La noche acabó con victoria épica, pero comenzó con dos noticias devastadoras para Minnesota Timberwolves. En apenas el tercer ataque del cuarto partido ante Denver, Donte DiVincenzo se quedó clavado en el suelo tras una arrancada, rompiéndose el tendón de Aquiles en el intento. Poco rato después, en el segundo periodo, el que cayó fue Anthony Edwards, que sufrió una hiperextensión de rodilla al aterrizar tras un intento de tapón.
El diagnóstico de la estrella de los Timberwolves es algo más esperanzador, pero no mucho. Edwards sufre un edema óseo que le tendrá varias semanas en el dique seco. La lesión es similar a la que Nikola Jokic tuvo el pasado diciembre y que le tuvo un mes en vereda, volviendo renqueante de la misma.
Minnesota puso tierra de por medio en la eliminatoria con 43 puntos de un Ayo Dosunmu inspirado que entró por DiVincenzo tras su lesión. Con el 3-1, lo normal es pensar que pueden cerrar la primera ronda incluso sin dos titulares. Ahora bien, ambos contratiempos ponen en jaque los playoffs en general. Teniendo en cuenta que cada ronda dura unas dos semanas de media, Edwards llegaría para el final de la segunda o el inicio de la tercera.
El escolta ya estaba jugando mermado físicamente por sus problemas en la rodilla derecha. Ahora, la lesión cae en la zurda.
(Fotografía de portada de Imagn Images)





