Previa NBA 2019-20: Atlanta Hawks


Previa NBA 2019-20 Atlanta Hawks. Datos, resultados de la temporada anterior, un vistazo a su plantilla y a sus futuros agentes libres, los objetivos del curso, el jugador a seguir y un pronóstico sobre la franquicia.

Atlanta Hawks

Balance 2018-19: 29-53 (12º Este, no clasificado para playoffs).

Entrenador: Lloyd Pierce (2ª temporada en el equipo).

Agentes libres más importantes en 2020: Allen Crabbe, Vince Carter, Chandler Parsons, Evan Turner, Jabari Parker (opción de jugador), Alex Len, DeAndre Bembry, Damian Jones.

La plantilla

Altas: De’Andre Hunter (draft), Cam Reddish (draft), Bruno Fernando (draft), Jabari Parker, Chandler Parsons, Damian Jones, Allen Crabbe, Evan Turner, Charlie Brown (Two Way), Brandon Goodwin (Two Way).

Bajas: Tauren Prince, Jeremy Lin, Tyller Zeller, Omari Spellman, Miles Plumlee, Tyler Dorsey, Daniel Hamilton, Deyonta Davis, Dewayne Dedmon, Kent Bazemore, Justin Anderson, Jordan Sibert, Alex Poythress. B.J. Johnson, Isaac Humphries, Jaylen Adams.

Siguen: Trae Young, Kevin Huerter, Vince Carter, DeAndre Bembry, John Collins, Ray Spalding, Alex Len.

Así encaran la temporada

La revolución en los Atlanta Hawks desde hace un año es astral. Si hace 12 meses gran parte de la NBA se compadecía de lo despegado que iba a desarrollarse el talento de Trae Young en su primer año, ahora mismo el equipo de Georgia resulta uno de los más atractivos para cualquier churumbel con ganas de llegar a la edad adulta en buen lugar. Toda la estructura ha mutado de desperdicio a proyecto ilusionante, en poquísimo tiempo. Es más, me atrevo a subrayar que los Hawks son uno de los grandes ganadores del verano, y eso que no protagonizaron ni un solo arranque de talonario en la agencia libre. No les hizo falta, Atlanta había dejado ya los deberes cumplimentados el 20 de junio, en la noche del draft 2019.

Los Hawks pudieron hacerse con la cotizada cuarta elección del certamen y volvieron a puerto con tres capturas de valor incalculable: De’Andre Hunter, excelente defensor y proyecto de alero total; Cam Reddish, otro gran dibujo de forward con la firma de Duke; y Bruno Fernando, que cayó más de lo previsto en el draft pero puede escalar en la pintura. La ceremonia no pudo ser más productiva para Atlanta, con hasta tres jugadores con potencial para ser importantes dentro de un tiempo.

Con semejante dote de debutantes, la plantilla de los Atlanta Hawks destila talento joven casi en cada demarcación. Trae Young, Kevin Huerter, Hunter, Reddish, John Collins y Fernado. Todos ellos por debajo de los 23 años y con hondas posibilidades de elevar su rendimiento a niveles considerables.

No en vano, desde la llegada del actual general manager, Travis Schlenk, en 2017, la reconstrucción ha sido empujada por los vientos más generosos: jugadores de potencial joven, desde el draft, y escasísima carga salarial por encontrarse todavía en sus primeras escaramuzas profesionales. De Schlenk también fue la decisión de romper con Dennis Schroder, en 2018, o de situar en el banquillo a Lloyd Pierce, que nunca había sido técnico principal y completó un primer acto bastante potable (solo tres victorias menos que los Wizards con una plantilla netamente más pobre). Todas ellas, a día de hoy, fueron decisiones acertadas. Como producto de ese trabajo bien estructurado, en Atlanta se vislumbra el primer curso ilusionante desde que en 2016 se empezara a deshacer el núcleo de hasta cuatro All-Star en una temporada (Al Horford, Paul Millsap, Jeff Teague y Kyle Korver, con récord final de 60-22 aquel año). Ciertamente, la reconstrucción sigue su curso sin contacto visual con la meta todavía, pero no podría ofrecer mejor aspecto tras solo dos temporadas lejos de la pelea por los playoffs. Que no será este año cuando vuelvan a la postemporada, de acuerdo, pero sí han plantado semillas que recoger con orgullo dentro de un par de estaciones.

