¿Quiénes serán las estrellas emergentes NBA de la temporada 2015-16?


¿Qué jugadores empezarán a opositar especialmente para estrella de la NBA en la temporada 2015-16? 

Pagada, con intereses anuales, la chiquillada de primeros bailes, los jugadores suelen, por lo general, afinar sus superpoderes entre el segundo y el cuarto año en la liga estadounidense.

Si ya el año pasado una creciente ristra de jóvenes tiraron abajo la puerta VIP en la NBA — Nikola Vucevic, Jimmy Butler, Isaiah Thomas y un larguísimo etcétera–, este curso también hay un buen número de efectivos que podrían pasar de golpe a puestos de estrella emergente. Éstos son algunos casos.

Rubio y Wiggins

Dos efectivos que representan el día y la noche. Por un lado, el linaje real de Andrew Wiggins parece cada vez más nítido en los Timberwolves. Después de un bautizo de 16,9 puntos en la NBA y empujando más de lo esperado en Minnesota por la lesión de Ricky Rubio, el joven escolta está llamado a capitanear grandes años en un inexperto equipo, pero sí provisto de un potencial difícil de adivinar ahora mismo.

Desde ya, Wiggins reinará entre los más jóvenes de la liga –aún tiene 20 años— Y un paso por detrás de Wiggins, Ricky Rubio aparece como un más que habitual para abandonar el rango de ‘solo’ buen jugador. Si bien el rendimiento de Ricky no puede ponerse en entredicho, no son tampoco escasas las voces que le apremian a dar un porrazo en su juego cuanto antes.

Suya, aunque con ayuda, es la asignatura de ordenar y calibrar todo el talento joven de los Wolves. De su paso adelante este año dependerá su relación con rumores el verano que viene. De momento, la mano que juega Minnesota contempla cuatro años y 55 millones de extensión firmada hace casi un año con el base español. Es turno de que Ricky mueva.

Oladipo

En su tercer año en la NBA, Victor Oladipo quiere atender la llamada a jefe del backcourt de los Orlando Magic.

Con Nikola Vucevic y Tobias Harris como ejes de campaña por dentro, la inexperiencia de los exteriores en Florida convierte a Oladipo en la pieza más afilada por fuera. Sus jóvenes seguidores son Mario Hezonja, Elfrid Payton, Shabazz Napier o Evan Fournier.

Ya el curso pasado, Oladipo creció ya más de cuatro puntos por partido –llegó a 17,9 tantos— y en porcentaje de tiro –de 41,9 a 43,6–. Y se explayó en rebotes –4,2— y asistencias –4,1–. Le toca terminar de tumbar la puerta del liderazgo.

Jones

Un solo puesto para afinar el quinteto de susto que tienen los Rockets y dos válidos jóvenes peleando por él. Tanto Terrence Jones como Donatas Motiejunas quieren ser el quinto elemento de unos Houston Rockets que no encuentran envidia en ninguna franquicia esta temporada.

Jones, de 23 años, tiene a priori más voces a favor para ser titular. No obstante, los números de ambos jugadores fueron casi un calco el curso pasado. Eso sí, con un Jones que se perdió más de la mitad de la temporada por lesión.

Antetokounmpo, Carter-Williams, Parker y Middleton

Muchos y muy halagüeños fueron los cambios en los Milwaukee Bucks el pasado verano. Greg Monroe es el punto final de una idea joven y a la vez rodada en armas, pero el resto de patas del equipo son un volcán con más que papeletas para reventar esta temporada.

El cuarteto Giannis Antetokounmpo (20), Michael Carter-Williams (24), Jabari Parker (20) y Khris Middleton (24) son, de lejos, una de las congregaciones inexpertas de mayor calibre en la liga.

Whiteside

Aunque puede que Chris Bosh en su versión de cinco pueda taparle huecos, cuanto más juegue Hassan Whiteside, mejor nutrida estará la defensa de los Miami Heat.

Con una puesta a punto imprevista el año pasado —11,8 puntos, 10,0  rebotes y 2,6 tapones–, para Whiteside puede ser un “ahora o nunca”, puesto que cuenta 26 años.

Las ganas de recordar de Amar’e Stoudemire también pueden ser juez del porvenir de un Whiteside que es de los que menos opciones de estrellato tiene de cuantos jugadores figuran en esta lista.

Schröder

Una temporada pasada de notable alto y, sobre todo, l refuerzan la candidatura de Dennis Schröder a estrella emergente en la NBA.

Eso sí, su aplicación al puesto tendrá que ser, de momento, a rueda de Jeff Teague. A no ser que Mike Budenholzer optara por jugar con el point guard alemán como escolta.

Smart

Una elección número 6 en el Draft bien merece el beneficio de la duda en la presente cábala general. Lo cierto es que en ataque, Isaiah Thomas lleva el megáfono bien sujeto a la garganta, sin embargo, su extrema finura física convierte a Marcus Smart en el complemento que el perímetro de los Celtics puede precisar para crecer. Y la necesidad es mutua.

Físico, cualidades, ética de trabajo, y hueco de sobra en una franquicia joven y emergente hay. El segundo año de Smart, tras un bautismo en el que esperaba más de él, solo puede ir adelante.

McDermott y Mirotic

En Chicago, no todo serán primicias tácticas desde el banquillo –con la nueva mano de Fred Hoiberg– o lo que Jimmy Butler, Pau Gasol y Derrick Rose alcancen.

