadores con alto rango en el equipo. Un hombre franquicia —Walker— con su séquito experimentado por detrás. Eso son los Hornets.

A esa guardia personal de lujo pretender unirse Malik Monk, anotador desbordante que llega de la NCAA. Con algo más de dudas sobre sus capacidades defensivas, el escolta sujetará la aportación secundaria y quién sabe si dejará como irrelevante el papel de Batum en un futuro cercano. Sus 20 puntos como promedio universitario son el envoltorio ideal para investirse como novato en la NBA.

Y defensa. Como es habitual en los talleres de Steve Clifford, la defensa es asignatura troncal para el que debe ser único objetivo de la temporada: no tener vacaciones a la primera de cambio. De hecho, los Hornets hasta podrían entrar en la pelea por el Top-6 de la Conferencia Este.

El jugador a seguir

El hombre franquicia es y será Kemba Walker. Pocas dudas plantea esa cuestión. No obstante, el base responderá a las expectativas con total seguridad. Que Charlotte Hornets obtenga la nota que debiera esta temporada 2017-18 dependerá de la mencionada segunda hueste de jugadores importantes, no de Walker.

Tampoco se desvía el objetivo de Malik Monk (número 11 del pasado Draft). En su primer año sería quimérico un impacto inmediato a gran escala, pero su talento anotador empezará a dibujar ramificaciones crecientes en la pizarra de Steve Clifford. Tiempo y paciencia para él.

El pronóstico

Elio Martínez, director de nbamaniacs, dará un pronóstico personal y subjetivo sobre lo que cree que hará cada franquicia durante la temporada 2017-18.

Si el año pasado fui pesimista al escribir el pronóstico de los Hornets hablando de retroceso, este curso quiero optar por la dirección contraria. Tras una decepcionante campaña 2016-17 en la que se lograron 12 victorias menos que la temporada anterior, Charlotte debe mejorar porque mimbres hay para ello tanto en la pista como en la dirección técnica. La llegada de Dwight Howard, un jugador denostado en numerosos círculos NBA, debería mejorar la capacidad defensiva y reboteadora de un conjunto que si bien no está para luchar en la parte alta, por potencial debería ser un fijo entre los puestos 6º y 8º del Este. Un voto de confianza: entrarán en playoffs.

Anterior equipo analizado: New Orleans Pelicans. Próximo equipo: Detroit Pistons.


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