La crisis de DeMar DeRozan

Ha pasado de promediar casi 28 puntos en octubre a 15,3 en enero y 11,2 en los últimos partidos

Los San Antonio han renacido a partir del segundo tercio de la temporada. En estos momentos encadenan un récord de 16-7 en los últimos partidos, la gasolina que necesitaban para regresar entre los ocho mejores de la Conferencia Oeste, hábitat natural durante más de las últimas dos décadas. Esta misma mañana cincelamos uno de los puntos fuertes en la recuperación del equipo de Gregg Popovich. Con lo que nadie contábamos es que uno de los que menos está empujando detrás del coche texano sea precisamente su estrella.

atraviesa un tramo de confianza agrietada en su juego. Si al choque de anoche ante los Clippers (victoria californiana) entraba ya habiendo reducido su producción y acierto durante el mes de enero, la jornada dominical le dejó en todavía peor posición: anotó 8 puntos con un 4 de 16 en tiros (25 por ciento de tino).

El escolta y jugador más destacado de los Spurs arrastra un promedio de 11,2 puntos en los últimos seis encuentros (9, 16, 18, 14, 14, 8) y de 15,3 en todo el mes de enero.

Esos son baremos por debajo de toda su obra en la NBA excepto en su año rookie (8,9 tantos pro partido). Además, su riña con los aros llega, claro, de la mano de un descenso en el porcentaje de acierto, con 39,0 por ciento en tiros de campo desde que jugó su primer partido en enero. De largo, enero está siendo su peor hoja del calendario durante la presente temporada 2018-19.

  • ENERO: 15,3 puntos y 39,0 por ciento en tiros de campo.
  • DICIEMBRE: 21,6 y 47,0.
  • NOVIEMBRE: 21,9 y 42,1.
  • OCTUBRE: 27,9 y 52,1.

“Jugando como basura”

“Físicamente estoy bien. Solo es que he estado jugando como una basura”, podía justificar el propio DeMar, en declaraciones recogidas por el portal San Antonio Express News.

La curva de su temporada es descendente en estos momentos, habiendo comenzado el curso entre los más prolíficos anotadores y ahora, en cambio, tratando de volver a encontrar su sitio en la resurrección de San Antonio.

Eso sí, no todo son nubes ya que DeRozan consigue mantener una tendencia generosa en lo que a compartir juego con sus compañeros se trata; su ratio de asistencias (6,4) es el más alto en toda su carrera, igual que el ratio de asistencias/pérdidas (2,41) que presenta este curso. Comparte el juego más y mejor que nunca desde que llegó a la liga.

Se trata, pues, de una fase flácida que pronto, como su equipo, debería encontrar repunte. Pero sí que es cierto que DeMar DeRozan atraviesa el peor momento de la temporada, en plena escalada de San Antonio.

Datos recogidos de NBA Stats y ESPN.

(Fotografía de portada: Sam Greenwood/Getty Images)