Otra vez Dwight Howard

Para los amantes de la NBA,  es satisfactorio ver que uno de sus jugadores más dominantes durante la pasada década, está de vuelta, de alguna manera. Si hace unos días ante los Timberwolves, volvió a ser el que era durante una noche al menos, con 25 puntos y 20 rebotes, ayer, contra los , más de lo mismo. Superman terminó con 26 tantos y 13 rebotes. Quizá el impacto estadístico fue algo menor que frente a Minnesota, pero su influencia en la victoria de los sobre Washington fue enorme (129-124).



Un tapón suyo sobre Bradley Beal a falta de un segundo para que acabara el tiempo reglamentario evitó males mayores y permitió que el encuentro se marchara a la prórroga. Allí, con 125-122 para los suyos y menos de un minuto por jugarse, empujó ligera y legalmente a Marcin Gortat para ganarle la posición en la pintura y hacerse con un balón que metería en la red y que sería definitivo.

No sólo de Howard vivió Charlotte

Antes de todo esto, había sellado con dos tiros libres, y algo de suspense, el 114-114 que dejaría el encuentro para la prórroga. Walker sigue de dulce, lo cual no es novedad en un jugador que desde hace tiempo demuestra galones y al que muchos consideran uno de los más infravalorados de la liga. Anoche, Kemba hizo 24 puntos, 5 rebotes y 5 asistencias.

La pareja Walker-Howard funciona y es uno de los sustentos de los Hornets, junto con , fino también en la parcela ofensiva, y que con unos promedios superiores a los 15 puntos por partido en esta 2017-18, dobla sus mejores números como profesional, algo que también sucede en su rendimiento de asistencias.

Charlotte, 8-9, firma su tercera victoria seguida y se sitúa a las puertas de los playoffs del Este, supuestamente muy accesibles a inicio de temporada para muchas franquicias, pero que precisamente por ello están dando en este primer mes de competición mucha pelea.