Además de la refinería de jóvenes con altas presunciones, en Atlanta hay otra genial noticia: el verano que viene, en 2020, habrá más de 80 millones de dólares disponibles para, ya sí, poder reclutar buenos jugadores, desarrollados, a la carta. Podría decirse que la faena en el draft ha sido más que un éxito y ahora, con los frutos que dé, podrán pasar al siguiente nivel y ser un destino sugerente para complementos en calidad de agente libre.

Con todo el espacio libre del que gozan, en Atlanta tragaron este verano con contratos como el de Chandler Parsons (25 millones), Evan Turner (18,6) o Allen Crabbe (18,5); todos ellos desmesurados, contratos abominables de otras franquicias que en Atlanta tuvieron que apadrinar para permitirse seguir buscando pepitas de oro en el draft. El daño es mínimo, pues sus arcas no se comprometen dado todo el espacio disponible que hay, y el verano que viene todos ellos abandonarán la disciplina. Un supositorio, para expulsar lo que no sirve, de manual de estilo, vamos.

Tampoco hace daño el contrato del recién llegado Jabari Parker, en quien la NBA ha perdido la esperanza pero los Hawks han concedido la presunción de inocencia por solo 6 millones anuales en dos años.

Tanto y tan bueno hay en la temporada 2019-20 de los Atlanta Hawks, de quienes la lógica dice que podrían sumar alguna victoria más este curso (29-53 la pasada temporada), al tiempo que se siguen cocinando varios grandes proyectos individuales. El futuro no podría ser más ilusionante (por tercera vez esta palabra, sí) para la franquicia, y en tiempo récord. En dos o tres años, ya podremos hablar de unos Hawks de fisonomía más adulta, preparada y hasta brillante.

El jugador a seguir

Es pronto para que los novatos colaboren de manera exponencial en la rotación. De’Andre Hunter (22 años en diciembre) es un caso especial, pues aunque debutante, es mayor que Trae Young y Kevin Huerter; es de hecho de la misma generación que John Collins, con ya dos temporadas a sus espaldas. Los jugadores a seguir en Atlanta este año pueden ser el propio Huerter y hasta Jabari Parker. El escolta para ver si confirma las buenas ilustraciones de su debut; y el ala-pívot para testar si es capaz de seguir flotando y no ahogar sin remedio su antes prometedora carrera.

De Trae Young casi ni hablamos en este despiece, pero porque tiene facciones de estrella prácticamente desde finales del año 2018. Será un enorme jugador, santo y seña de estos incipientes Hawks. No hay ya nada que descubrir con él.

El pronóstico

Elio Martínez, director de nbamaniacs, dará un pronóstico personal y subjetivo sobre lo que cree que hará cada franquicia durante la temporada 2019-20.

Un equipo muy joven con mucho potencial e incorporaciones interesantes este verano. Los Hawks son otro ejemplo perfecto de cómo reconstruir en la NBA usando el plan a medio y largo plazo así como la imaginación. Ya solo con Young, Collins, Hunter y Reddish se convierten en un conjunto muy atractivo, pero la plantilla es mucho más que eso pese el punto negro de la escasa profundidad en el puesto de base. Atlanta tiene capacidad para luchar por la última plaza de playoffs en el Este, pero seguramente se quede entre la 10ª y 11ª posición alrededor de las 35 victorias. La juventud pasará factura de una forma u otra y será en 2021 y 2022 cuando deban pelear por seguir jugando a partir de la mitad de abril.

Anterior equipo analizado: Miami Heat. Próximo equipo: Portland Trail-Blazers.

(Fotografía de portada: Rich Fury/Getty Images)


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