Doug McDermott –a la fuerza hinchado por la lesión de Mike Dunleavy— y Nikola Mirotic son la baza de Illinois en la lluvia de posibles estrellas emergentes.

En el año rookie, más demostró Mirotic, quien llegó a disputar el Rookie del Año a Andrew Wiggins. Este año, su salto dependerá de cuánto tráfico encuentre en la zona de Chicago.

Drummond

Con los años invertidos en Greg Monroe poco menos que tirados por la ventana, en Detroit es turno de creer en Andre Drummond.

Menos atribuciones técnicas que su excompañero, pero sí un físico que da para intuir una futura dictadura en la pintura NBA. Sus números se dispararon poco el curso pasado: de 13,5 puntos, 13,2 rebotes y 1,6 tapones a 13,8 tantos, 13,5 capturas y 1,9 tiros bloqueados.

Por eso, este año, su cuarto como profesional, Drummond tendrá que crecer para no quedar atascado. Y la mejora podría empezar por los tiros libres.

Barnes

Con el anillo ya en la mochila y escoltado por lo más selecto de toda la NBA, Harrison Barnes es un privilegiado en esta lista.

Aunque, probablemente, nunca alcance dígitos de estrella en Golden State –con Stephen Curry, y Klay Thompson como mandos superiores– Barnes es ya una joven y experimentada ficha.

Quizá, su salto en su cuarto año en la liga debería empezar por el ataque, donde no ha subido más de un punto sus cotizaciones desde que fue novato: de 9,2 a 10,1 puntos.

Randle

El novato trampa de la NBA. Si bien disputó solo 13 minutos en la temporada 2014-15, ya no se le puede considerar un rookie a ojos de las leyes naranja.

Eso sí, todo un curso desde la zona técnica le habrá granjeado mejor IQ y nociones que desde la pista pueden verse más borrosas. Su entorno –incluido Kobe Bryant– describen barbaridades de su forma de jugar. Así que, con nula referencia NBA sobre sus hombros, el caso de Randle podría ser el de una explosión sin aviso previo.

Sus compañeros en los Lakers así lo creen: no necesita años de barro, está listo para iniciar su propia corte.

Plumlee

De lo poco que acompañará a Damian Lillard en su destierro en casa propia. Mason Plumlee demostró el pasado curso en los Nets que, con minutos, tiene rebote, anotación y también nociones detrás.

El solar que ha quedado en Portland puede ser el mejor aliado para que sus estadísticas se disparen como nunca lo han hecho. El año pasado, con mucho tráfico delante suyo, no pudo dejar todo lo que tenía.

Noel

Si toda la sabiduría que ya ha cogido en defensa puede dejar hueco a mejorares movimientos al poste, Nerlens Noel será una estrella de la NBA. Si es así, bien podría hacer olvidar el poco acierto, hasta ahora, que los 76ers tuvieron con Joel Embiid.

El pasado año, en su primer curso profesional pleno, 9,9 puntos, 8,1 rebotes y 1,9 tapones adivinaron un proyecto de jugador grande. Tiempo, pues, de darle continuidad al lado de otro candidato a tirano como Jahlil Okafor.

Valanciunas

Algo más enterado cada temporada, el cuarto proyecto de Jonas Valanciunas en la NBA no hará sino seguir sumando, aunque no desde un enorme cataclismo de actuaciones. A su ritmo, el proyecto de futuro de Valanciunas sigue pensado a años vista.

El pasado curso llegó a 12,7 puntos, 8,0 rebotes y 1,2 tapones. Si se aplica en su defensa, su conversión quedará todavía más encaminada, porque idea en ataque le sobra.

Gobert

Si Valanciunas va con un ritmo más cansino, Rudy Gobert amenaza desde el polo opuesto. Su última media temporada como titular ya sirvió para dejar caer su nombre en esta lista.

Desde su año rookie, el salto es considerable: 2,3 puntos, 3,4 rebotes y 0,9 tapones en la temporada 13-14; a 8,4 tantos, 9,5 capturas y 2,3 tapones por noche. Si logra improvisar mejor movimientos en ataque, la candidatura de Rudy Gobert estará más que consumada.

Beal

Quizá el más consolidado en los pasillos de la corte NBA de este grupo, Bradley Beal está ante su ocasión de entrar en los jardines reales de la liga. Con la apuesta exterior que desde los Washington Wizards se ha hecho para la temporada 2015-16 –cada vez más tendencia y eficiencia en el uso del smallball–, su peso en el equipo está llamado a ser definitivo por necesidad.

El pasado curso, por diferentes lesiones, su progresión encalló de más de 17 puntos en la temporada 2013-14 a alrededor de 15. El nuevo año es su llamada a filas para confirmar que los augurios no calcularon mal. Ha de renovar su placa de estrella emergente de la NBA.

Vosotros

Así, ahí van un buen puñado de nombres que bien podrían ya explotar desde la temporada que arranca el martes. Vosotros, lectores, ¿estáis de acuerdo? ¿Añadiríais más jugadores?


EXTRA NBAMANIACS

Pssst, suscríbete, navega sin publicidad y consigue acceso a nuestros artículos especiales, un chat exclusivo para suscriptores y redactores y escucha nuestro podcast.

NBA sin publicidad, sin amarillismos, sin clickbait, sin palabras clave, sin chorradas.