Los Heat se llevan un duelo marcado por el encontronazo entre Butler y T.J. Warren


Cuando Spoelstra definió recientemente a su equipo como “mediocre” cuando jugaba como visitante, seguramente esperaba algún tipo de reacción por parte de la plantilla, pero jamás algo como lo que se vio en Indianápolis. Miami se llevó por 108-122 un duelo en el que llegó a mandar por hasta 31 puntos y en el que fue siempre por delante a excepción de los primeros minutos, lo que le permite colocarse con un balance positivo a domicilio (10-9) y afianzarse en la segunda posición del Este con 27 triunfos en su casillero, cuatro más que Indiana.

Los de McMillan, que recibieron horas antes del encuentro la buena noticia de que el regreso de Oladipo ya tiene fecha, no tuvieron ni mucho menos su noche, y fueron borrados del mapa en un tercer cuarto en el que encajaron 38 puntos. Domantas Sabonis trató de tirar de los suyos con 27 tantos y 14 rebotes, pero en ausencia de Dipo y Malcolm Brogdon se vio muy solo pese a los esfuerzos de hombres como Aaron y Justin Holiday, que sumaron 14 puntos cada uno, o Jeremy Lamb y Edmond Sumner, que se fueron hasta los 13. Esta falta de apoyos al lituano no debería tardar mucho en solucionarse, pero hasta entonces los Pacers tendrán que seguir luchando por no descolgarse de la parte delantera del Este.

Warren acabó expulsado

Más allá del marcador, uno de los eventos del partido fue sin duda el encontronazo entre Jimmy Butler y T.J. Warren, que se saldó con este último poniendo rumbo a vestuarios antes de tiempo. Las chispas saltaron durante el tercer periodo, cuando el de los Heat se disponía a penetrar a canasta y Warren, que se encargaba de su defensa, le agarró de forma clara y contundente impidiéndole sumar dos puntos fáciles. Jimmy no se tomó esto particularmente bien, y ambos jugadores se encararon y tuvieron que ser separados por sus compañeros mientras se intercambiaban palabras poco amistosas.

Los árbitros señalaron una doble técnica, pero la decisión estuvo lejos de enfriar los ánimos. En cuando Miami puso el balón en juego, Butler recibió, el ex de los Suns se pegó a él y logró forzar una falta en ataque que decidió celebrar aplaudiendo durante varios segundos en la oreja del escolta. En vista de que no cesaba y antes de que el pique acabase con consecuencias mayores, los colegiados optaron por pitarle la segunda falta técnica, por lo que el de los Pacers, solo siete segundos de juego después de la primera señalización, se marchó a vestuarios mientras Jimmy le despedía lanzándole un beso.

“Debe ser duro para él saber que yo puedo defenderle pero él no puede conmigo” dijo Butler tras el encuentro, mientras que T.J. optó por guardar silencio. “Es un blando. No está en mi liga, ni siquiera se acerca a mí. Si yo fuera su entrenador, no volvería a emparejarlo conmigo nunca más. Es una basura”.

Victoria coral

Dicho incidente tuvo lugar en el momento en que los Heat estaban rompiendo el choque (80-56) y no ayudó precisamente a los locales a mantenerse en él. La ventaja visitante continuó ampliándose, lo que permitió a Spoelstra dar descanso a sus titulares en el último cuarto y dejar a todos sus hombres por debajo de los 30 minutos de juego.

Fue sin duda un descanso merecido, ya que hasta siete integrantes de la plantilla alcanzaron los dobles dígitos en anotación. El líder entre ellos fue Tyler Herro, que terminó con 19, seguido por los 18 de Derrick Jones Jr. y Bam Adebayo. Por su parte, Butler terminó con 14, pero lo hizo necesitando solo seis tiros de campo y aportando también 6 rebotes, 7 asistencias y 2 robos.

(Fotografía de portada: Andy Lyons/Getty Images)


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