Isaiah Thomas: “No puedo agradecer lo suficiente a los Wizards”

El base fue titular en la victoria ante Detroit por primera vez desde marzo de 2018

vivió una noche especial este 5 de noviembre. El base, quien ha pasado un verdadero calvario en los dos últimos años tras su traspaso de Boston a Cleveland, fue titular por primera vez desde 2018 en el partido que enfrentó a Washington en la capital de Estados Unidos frente a Detroit Pistons. Para un jugador que ha sido estrella de los Celtics y que ha peleado por llegar a las Finales, el estar una noche en un quinteto inicial podría parecer algo irrisorio, pero en el caso de Thomas, está muy lejos de poder ser calificado de tal manera.

No hay que remontarse muy lejos. Dejando aparcados sus problemas físicos, los cuales comenzaron con una lesión de cadera, Thomas llevaba meses viéndose olvidado por la NBA. En los pasados playoffs, formando parte de Denver Nuggets, no disputó un solo minuto pese a estar en forma. Acabada esa etapa, y sintiendo que nadie se acordaba de él, llegó a publicar un tweet pidiendo una oportunidad para continuar su carrera. La situación era dramática, ya no por el hecho de que un jugador se pueda quedar sin equipo –que ocurre mucho–, sino por el descenso sin frenos que había sufrido su carrera. Por suerte, hubo quien llamó a su puerta.

Sin apenas tener que esperar, Thomas se comprometía con Washington el 2 de julio. Se trataba de un contrato de un solo año y por el mínimo, pero para Thomas las cifras ni sumaban ni restaban, él solo quería su oportunidad. Y la está aprovechando. Antes de dar el salto a la titularidad con los capitolinos, este loco bajito estaba promediando 16,3 puntos y 7,3 asistencias. Anoche, tras ser titular, todas las emociones afloraron para dar las gracias a la franquicia que ha confiado en él.

“Elegí a los Wizards porque me miraron a los ojos y me dijeron que me darían una oportunidad. No puedo agradecer lo suficiente a los Wizards”, comentaba antes de recalcar el cúmulo de sensaciones que ha sentido en estos últimos días en declaraciones recogidas por The Athletic tras el partido.

“Nunca voy a renunciar pase lo que pase. He pasado por situaciones en la vida que son más duras que el baloncesto. Miré a mis hijos y eso fue probablemente lo que me mantuvo en marcha porque los dos últimos años han sido difíciles. Pero sé mi objetivo final. Sé que quiero ser uno de los más grandes jugadores de baloncesto que hayan jugado. Sé que me queda mucha gasolina en el depósito y que solo tengo 30 años. Solo se trataba de una oportunidad. Si me dan esa oportunidad, la aprovecho al máximo como siempre he hecho”, sentencia.

No está faltando a su palabra. En Washington, un equipo que vive una temporada de transición mientras se recupera John Wall y deciden cómo encarar el futuro, parece tener un hábitat perfecto para su rehabilitación baloncestística. Tendrá minutos y confianza para desarrollar su juego, ese que enamoró en el Garden de Boston y que quiere que ahora brille en la capital de Estados Unidos. Si lo consigue, todos disfrutaremos con ello.

(Fotografía de Rob Carr/Getty Images)


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