Jimmy Butler: vuelta a los entrenamientos de Minnesota con espectáculo incluido

El regreso de a los entrenamientos con Minnesota ha sido de todo menos relajado. Haciendo su primera aparición en una práctica del equipo desde que pidiese el traspaso, el escolta All-Star se ha tomado el entreno como si de un ajuste de cuentas verbal se tratase.

Según informa Adrian Wojnarowski de ESPN, Butler estuvo en todo momento desafiando a sus compañeros, entrenadores y personal directivo. Así, entre diferentes gestos y comentarios, se dirigió a Tom Thibodeau, al presidente de operaciones de baloncesto, al general manager Scott Layden, e incluso a jugadores tan relevantes en el equipo como Karl-Anthony Towns y Andrew Wiggins. En este último caso, Butler eligió jugar con los reservas para poder desafiar a los mencionados compañeros con un altísimo nivel físico en cada acción.

En un ambiente tan caldeado, quizás el momento más sorprendente llegó mientras el general manager del equipo, Scott Layden, observaba la sesión de entrenamiento. Aprovechando su presencia, Butler le dedicó las palabras: “Me necesitáis. No podéis ganar sin mí”. Compañeros y entrenadores enmudecieron. El propio protagonista lo confirma.

“Mucho de lo que se ha contado es verdad. Debes saber que llevo mucho tiempo sin jugar y que tengo mucha pasión acumulada. Lo hago por competitividad. Me comparo con los mejores e intento demostrar que merezco mi lugar. Todas mis emociones salieron a la vez. ¿Fue la manera correcta de hacerlo? No. Pero no puedo controlar eso cuando estoy en la cancha. Soy yo en mi forma más pura, en la pista”, comenta a Rachel Nichols antes de dejar claro que no fue una manera errónea de regresar a Minnesota. “No. Fui honesto. Brutalmente honesto. Ese es el problema, todos temen ser honestos con los demás. Si no te gustó cómo me comporté en el entrenamiento, deja que uno de los jugadores venga y me diga algo. No me va a ofender, no hay nada personal”.

Sin entrar a valorar lo ocurrido –no lo hemos visto en persona–, sin duda se trata de una muestra más de que Butler está llegando al límite de su paciencia, aunque quizás no sea la mejor forma de hacerlo saber. Nada más conocerse que había pedido salir del equipo, se especuló con la opción de que Thibs intentará convencerlo para que continuase con los Wolves. Esta actitud no gustó a Butler, quien primero mostró su malestar a través de sus allegados, para finalmente ir de cara y reunirse con el que aún es su técnico para dejar claro que su salida es innegociable.

Ante tal ansiedad por cambiar de aires, Butler vio sin duda el cielo abierto cuando a sus oídos llegó la noticia de que Wolves y Heat negociaban su traspaso. Y según apunta Adrian Wojnarowski es algo que aún puede ocurrir, ya que la franquicia de Florida está interesada en reanudar las conversaciones. Sin embargo, ese halo de esperanza no borra la sombra de ver como se le cerraba la puerta hace días. Puede que esa situación haya sido la desencadenante de tal espectáculo.

Los compañeros, en silencio

Ante lo acaecido en la práctica de Minnesota, algunos compañeros de Butler fueron interpelados para conocer sus opiniones. Prácticamente ninguno quiso hablar, y el que lo hizo pasó de puntillas. Esto dijo Tolliver: “Si está con nosotros, jugará. Si no es así, pues no. Pienso que tenemos muchos muchachos para poder jugar en caso de que no esté aquí. Y tenemos el suficiente talento para ganar algunos partidos”. Thibs dijo que el ‘tema Butler’ no debía ser una distracción, pero lo está siendo. Lo mejor para todas las partes es que separen sus caminos cuanto antes.