La WNBA ha decidido que Enes Kanter y Royce White no son elegibles para entrar a formar parte de la liga.
Hace unas semanas, Freedom Kanter (nombre con el que aparece en el registro civil estadounidense desde hace ya unos años), se declaró elegible para el próximo Draft de la WNBA alegando que era una mujer. Poco después, White hizo lo propio, llevándolo aún más allá acompañando el anuncio de una vestimenta que el consideraba encarnaba los roles de género femenino.
Estos anuncios pretendían abordar la problemática existente con las deportistas transgénero en deportes femeninos. La cual, cabe decir, no había existido en ningún momento en la WNBA, donde juegan cero jugadoras con esas características biológicas y solo habían aparecido debates lejanísimos e hipotéticos. No como en otros deportes donde sí ha sido un foco de discusiones y hondos cambios de reglamento.
Después de que Kanter decidiese presentarse al partido entre Indiana Fever y Chicago Sky con claras intenciones provocativas, portando una camiseta con la definición que el diccionario otorga a ‘mujer’ como «humano adulto», la Liga ha decidido cortar por lo sano. En la información que recoge Front Office Sports, cuentan que los portavoces de la competición han definido la conducta de ambos como «trucos publicitarios». Es decir, una llamada a la atención pública sin demasiado fondo.
La vehemencia de Natasha Cloud con su mera presencia en la grada marca la agenda y el camino a seguir por la WNBA. Obviamente, la seguridad le echó del pabellón.
(Fotografía de portada de Patrick Gorski-Imagn Images)





