Patty Mills se desmelena y los Spurs salvan los muebles

Si los Phoenix quieren tener alguna posibilidad remota de ser equipo de playoffs esta temporada, no pueden dejar escapar partidos como éste. Porque si precisamente ellos están donde están (más allá de su arranque revelación) es porque, además, otros no están donde se les esperaba. Hablamos de Blazers, de Thunder o de . Pero su remoloneo se está acabando, y el bache en Arizona, si no quieren que los despierten del sueño y los echen del tren, ya se prolonga demasiado.

Ganar a los San Antonio Spurs (tras el jarro de agua fría ante Memphis), y con el regreso de Ayton a la vuelta de la esquina, les habría permitido embocar las Navidades con una sonrisa en el rostro un poco más amplia.

Risa que se convertía, efímeramente, en gritos de júbilo al ver que el triple de besaba la red por dentro para acariciar así la prórroga. Pero , quien no iba a dejar en saco roto su gran labor hilada durante el resto de la noche, tenía otros planes. Le faltaba la guinda, que colocaría durante el overtime.

Sin Devin, Ricky

Si bien en México pudieron disfrutar hace dos días de una exhibición en el puesto de playmaker gracias a Luka Doncic con sus 41 puntos y un triple-doble, ayer, velada de NBA Saturday en España, tampoco se podrán quejar.

, con 25 puntos (10 de 20 en tiros) y 13 asistencias por los Suns, y un Mills (arropado por los 18 tantos de DeJounte Murray) en estado de gracia, con 26 tantos (6 de 14 en triples) y el game winner con sólo tres décimas en el marcador, dieron otra exhibición.

Cómodos sobre el alambre

Y que esa canasta fuera para adentro, además del necesitado triunfo, supuso un extraño récord. Los Spurs han disputado cuatro prórrogas de forma consecutiva (récord histórico de la Liga), y han salido vencedores en tres de ellas. Vivos y coleando al filo de la navaja. Por enésima vez, este muerto está muy vivo.

“No estamos teniendo la mejor de las temporadas, pero estamos aprendiendo a movernos sobre el precipicio”, decía el guard australiano tras su hazaña.

Por el conjunto de Popovich, DeRozan y Aldridge aportaron 18 tantos (y el primero una penetración acrobática y crucial en el tiempo extra), y Loonie Walke IV, que parece haberse ganado la confianza del coach definitivamente, sumó 16 puntos en 21 minutos.

Todos lo quieren, pero sólo caben dos

Por los Suns, que no pudieron contar con su mejor hombre y primera espada anotadora, Devin Booker (tocado del brazo), Kaminsky (22 puntos), Saric (19) y Oubre (17), lideraron, junto con Ricky, el ataque de un equipo que rozó la miel pero (el game winner, con ese 0,3 de margen, se lo jugó Baynes desde el triple) se quedó sin cuchara.

Se aprieta y de que manera la zona templada de la Conferencia Oeste. Entre los Kings (7º) y los Grizzlies (13º) sólo dos triunfos de diferencia.

Cinco plazas parecen tener dueño fijo (Lakers, Clippers, Rockets, Nuggets y Jazz). El resto, apunta una lucha encarnizada de aquí a primavera.

(Fotografía de portada de Hector Vivas/Getty Images)


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